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miércoles, 10 de octubre de 2012

Limpiando espacios

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Aquí no voy a presentar métodos de cómo limpiar ni energética ni astral ni espiritualmente espacios; a pesar de que más de una vez me ha tocado hacerlo. Cualquier método que encontremos o nos recomienden personas autorizadas, pude servir: inciensos, oraciones, piedras/minerales, mantras, sonidos de campanas, cuencos o caracolas, estampitas de divinidades, símbolos mágicos, etc.
Quiero presentar entonces, algo aún más importante que los propios métodos de limpiezas y son las consideraciones para que cualquier limpieza sea efectiva y principalmente duradera.
Cuando limpiamos nuestra casa del polvo o de la basura terrenal que podamos dejar tirada, lo primero que decimos es: “... y no vuelvan a ensuciar, ¿cierto? 

No hacemos mucho si tenemos la mejor escoba o el mejor cepillo o la mejor aspiradora o la mopa con el mejor desinfectante, si las personas que siguen estando en nuestra casa no hacen el esfuerzo de no ensuciar. Se vuelve una lucha constante, una limpieza constante, que en el mejor de los casos nos desgasta; y al final, parece mejor quedarse viviendo entre la basura con las consecuencias que eso traer. Siempre nos acostumbramos rápido (lamentablemente) a cualquier estado.
Como es en la tierra, es el en cielo. En la limpieza energética/astral/espiritual de un lugar encontramos lo mismo:
  1. Hay suciedad/basura representada en energías vitales y espirituales de baja densidad que nos incomodan la existencia (como seres energéticos que somos). La incomodidad puede manifestarse como dolencias (malestares) de cualquier índole, como mal humor, como bloqueos en nuestras metas personales o grupales, como bloqueo de los procesos propios del lugar, como cosas que se dañan, como peleas y disgustos, como ganas de salir corriendo del sitio, etc.
  2. Hay un espacio que se ensucia: cualquier espacio vital es susceptible a ensuciarse.
  3. Hay instrumentos para la limpieza: como los ya nombrados: inciensos, oraciones, piedras/minerales, mantras, sonidos de campanas, de caracolas, etc.
  4. Hay personas encargadas de la limpieza que si bien cualquiera puede ayudar, existen mecanismos especiales y personas que se entrenan en ellos utilizando los instrumentos apropiados de la forma correcta.
  5. Pero hay también generadores de suciedad, que pueden: ser naturales (energías telúricas, mal flujo de energía), espirituales (desencarnados, portales) y humanos (todos nosotros)
Este último punto es el más importante a tratar y el que quiero reflexionar en este texto; específicamente el de nosotros los humanos. Como seres energéticos que somos, no solo nos afectan las energías a nuestro alrededor, sino que somos generadores/radiadores de energía vital y por tanto unos de los condicionantes más importantes que altera a un espacio.
Cuando un espacio se siente discordante (“sucio”) se puede buscar cambiar o poner cosas que ayuden (Feng Shui), se puede asumir que hay entidades o desencarnados y sacarlos (terapia astral) y ambos acercamientos a la vez.  Pero técnicamente, estos enfoques son los más fáciles de ejecutar. Un punto que generalmente se olvida es la energía que están generando y entregando a ese espacio los seres humanos que lo habitan.
Y hablo de las personas “que hacen el espacio”; no hablo de visitantes casuales que pueden dejar su estela de mala (o buena) vibra durante los ratos que estén allí. Estas personas que hacen el espacio son lo que yo llamo los “dueños de casa”, son los que tiene ese espacio asignado para vivir, para trabajar; en funciones que puedan durar varias horas al día.
Nosotros seres humanos (en un artículo anterior lo apunto - les invito a buscar “Tipos de amor”) tenemos centros energéticos que son capaces de una generación local de energía. Estos son nuestros 2do, 4to y 7mo chakra, correspondientes a nuestro bienestar, nuestros sentimientos y nuestra espiritualidad.
Entonces, dependiendo de algunos factores, de forma natural, en nuestro día a día, estamos siempre irradiando energías al medioambiente desde nuestro cuerpo energético:
  1. Si una persona no se siente confortable, a gusto, en un lugar; lo estará llenando de una energía de muy bajo nivel desde su 2do chakra (estará ensuciando el lugar)
  2. Si el malestar es más sentimental/emocional debido a un mal trato interpersonal con algunos otros dueños de casa, la energía de corazón (4to chakra) que se genera es extremadamente discordante; embarrando entonces el lugar (¡cuidado! este es nuestro generador más importante de energía)
  3. Si lo que hay son personas con conflictos internos, si algunos de los habitantes tienen problemas personales (no hay paz ni armonía dentro de sí) la energía discordante saldrá de su parte espiritual, de su 7mo chakra; ¿haciendo qué? ensuciando el lugar.
Con fuentes de suciedad tan reconocibles en nuestra cotidianidad, entendemos a veces porqué las limpiezas nos son ni tan efectivas ni tan permanentes como deberían ser,
Entonces, mantener limpio un espacio parecería una tarea titánica y hasta imposible de controlar; pero no lo es si se asume desde un enfoque profesional y honesto.
Después de intentos básicos de limpieza sin mucho resultado, el enfoque profesional para limpiar un espacio debe ser abordar primero a las fuentes de suciedad; esto significa enfocarse en los seres humanos que conviven dentro del espacio.
Cualquier persona que quiera limpiar un espacio y que tenga injerencia en él, debe enfocar la limpieza manteniendo a los “generadores de energía vital” (humanos) lo menos “agresivos” posible. Debe por tanto tratar de promover el bienestar, crean un ambiente armónico emocionalmente y dar apoyo y crecimiento espiritual para que sus “centros de generación” comiencen a sentirse bien y ya no solo dejen de ensuciar con la energía que normalmente se irradiaría sino, que puedan inclusive irradiar e inundar el espacio de la energía positiva que ellos sientan.
No es una tarea imposible, hay métodos sencillos que se utilizan; pero hay que buscar a profesionales apropiados. Lo primero es reconocer el problema y no cerrar los ojos ante lo evidente. Aquí no sirve de nada decir: “si, parece que sufre de cáncer, pero tienen una visión 20/20”.
Lo segundo es querer hacerlo; es una tarea donde los dueños y los responsables de casa (los mayores generadores de energía) serán los primeros que deberán hacer ajustes en sí mismos, serán los primeros en sanar, para luego ir involucrando al resto de los habitantes.
Con ese trabajo integral, con ese enfoque, el tercer paso es utilizar a los profesionales y a las herramientas necesarias. Así, cualquier mantra, incienso o ritual que se hagan, rendirán sus frutos de forma máxima.
Los espacios se enferman, pero hay que comenzar a sanar a las personas que crean energéticamente ese espacio. #PedroGomez
Si bien no todos sabemos limpiar, TODOS debemos ayudar a NO ENSUCIAR.
Namasté
Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Revisión ort: 03 de octubre del 2014
Original: 10 de octubre del 2012
Twitter: @eReiki @pagr777

viernes, 5 de octubre de 2012

Tipos de Amor (desde nuestras energías)

Autor: ShaniShaktiAnanda

No es la primera vez que alguien se atreve a escribir sobre el amor y los tipos de amor. El amor es un tema que abarca desde lo divino hasta lo profano; las religiones, los artistas, los psicólogos, historiadores, todos han disertado sobre lo que nos toca como seres vivos.

Yo me voy a permitir presentar al amor basándome en algunos conceptos conocidos pero llevándolos al plano sutil (energético y espiritual).

Hay una clasificación básica del amor aceptada y reconocida por todos, donde se presentan dos tipos generales: el amor Ágape y el amor Eros. Sin entrar en definiciones académicas, el amor Ágape es un amor celestial, espiritual, relacionado con el amor hacia Dios y hacia el prójimo como representación del mismo Dios, como hijos o criaturas de Dios.

El amor Eros es el carnal, erótico, más de pareja; el cual se expresa la consciencia humana terrenal, más sensorial que espiritual.

Hay un tercer tipo de amor que deseo tomar de algunos autores porque sirve para plantear la base desde donde debo partir; este es el amor Fraternal, el amor más de sentimientos hacia el prójimo, más empático, donde ni el erotismo ni lo divino están incluidos.

Entonces, partamos de esta clasificación: amor Ágape, amor Eros y amor Fraternal. Cualquier sentimiento de amor que podamos albergar hacia otra persona se referirá a alguno de los tres o a una combinación de ellos. Pero ¿cómo llevamos esto a nuestras energías?

(En este momento estoy oyendo en mi cabeza la voz de alguien que alguna vez me dijo: “¿meternos con energías? Esto ya es suficientemente complicado como para complicarlo más con energías”. Pues, aunque no lo crean, en este caso se entiende mejor con energías)

Recordemos por un momento a nuestros centros energéticos (chakras), los cuales manejan las energías de vida relacionados a diferentes aspectos de nuestra existencia. Simplificando mucho, tenemos a siete de los principales chakras en la Tabla 1.

De estos siete chakras, tres de ellos tienen una característica particular. Si bien recibimos energía a través del chakra de la coronilla; los chakras sacro, cardíaco y coronilla pueden irradiar energía; es una suerte de “generación local” de energía que nuestro Ser puede utilizar para procesos de bienestar. Esta generación puede incentivarse o deprimirse con actitudes, procedimientos, ejercicios, mantras, oraciones; generación que podemos promover para aumentar nuestro bienestar.

Por ejemplo, si hacemos cosas placenteras y centramos nuestra atención en el disfrute cuando las realizamos, nuestro chakra de bienestar (el 2do) comenzará a brillar mucho más, manejando así mayor energía vital. Si dedicamos de forma activa parte de nuestra vida a actividades que consciente y activamente involucren a Dios, será entonces nuestro 7mo chakra el que comience a “generar más energía espiritual” que definitivamente aumentará nuestro bienestar.

Si hablamos del corazón, al enamorarnos y vivir ese amor con libertad y sin sentimientos de culpa, será el corazón el que genere una energía inmensa, sanadora, nutritiva.

Chakras

Relacionado con:
(Esta información es incompleta, únicamente se dan pequeñas referencias necesarias para la explicación)

1ro (Base): zona del perineo, al final de la columna vertebral.

Todos los procesos de aseguramiento de la vida, supervivencia, lucha, procreación, los instintos, el sentido de seguridad/miedos, pertenencia, posesión, etc.

2do (Sacro): a un dedo antes de llegar al ombligo, viniendo desde el 1ero.

Nuestro bienestar, nuestra reserva de energía vital (para todos los procesos de vida), disfrute del sexo, sensualidad, disfrute en general, instinto maternal, el dar, la familia, los hijos, etc.

3ro (Plexo solar): a un dedo por debajo de la “boca del estómago”, hacia el 2do.

La energía del fuego, de las acciones, metabolismo, digestión, consecución de metas, empeño, mente inferior, el hacer, control sobre las cosas. Emociones (sentimientos persistentes en el tiempo)

4to (Cardíaco): a nivel del corazón físico

Nuestros sentimientos (emociones pasajeras) hacia los demás y hacia nosotros mismos, autoconsciencia, autoestima, aceptación, sistema inmunológico.

5to (Garganta): en la depresión de la garganta donde se une con el pecho

La comunicación en doble vía; expresar y entender. La capacidad de comprensión y visión amplia del mundo, de tu realidad. Formas de ver la vida. Junto con el corazón aloja la inteligencia emocional.

6to (Tercer ojo): entrecejo

Percepción sensorial y extrasensorial. Inteligencia intelectual, pensamiento razonado y lógico.

7mo (Coronilla): en la zona más alta de la cabeza

La energía que nos une a Dios, lo espiritual, lo divino.

Tabla 1. Resumen básico de los 7 chakras principales


Así encontramos que si bien todos los chakras son importantes, los citados anteriormente (7mo, 4to y 2do) tienen esa posibilidad “especial” de hacernos sentir mejor. Y son con estos tres chakras que se asocian los tipos de amor que trato de destacar.

Siempre se dice que el Amor es la fuerza más grande del Universo, o que Dios es amor, o que el amor mueve al mundo, o que “all we need is love”... y energéticamente es cierto. Si pudiéramos sentir amor en esos “chakras especiales” la energía de bienestar que se generaría sería interesante. Y de hecho así lo hacemos. Veamos:

Amor Eros = bienestar, sexo, disfrute = Chakra sacro (2do)

Amor Fraternal = sentimientos, empatía = Chakra cardíaco (4to)

Amor Ágape = divinidad, amor a Dios o a los seres humanos desde su reconocimiento como hijos de Dios = Chakra coronilla (7mo)

Y si ya lo hacemos desde nuestra constitución energética ¿dónde está el problema?

El asunto reside en que muchas veces estos chakras presentan disfunciones y les resulta difícil manejar una energía de amor tal que nos ayude a un buen vivir.

Muchas veces, la crianza de familia, algunas situaciones personales de vida, costumbres sociales y a veces las creencias religiosas; tienden a condicionar nuestro comportamiento y sabemos que mucho de nuestro comportamiento es reflejo de nuestro funcionamiento energético.

Si por ejemplo, de alguna manera o por alguna situación una persona aprende a tener cierta aprensión o recelo al erotismo (amor Eros) esto se corresponde a un posible bloqueo del 2do chakra. En este caso el problema no es sólo que no va a disfrutar del sexo, el asunto es que su 2do chakra, con algún grado de bloqueo, limita la energía de bienestar en todos los aspectos de su vida (el sexo es solo uno de ellos). Cuando un chakra se bloquea, generalmente el bloqueo no es selectivo ni específico a aspectos particulares de vida.

Si hay un bloqueo en el chakra cardíaco el amor Fraternal es el que no se puede expresar en totalidad. Podremos tener así una persona desconfiada, con mala imagen de sí misma, difícil de enamorarse y/o de expresar amor.

Si el bloqueo es del último chakra (7mo), el asunto es algo más complicado, porque se verá disminuida su entrada de energía, afectando su vida en totalidad; además que puede presentar una conexión con Dios “ineficiente”.

Si bien los ejemplos anteriores son ciertos, se pueden presentar otros tipos de relaciones que pueden haber diferentes grados de bloqueos y/o combinaciones de los mismos.

El asunto es conocer los tres tipos de amor y evaluarnos ante ellos; a lo mejor podemos encontrar alguna dificultad en su expresión. Las terapias, de necesitarse, pueden ser una combinación de diferentes técnicas, pero siempre acompañadas por las energéticas. A lo mejor, lo único que se necesita es trabajar un chakra y todo resuelto.

Por otra parte, si podemos enmarcar la expresión de estos amores desde nuestro plano energético, las patologías asociadas a esos amores también se pueden representar en ese mismo plano.

Los chakras difícilmente actúan de forma individual. Desde hace algunos años vengo manejando un concepto personal de Chakras Adyacentes. Explicar chakras adyacente se escapa del alcance de este texto, pero la idea básica es que los chakras que rodean a otro, interactúan con este, bien sea ayudándolo o drenándolo. La interacción de los chakras adyacentes es natural y automática, pero afecta el bienestar de nuestra vida de forma tal que pareciera guiada por una racionalidad a veces perversa o a veces angelical.

Por ejemplo, si hablamos del amor erótico, este puede ser de posesivo; característica no propia del 2do chakra sino de uno adyacente, del 1ero. Cuando la energía del 1er chakra de alguna forma no prudente interactúa con el 2do chakra (por ser su chakra adyacente) este amor puede tornarse indispensable para poder subsistir, condicionando a una persona a obsesionarse con el sexo, obligándola a buscar relaciones sexuales o a mantener las que tenga a toda costa. Parecería en este ejemplo que la psiquis estuviera actuando, pero en realidad hay un proceso energético automático e importante que condiciona nuestro comportamiento.

Con el mismo amor Eros, si el plexo solar es quien se involucra, el amor puede convertirse en controlador, crítico, agobiante.

Relaciones similares se pueden plantear con el amor fraternal (4to chakra). Cuando es el plexo solar quien modifica al amor Fraternal, este se vuelve un amor más servicial; o si es el chakra de la garganta, resulta un amor más inquisidor.

Si por ejemplo tratamos de entender mucho a Dios con nuestra mente (generalmente sin mucho éxito), posiblemente estaremos drenando el chakra de la coronilla y no podamos vivir el amor Ágape que necesitamos. En este caso, el chakra 6to (mental) estaría drenando al chakra 7mo en tantos intentos de entendimiento fallidos; recuerda que es en el chakra 7mo donde cultivamos la energía del amor a Dios.

Los ejemplos anteriores son solo ejemplos básicos, ya que cada chakra adyacente puede tener su efecto benéfico o perjudicial en el amor que impacta. Además, un chakra como el 3ero (plexo solar) puede interferir al mismo tiempo en el amor Eros y en el Fraternal (es adyacente de ambos) y la interferencia puede tener diferentes grados. Siempre hay que estudiar los casos de forma individualizada.

Si bien cada amor se puede sentir de forma independiente, un ser humano integral es aquel que es capaz de amar en sus tres aspectos: erótico, fraternal y divino; definiendo así un cuerpo energético sano.

Este estado de integridad en el amar se puede enseñar, se debe cultivar y hay que mantenerlo; ya que así como se obtiene la integridad, también se puede perder.

A lo mejor estas definiciones de amores también sirven para saber qué tipo de amor sentimos por alguien o cómo nos están queriendo.

Namasté

ShaniShaktiAnanda
(Pedro A. Gómez Ruzzo)
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Revisión: 09 de agosto del 2021
Original: 05 de octubre del 2012
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Instagram @ShanisShaktiAnanda @EscuelaparaelAlma.ssa

Palabras-claves: amor, eros, ágape, fraternal, energías, energía vital, chakras, dios

miércoles, 3 de octubre de 2012

¿Cómo se cumplen los deseos?

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Llámese oración, petición, manifestación; toda nuestra vida está envuelta siempre en deseos que queremos ver cumplidos. Bien sea por intercesión Divina o por nuestro propio poder de “co-crear” nuestra realidad o por cualquier combinación de estas, el hecho es que existe un proceso con el cual podemos facilitar el cumplimiento de nuestros deseos.
El proceso se puede explicar desde diferentes puntos de vistas (espiritual, energético, mental); pero voy a tratar de enfocarlo de forma general.
Toda cosa que queramos que suceda en nuestras vidas debe ser creada, desde nuestro celular, hasta nuestros hijos... y no solo creados, sino alimentados/mantenidos hasta que sean una realidad manifestada y tomen existencia propia.
Los deseos son también nuestros hijos, salen de nuestras entrañas. En este proceso que quiero explicar (cumplir deseos específicos) intervienen dos actores principales. En los Talleres de Ley de Atracción lo explico con mayor detalle, la idea aquí es dar la receta funcional sencilla.
Los dos actores involucrados en el cumplimiento de nuestros deseos son: la mente (los pensamientos) y el corazón (los sentimientos)
El proceso es sencillo:
  1. Debes crear en tu mente lo que deseas; la situación, el objeto, la persona, la imagen de lo que deseas. Debes imaginar el deseo final, ya cumplido; pero NUNCA el proceso para llegar a él.
  2. La mente no discrimina entre las cosas negativas o las positivas, la mente crea la forma del deseo; cuidado con lo que mantienes constantemente en tu mente pues estarás formando la estructura de tu realidad.
  3. Luego de formada la imagen, debes comenzar a generar la energía que alimentará a dicha forma mental, que le dará la posibilidad que sea una realidad. Dicha energía debes irradiarla desde el único lugar posible; desde tu corazón. Los seres humanos irradiamos constantemente energía y esta se evidencia a través de los sentimientos. Si mantenemos sentimientos desagradables, la energía que estamos generando es de muy bajo nivel, de muy mala calidad; si por el contrario sentimos en nuestro corazón cosas hermosas, la energía irradiada será nutritiva, enriquecedora, purificadora. No hay otro secreto.
  4. Una vez que tengas la forma mental de tus deseos y que estés generando la energía apropiada en tu corazón para alimentarla, debes proyectar esa energía de corazón en tu mente. La intención basta. Quédate unos minutos sosteniendo este proceso, todas las veces que te sea posible, “imaginando y sintiéndote bien”. Este es el secreto.
El proceso de cumplir un deseo puede no ser instantáneo. Al igual que un niño que engendras y alimentas para que se desarrolle bien, puede tomar tiempo para que veas cristalizado al adulto que esperas. Eso no implica que a veces se pueda enfermar o se porte mal; y no por eso lo abandonas o lo dejas de alimentar.
El trabajo con los sueños debe ser constante, manteniendo en mente lo que quieres y generando desde tu pecho el mejor alimento, la mejor energía para iluminar dicho pensamiento.
¿Pero qué formas hay de generar la mejor energía? Las dos formas más sencillas y conocidas son las mejores:
  1. Generando energía emocional positiva: forzando sentimientos de disfrute, de gozo, de agradecimiento. A veces puede ser suficiente apartar a la fuerza los sentimientos difíciles, controlándolos.
  2. Generando energía espiritual: en oraciones sin peticiones, en alabanza sentidas, en agradecimiento real, en comunión con tu Dios como lo más importante que existe para ti. La energía espiritual es por definición energía positiva de más alta calidad, solo que no es tan fácil como se cree el poder generarla; es necesaria una relación con Dios cultivada, constante, fiel y esforzada. Eso de buscar a Dios sólo en los momentos difíciles no genera mucha energía espiritual, porque lo buscamos desde sentimientos de miedo, de angustia, de desesperación... energías todas de baja calidad.
    Por eso siempre digo “Encuentra a Dios cuando estés bien, para que ya lo tengas en tus momentos difíciles. #PedroGomez”
El cumplir un deseo entonces se resumen en un proceso de “enfocar e iluminar”; enfocar con tu mente e iluminar (o alimentar) con tu corazón.
Pero cuidado con las combinaciones. Puedes enfocar cualquier cosa hermosa con tu mente, pero si lo iluminas con una energía baja (dolor, resentimiento, rabia, miedo) es muy fácil o que tu deseo no llegue a nacer o que se convierta en algo deforme y grotesco.
Tu mente siempre está enfocándose en cosas y tu corazón siempre está iluminando. Debes ser consistente y controlar en todo momento de lo que sientes; si lo haces mal podrás estar llenando de monstruos tu vida.
Namasté
Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: 03 de octubre del 2012
Twitter: @eReiki