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miércoles, 3 de enero de 2018

Para todas las personas felices

Autor: ShaniShaktiAnanda

La felicidad es un estado humano que hay que aprovechar y disfrutar cuando se tiene. Pero a la hora de buscarla nos damos cuenta que es otra cosa.

Por mucho que uno quiera ser feliz, la felicidad depende de lo que nos suceda en algún momento. Siempre habrá situaciones de vida en las que es imposible mantener la felicidad: el fallecimiento de un ser muy querido; un desengaño; una enfermedad penosa; una condición irreversible, entre muchas otras.

Aún así, la felicidad hay que disfrutarla cuando se tenga. Pero la felicidad tiene un problema.

El problema de la felicidad aparece cuando algunas personas se plantean el ser felices como el objetivo mismo de la vida.

Estas personas hacen toda un apología de la felicidad y consideran que es el estado que “todos merecemos” y que es “el mejor estado que se pueda experimentar”. El resultado de este enfoque de vida es de múltiples y frecuentes frustraciones.

Este estado de conquista de la felicidad no es sostenible en el tiempo, ya que hay situaciones que si bien no las podemos predecir, nunca las vamos a poder evitar. Es más, hay situaciones “negativas” que son indispensables que vivamos; ya que son oportunidades para sacar enseñanza; y si aprendemos, subimos escalones hacia el Cielo.

El enfoque hacia una vida feliz y las subsecuentes frustraciones, terminan produciendo persona que evaden realidades y problemas; y en el peor de los casos que viven culpando a los demás de las desgracias que les suceden. Pareciera que para que ellas fueran felices, muchas personas nunca debieron haber existido.

Así de inconsistente y babosa es la felicidad. Repito, hay que disfrutarla mientras se tiene, pero hay que enfocar la vida hacia otra cosa. Si no movemos el enfoque de la vida fuera de la felicidad, podemos, literalmente, perder todos los años de vida tratando de consolidar algo imposible; podemos perder el tiempo y al final no tener ninguna ganancia.

Pero antes de saber qué es la otra cosa en la que debemos enfocarnos, debemos entender un poco sobre cómo funciona la vida. Voy a decir muy poco apostando a la comprensión desde la simpleza.


¿Por qué suceden las cosas?

Primero aclaremos que las cosas no suceden por el azar; no suceden por la suerte; no suceden por casualidad; no suceden por el diablo; ni tampoco suceden porque recemos mucho.

Las cosas suceden en nuestra realidad porque el Universo (o Dios, como lo quieran ver) articula, mueve y engrana todas las cosas y las personas involucradas en función de Leyes Universales.

Las Leyes Universales son las reglas por las cuales el universo trabaja. Es un concepto místico; pero Leyes Naturales o Leyes Físicas no son más que subconjunto de estas Leyes Universales.

Cuando hablamos de lo que nos pasa en la vida, podemos decir que las cosas ocurren principalmente por dos leyes: por Ley de Atracción y por Ley del Karma. Esto de forma resumida.

Explicar cada una de estas dos leyes me llevarían muchas páginas, pero aquí diré solo las cosas pertinentes para este escrito.

Ley de Atracción
Ley de Karma
- Crea nuestras situaciones de vida en función del promedio de cómo nos sentimos nosotros mismos.
- Actúa a corto y mediano plazo, en esta misma vida.
- Es totalmente personal.
- Se aprovecha o se sufre solo.
- Su energía no se contagia.
- Su energía no se hereda.

- Basta cambiar o controlar tus propios sentimientos para que las situaciones que te ocurren cambien.

- No hay mayor aprendizaje que aprender a controlar nuestra emociones.
- Afecta a situaciones puntuales, no tiene efecto acumulativo, ni para bien ni para mal.


- Te pueden continuar ocurriendo cosas malas, si te llegas a sentir mal. Que hoy estés bien, no te asegura que mañana lo estarás.
- El producto de esta ley es la Felicidad, que se pierde en el próximo problema.
- Crea nuestras situaciones de vida en función de lo que hacemos sentir a los demás con nuestra acciones u omisiones.
- Actúa a mediano y largo plazo, se puede arrastrar vida tras vida.
- Siempre en grupal (por lo menos en pares)
- Se aprovecha o se sufre en grupo.
- Su energía (el karma) se contagia.
- Su energía (el karma) se hereda de generación a generación.
- Una vez que el karma se activa y aparece alguna situación, esta no va a cambiar hasta que aprendas a comportarte espiritualmente en ella.
- El aprendizaje es vivir bajo lineamientos espirituales.
- Los resultados se arrastran a lo largo de toda la existencia, en caso de que no se llegue a aprender correctamente. Son resultados acumulables, vida tras vida.
- Las cosas malas te dejarán de ocurrir, cuando hayas aprendido a enfrentar la vida correctamente. El bienestar se va solidificando en tu vida.
- El producto de esta ley es la Paz, que se mantiene a pesar de los problemas.

Estas dos columnas son muy resumidas, pero estimo que son suficientes para seguir explicando.


¿Puedo elegir cómo vivir?

Si cualquier persona lee estas dos columnas, puede creer que se puede decidir con cual ley vivir. Esto no es correcto.

Todos estamos sometidos a todas las leyes universales (por eso son universales); si bien, estas leyes se pueden aplicar en proporciones diferentes.

Toda situación que nos ocurre tiene en consecuencia un poco de Ley de Atracción y el otro poco de Lay del Karma. La suma de las proporciones de ambas leyes debe dar cien por ciento.

Hay situaciones que se deben más a nuestra aplicación de la Ley de Atracción que al Karma; mientras que otras situaciones son mucho más kármicas que por Ley de Atracción.

El problema aquí estriba en que es muy difícil saber a ciencia cierta qué proporciones de ambas leyes están implícitas en alguna situación. Por lo tanto, lo más sano es saber manejarnos con ambas leyes.

Aquellas personas que se enfocan en vivir vidas felices, están aplicando (sabiendo o sin saber) Ley de Atracción; y puede ser suficiente para vivir algunas situaciones.

Pero cuando estas mismas “personas felices” se enfrentan a situaciones kármica, sienten que el mundo se les cae. La razón es que estas “personas felices” han vivido y viven afanadas por ser felices y nunca se esforzaron a aprender sobre el Karma.

Por eso, sin saber que son situaciones kármicas “las persona felices” utilizan su único enfoque, este es: buscar ser felices; tener buenas intenciones; abrazar los propósitos más nobles; manifestar los sentimientos más bonitos; hacer de justicieros; agradecer; incluso esforzarse muchísimo, humanamente hablando; y a pesar de todo la situación kármica parece resistirse e incluso empeorar cada día más.

Al final, ya sin más herramientas, a muchas “personal felices” solo les queda decir que confían en Dios o pedirle a todos los santos; lo que tampoco llega a resolver como ellos quisieran.

El no tener una noción kármica correcta y suficiente de la vida, deja a las “personas felices” con por lo menos el cincuenta por ciento de su vida al azar. Esto trae la percepción de que las cosas malas siempre tienen culpables, o de que hay fuerzas diabólicas, o de que las cosas pasan por castigo, o de que hay un aprendizaje detrás, pero nunca se descubre cuál és . En ninguno de estos casos se puede hacer mucho para mejorar.


Escenarios kármicos.

Pero ojalá fuera solo el cincuenta por ciento de la vida sin control, lo que te dejar el no tener noción del karma. Te puede dejar casi el ciento por ciento sin saber cómo vivir.

Muchas veces, la humanidad y las sociedades atraviesan períodos de vida que se conocen como Escenarios Kármicos.

He explicado decenas de veces, desde hace años, lo que significa un Escenario Kármico; pero lo podemos resumir como una seguidilla de situaciones kármicas, que aparecen una tras otras, y que signan la vida de algún grupo humano por un tiempo continuo y prolongado. Son escenarios de vida donde casi prácticamente todo lo que sucede es por Karma, y casi nada por Ley de Atracción.

Los Escenarios Kármicos se activan por diferentes motivos (les invito a que busquen mis otras enseñanzas), pero sean cuales sean esos motivos, estos escenarios kármicos no se pueden sobrellevar buscando ser felices. Por el contrario, si se llevan desde la búsqueda de la felicidad las situaciones se pueden realimentar y todo empeorar.

En un Escenario Kármico típico encontramos situaciones de carencias de todo tipo, de injusticia humana, de pobreza, de lucha entre hermanos, de situaciones que empeoran en vez de mejorar, donde se frustran las luchas desde las buenas intenciones; donde además aumentan enfermedades como el cáncer, las depresiones, las muertes repentinas. Todo esto simplemente describen un “escenario kármico” establecido.

¿Acaso reconoces en tu vida algún Escenario Kármico? Apuesto que sí.
¿Acaso sabes ahora porque aún te sientes mal? Espero que sí.

Y en estos Escenarios Kármicos no sirve de nada buscar “ser felices”; sino se debe buscar “ser espirituales”


Ser felices” o “ser Espirituales”

Y este es el último punto que trataré aquí, importante porque el mundo está plagado de personas que asumen erróneamente que “ser felices y buscar estar bien” es lo mismo que “ser espiritual”.

Este tema lo he dejado explicado incluso en vídeos y charlas; y es extremadamente largo de explicar. Solo voy a decir aquí lo que significa ser espiritual y ustedes sacaran sus propias relaciones.

Ser espiritual significa trabajar en perfeccionar una relación con Dios que te lleve a cumplir con todo lo que Él espera que hagas mientras vivas; es decir, que te lleve a vivir desde sus lineamientos. Y estos lineamientos debes incluirlos en tu cotidianidad, incluso si estos no resultan cómodos para tu bienestar humano.

Ser espiritual significa vivir en función de obtener la Vida Eterna luego de morir. Por lo tanto, una persona espiritual busca más agradar a Dios cumpliendo sus lineamientos, que sentirse agradada y confortable en vida.

¿Acaso esto quiere decir que una persona espiritual es infeliz?

Pues nunca, por el contrario. Una persona espiritual termina siendo más feliz que aquellas personas que solo se enfocan a buscar la felicidad.

La razón es que si crees en Dios y haces esfuerzos sinceros por cumplirle, pues Dios mismo comienza a hacer por ti; y la felicidad empieza a llegar a ti, sin mucho esfuerzo por conseguirla.

Además, una persona espiritual tiene lo que una persona feliz añora: Paz.

Cuando una persona espiritual tiene felicidad, la disfruta como cualquiera. Pero cuando la felicidad se aleja, la Paz en su interior aparece; y esto le vuelve a recuperar la felicidad.

Esto parece una utopía, pero es la única verdad de la vida.

Ciertamente, no podemos olvidar a la felicidad; pero mucho menos debemos dejar de lado nuestra responsabilidad de cumplir con Dios. ¿Cuál creemos que es más importante?

El cumplimiento con Dios, sobre todo para prepararnos o para vivir en un Escenario Kármico.

Atención, no hablo aquí de cumplir con la iglesia; hablo de cumplir con Dios.

¿Quieres vivir realmente bien? Deja de afanarte por ser feliz y comienza a afanarte por agradar a Dios. La sensación que descubrirás será algo que nunca imaginaste.

Dios les bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 734AS. (03 de enero del 2017)http://www.shanishaktiananda.org
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Palabras-claves: felicidad, paz

martes, 2 de enero de 2018

Entre conversaciones: La escencia femenina apropiada

Autor: ShaniShaktiAnanda

Adhikari:        Namasté. Maestro, ¿cómo está? Tengo una pregunta de un tema del cual hemos hablado mucho, pero que al tratar de explicarme algunas cosas, las partes que he entendido no las logro unir.

SSA:             Namasté.
Dime querido Adhikari. ¿Qué tema será?

Adhikari:        Es sobre las escencias masculina y femenina en un escenario de crecimiento espiritual.
Ya sé que el Maestro Espiritual representa y manifiesta principalmente a la Escencia Masculina; y cuanto más ejerza como maestro espiritual, más escencia masculina debe manifestar.
Y también está claro que esta polarización hacia la escencia masculina le trae desequilibrios energéticos fuertes; que pueden llegar a atentar contra su salud, su bienestar e incluso contra su existencia. ¿Voy bien?


SSA:              Sí Adhikari, vas bien.

Adhikari:        Bien. Pero también sé que en un escenario de crecimiento espiritual, los discípulos representan a la escencia femenina.
Cuando pienso esto siempre recuerdo que lo de escencias masculina o femenina no tiene nada que ver el sexo, ni con hombre o mujer.
Gracias a esta interrelación de escencias (de alma) y energías, se debe conseguir el equilibrio entre el Maestro Espiritual y los discípulos.
De alguna manera, los discípulos pueden ayudar que el Maestro siga siendo “maestro” (Escencia Masculina). ¿Sí?

SSA:              Así es Adhíkari. Es una interrelación ganar-ganar; ya que para los discípulos (escencias femeninas) es importante que el Maestro siga siendo “maestro” (escencia masculina) para que les enseñe; y el Maestro, a su vez, se debería poder apoyar energéticamente de sus discípulos.
Pero nunca olvides que esa interrelación de apoyo es natural, no es malsana ni dañina para ninguno; puede ser simplemente de actitudes cotidianas, de colaboración; no hay ningún trasfondo negativo.


Adhikari:        Sí Maestro, eso lo sé. Pero mi pregunta viene aquí.
La energía de los discípulos, con la que se pudiera ayudar al Maestro y que corresponden a la Escencia Femenina, puede no ser muy pura en ellos.
Por lo tanto, dicha energía puede no ser útil para el Maestro.
Entonces: ¿cómo debería ser la Escencia Femenina que un Maestro desearía tener sentada a su lado apoyándolo?

SSA:             Bien Adhíkari. Tú pregunta es muy interesante y nada trivial.
Existe una frase que reza: “detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer”. Y esta frase no solo aplica en una relación de pareja, sino en las escencias complementadas:
Espiritualmente también pudiera decirse: “detrás de una gran escencia masculina, siempre hay una gran escencia femenina”.
Una “gran escencia femenina” puede ser la de la unión de varios buenos discípulos o la escencia femenina de uno solo muy bueno
Pero tu pregunta te la respondo fácil desde lo que sabemos de las energías.

La Escencia Femenina en la cual un maestro espiritual desearía apoyarse, debería estar, primero, manifestada en una voluminosa energía de Ck2.
Pero no es solo un gran Ck2; sino que debemos recordar que en nuestro cuerpo energético son importantes las dinámicas o flujos de energía entre los chakras.
El Ck2 tiene tres dinámicas importantes:
- de Ck2 a Ck4
- de Ck2 a Ck1
- de Ck2 a Ck3
Esto es aparte de su propio desempeño (de Ck2 a Ck2)

La escencia femenina apropiada para apoyar al maestro no solo debe tener un gran Ck2, sino que debe ser operativa en sus dinámicas. Me explico.

Sabemos que el proceso que se da entre las almas del maestro y del discípulo produce un aumento de la energía del Ck2. Esto es lo correcto.

Pero ¿acaso esto es suficiente para que esa energía le sirva al propio discípulo para crecer espiritualmente?
Pues no es suficiente; porque esa energía aumentada en Ck2 debe fluir hacia los otros chakras a través de las diferentes dinámicas que este chakra tiene.
Este perfeccionamiento de las dinámicas energéticas se obtiene como parte del crecimiento espiritual.
Entonces, para que una escencia femenina sirva de apoyo al maestro, debería tener esas dinámicas bastante funcionales.


Adhikari:        Maestro, creo que estoy entendiendo; pero esas dinámicas cuando funcionan correctamente ¿tienen algunas características que se puede apreciar en el discípulo?

SSA:              Sí claro Adhikari. Y estas características se muestran generalmente en actitudes y sentimientos del discípulo hacia el Maestro. Veamos solo algunas:

- Ante una energía aumentada de Ck2, cuando esta fluye hacia Ck4, el discípulo siente que “ama” al Maestro.
- Ante una energía aumentada de Ck2, cuando esta fluye hacia Ck1, el discípulo siente la necesidad de “proteger” al Maestro.
- Ante una energía de Ck2 aumentada, cuando esta fluye hacia Ck3, el discípulo siente la necesidad “de ayudar” al maestro a resolver los problemas que pueda tener o colaborar en las actividades que desempeña.
- Y esa misma energía aumentada de Ck2, cuando se utiliza en el misma Ck2, despierta en el discípulo un instinto “de atender y estar pendiente” del bienestar de su Maestro.


Adhikari:        Wow, Maestro. Pero esa escencia femenina es una “super-escencia femenina”.

SSA:             Pues sí. Fíjate que esa escencia femenina no solo tiene un buen Ck2, sino que tiene sus dinámicas de Ck2 operativas y sanas. ¡No es poca cosa!

Adhikari:        Y Maestro, esta operación correcta de Ck1, Ck2, Ck3 y Ck4, ¿sería el complemento energético de lo que al Maestro le falta? Digo que le falta, por el hecho de enfocarse en lo espiritual.

SSA:              Exactamente, Adhikari. Recuerda que el Maestro polariza sus energías hacia sus chakras superiores para poder ser muy espiritual; y por esto queda deficitario en sus chakras inferiores. ¿Recuerdas cuales son los chakras que tiene como función principal sostener la vida?
Adhikari:        Sí, los inferiores, del Ck1 al Ck4. Por eso es que el Maestro necesita ese complemente energético de sus discípulos para seguir su trabajo en la tierra. O por lo menos el complemento de un discípulo especial.

SSA:             Pero fíjate Adhikarí; esta complementación es más bonita de lo que se puede explicar energéticamente.
Recordemos que ambos segmentos de chakras (el inferior y el superior) tienen en común el chakra del corazón (Ck4).
Por eso se dice que lo que une a una verdadera escencia femenina con su Maestro Espiritual es el “Amor”. El “Amor” en el sentido bonito y amplio del sentimiento. “Amor” que no llegan a entender las personas que nunca han tenido a un maestro espiritual.

Adhikari:        Ahora entiendo Maestro lo que muchas veces siente un discípulo por su Maestro Espiritual.
Pero ¿cómo puede hacer una escencia femenina (un discípulo) para mejorar sus dinámicas energéticas y llegar a ser un mejor complemento para su Maestro?

SSA:              Las dinámicas energéticas se perfeccionan dentro de los mismos escenarios de crecimiento espiritual. Esta es una más de las razones por las cuales un discípulo se debe someter a dichos escenarios.
Y es por esta razón que ninguna escencia femenina que no esté es un escenario de crecimiento espiritual correcto, puede servir de apoyo a ningún maestro espiritual.

Adhikari:        Maestro, ¿y tener esas dinámicas de Ck2 operativas es lo único que se necesita? Lo pregunto porque usted nos ha hablado mucho de mantener nuestra energía de Ck2 limpia.

SSA:              Sí Adhíkari, ese punto es muy importante.
Porque si la energía de Ck2 debe fluir hacia los demás chakras inferiores y esto así servirle de complemento al Maestro, es muy diferente que fluya una energía limpia que una energía sucia.

Si la energía aumentada de Ck2 de un discípulo no se mantiene limpia; por muy buenas dinámicas que tengan, no le sirve para nada al Maestro.

La energía sucia de Ck2 compromete negativamente a la energía de los otros chakras.
Es por esto por lo que una escencia femenina debe hacer el esfuerzo de mantenerse limpio de Ck2.

Sí, muchas veces esa energía de discípulo se puede ensuciar; y el Maestro se toma el esfuerzo de limpiarla; una y otra vez.
Lo que no puede ocurrir es que el discípulo no haga su esfuerzo personal por mantener su propia energía de Ck2 limpia.
Si no lo hace, no solo se está sometiendo al Maestro a más trabajo (que implica más desgaste), sino que mientras el Maestro limpia, esa energía no le sirve como complemento.

Adhikari:       ¡Oh! Es más complicado de lo que imaginaba.
Pero ¿cómo se puede ensuciar esa energía de Ck2?

SSA:              Pues el Ck2 se puede ensuciar (su energía) a través de las mismas dinámicas energéticas de las que hablamos. Te coloco algunos ejemplos típicos.

- El Ck2 se puede ensuciar desde el Ck4, cuando se tienen sentimientos difíciles hacia otras personas o hacia situaciones de vida.

- El Ck2 se puede ensuciar desde el Ck1, por contagio kármico. Este contagio kármico que se pueden dar por participación activa o simple afinidad en escenarios kármicos. También se contagia por sexo con parejas “no muy limpias” kármicamente hablando; o simplemente por “promover la atracción sexual” en otras personas de igual manera no están muy limpias de karma. Este “promover la atracción sexual” en otras personas, puede ocurrir de forma muy ingenua y desapercibida. Muchas veces bastan vestimentas “provocativas”, actitudes sensuales; o simplemente provocando “coqueteo” o “piropos”.
Todo esto se puede dar en vivo o incluso por fotos o vídeos; o simples mensajes o jugueteos con connotaciones sexuales. El contagio kármico no necesita de contacto físico ni de conocimiento ni de consentimiento mutuo.

Atención, Adhikari, no hablo de que estas cosas inconvenientes sean necesariamente condenaciones directas al infierno; hablo solo de que son cosas que cuidar si se desea ser el complemento del Maestro.

En nuestra sociedad occidental, donde el culto a la belleza sensual es muy alto, es tremendamente difícil mantener un Ck2 suficientemente libre de karma.

- El Ck2 también se puede ensuciar desde el Ck3, cuando se hace algo para el Maestro con alto grado de expectativa; o sin la incondicionalidad suficiente.

Estás son las tres formas principales como se puede ensuciar el Ck2, y en las cuales hay que esforzarse si se desea colaborar con el Maestro.

Generalmente la energía de Ck2 no se ensucia desde el mismo Ck2.


Adhikari:        Maestro, estoy abrumado. Creo haber entendido todo, pero no sabía que me faltaban tanto por entender de mi sola pregunta.
Ahora que entiendo lo que usted me explica, veo lo complicado que debe ser para usted tener un complemento real de escencia femenina. Ni con uno, ni con todos los discípulos juntos.

SSA:              Sí, querido Adhikari.
Que un maestro espiritual encarnado encuentre un complemento de escencia femenina, es realmente algo con lo que ni se sueña.
A veces se da por ratos, hasta que se evidencian asuntos sin resolver en los discípulos y la energía de Ck2 ya no se puede utilizar.

Por otra parte, mientras mayor sea el trabajo espiritual del Maestro, mayor es la exigencia de perfección de las escencias femeninas de complemento; y por lo tanto son más difíciles de conseguir.

El Maestro trabaja con las escencia femenina de los discípulos y además limpia y purifica sus energías de Ck2, pero muchas veces trabaja para otros, sin utilidad personal.

El Maestro puede llegar a trabajar con un discípulo intencionalmente para tener una verdadera escencia femenina que le pueda servir de complemento; pero esto puede resultar tan difícil y agotador que muchas veces los maestros espirituales prefieren terminar haciendo las cosas con sus propias energías, aunque se desgaste sin remedio.

Adhikari:        Maestro, le prometo que me voy a esforzar, por si acaso alguna vez yo le puede ayudar con mi escencia.

SSA:              Gracias, mi querido Adhikari. Ya se verá.
Pero no veas esto que te he explicado como algo de provecho para el Maestro.
Que un discípulo mantenga limpia y permita que el maestro limpie y purifique su energía de Ck2, es la ganancia máxima para cualquier discípulo. Recuerda que su energía de Ck2 es el combustible que lo propulsará al Cielo; y cuanto más limpia y pura se tenga, más arriba llegará el discípulo.

Si en ese camino de purificación el discípulo puede asistir al Maestro, pues será una ganancia adicional.
A la larga, en esto del crecimiento espiritual, los importantes son los discípulos esforzados; el Maestro no es lo más importante.

Dios te siga bendiciendo mi querido Adhíkari.



ShaniShaktiAnanda
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: 732AS. (01 de enero del 2018)
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Palabras-claves: Escencias, escencia, femenina, masculina, complemento, maestro, discípulo, energía, chakas, dinámicas.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las energías del 2018. El comienzo del Año de los Milagros

Autor: ShaniShaktiAnanda

Como en estos últimos años, dentro del período denominado del Año del Señor, se han trasmitido las energías que marcan todo este proceso que llevamos de Restauración del Cristo.

En los años anteriores se han señalado diferentes energías, todas relacionadas con la recuperación de las enseñanzas crísticas.

Este año 2018 comienza una nueva etapa; donde la Escencia Crística refuerza su consolidación; y esta consolidación pasa por el recoger de la siembra.

Cuando llega el tiempo de la cosecha se toman “los buenos frutos” y se desecha “lo demás”. Deberíamos comenzar por entender qué significa “los buenos frutos” y qué significa “lo demás”.


Inicio del Momento de la Cosecha.

Cuando hablamos del espíritu, cuando hablamos de Dios, la definición de buenas obras no se establece por parámetros humanos. Hacer el bien humanamente, son buenas obras humanas; pero el bien que espera Dios de nosotros incluye también el hacer cosas correctas desde los lineamientos espirituales que Él mismo plantea.

En la cosecha, lo “buenos frutos” corresponde a las acciones donde la mayor intención es el bien espiritual, incluso sobre el bien terrenal (sin necesariamente descuidar este último)

En este nuevo período de cosecha que comienza en el 2018, muchos terminarán de entender que sus vidas no son mejores por la sola razón de haber hecho cosas buenas por el mundo. Esta forma de pensar, estas acciones únicamente humanas, engloba “lo demás”, lo que debe ser desechado.

Muchos tendrán la misma tribulación que la paja cuando se echa al fuego luego de ser separada del trigo; y se preguntarán: ¿por qué a mí?

Todo esto que digo no es nuevo; nada de esto es pesimista; porque lo hemos venido trabajando desde hace muchos años. Tristemente algunos decidieron postergar su nacimiento en espíritu y no se acercaron o no se quedaron.

Pero en la cosecha todo no es dolor. Por el contrario, es el momento de recoger y poner junto todo el trigo, una vez que se separó de la paja.

El trigo representa los buenos frutos hacia el espíritu, hacia Dios. El trigo representa también a quienes han hecho esas buenas obras hacia el espíritu.

Esas personas que han sentido ese afán por Dios, comenzarán a agruparse en la casa del Hijo de Dios, en una nueva congregación que se irá consolidado; no en las usuales.

La mayoría de estos afanados por Dios ya están en las congregaciones usuales y allí no han encontrado la comunión que una vez el Hijo de Dios les pidió mantener.

Mateo 18:20 (NVI)

20 (Y Jesucristo les dijo a sus discípulos...) Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Y no hablo de sentirse bien dentro de un grupo “cristiano”, donde puede haber más de necesidad de pertenencia que de amor al Cristo. Hablo de que los que aman al Cristo y desean entregar sus vidas normales a Él, no lo encuentran a pesar de que las reuniones son numerosas.

Pues este es el momento donde el granero abre sus puertas y se preparan los asientos para que comiencen a entrar aquello que en verdad aman al Cristo. El Trigo, el fruto de Dios, estos que aman al Cristo deben congregarse donde todos quepan, donde todos se sientan unidos, donde todos puedan vivir sus vidas normales con sus ansias de agradar a Dios.

Pero cosechar el trigo, para luego separar el grano de la paja y recogerlo, no debe hacerlo aquel que sembró y cuidó el terreno. Él está y estará un tiempo más, pero deberán salir aquellos que estuvieron a su lado, a los que él designe.

El trabajo de la cosecha no será sencillo; hay mucha paja que pretenderá entrar en el granero. Ya no hay tiempo para la paja; aunque quedan oportunidades para los granos no maduros.

La paja representa a aquellos que “aman al Cristo”, siempre y cuando ellos mismos estén humanamente bien.

Los granos no maduros son aquellos que con deseo de amar al Cristo, nunca encontraron tierra, ni sol, ni lluvia, ni viento para madurar.


Los granos no maduros en el Momento de la Cosecha

Aquellos que cosecharán, aquellos preparados y enviados a propósito, se encontrarán con mucha paja, pero también con granos de trigo que no pudieron madurar.

Estos granos no se deberán desechar; el Señor los espera a todos. Por lo tanto, a los granos no maduros se les podrá dar las condiciones para que tenga oportunidad de formar parte del Pan de la Vida Eterna.

Algunos de estos granos no maduros pueden llegar a podrirse, y no podrán estar en el granero.

Todo esto parece muy inflexible; pero recuerden que han tenido de oportunidades todos estos años pasados y el proceso no se puede retrasar; continúa a pesar de que algunos esperarían otras oportunidades.


Los llamados y los escogidos

Ahora es cuando se comenzará a entender un nivel de la enseñanza que reza: “muchos son los llamados y pocos los escogidos” (Mateo 22:14).

Los escogidos son los granos hechos, o los que lleguen a madurar en espíritu; mientras que los llamados pero no escogidos fueron la paja que se desecha, aquellos que a pesar de haber recibido esa chispa en su interior, se ocuparon y se enfocaron en cosas que creyeron o compraron como espirituales, pero que nunca lo fueron.

Los que dieron buenos frutos en Dios fueron aquellos que se esforzaron en vivir dentro de las enseñanzas espirituales dadas por Dios. Fueron aquellos que adecuaron sus conductas a como lo esperaba Dios, no a lo que ellos consideraban conveniente ni a los que humanamente percibían como justo o correcto. Estos que dieron buenos frutos en Dios muchas veces lo hicieron en contra de su propio bienestar terrenal o humano.

Y la paja o los granos podridos fueron aquellos que vivieron en función de argumentos de bienestar humano que muchas veces era argumentos convenientes para sí mismos o para algún grupo en particular.

Aquellos que se considerarán paja o granos podridos en el Momento de la Cosecha, lo fueron por haber sido engañados por los denominados Falsos Profetas; hecho este que no les quita responsabilidad.

Todos, absolutamente todos, recibieron los llamados y las oportunidades necesarias para dar buenos frutos en Dios. La información estaba, las personas pasaban por sus lados; pero todas esto fue ignorado, desprestigiado, desestimado; porque decidieron que era más importante estar bien en vida, que ganarse el Cielo para luego de morir.

Me preguntan muchas veces cómo reconocer a los falsos profetas.

La forma de identificarlos es sencilla: los falsos profetas son aquellos que les hacen creer a las personas que ya están de buenas con Dios; y que por lo tanto no tienen porqué esforzarse más por agradarle.

Son aquellos que promulgan la felicidad como meta principal de la vida, olvidando que mientras vivimos hay que ganarse la Vida Eterna y que esto no pasa necesariamente por satisfacernos a nosotros mismos.

Solo basta revisar las sagradas escrituras. Aquí comenzamos a darnos cuentas que podemos estar más cerca de falsos profetas de lo que creíamos.

Si bien ya sabemos el destino de la paja y del buen grano; no quiero hablar aquí del destino de los falsos profetas.


Los próximos llamados a Dios

No vale la pena escoger uno por uno de esos granos inmaduros; es mejor escoger por espigas completas.

Ya no corresponde llamar a individuos particulares para transitar en este camino hacia Dios, sino a familias.

El esfuerzo de acercar a personas a Dios ahora lo tendrán que hacer los discípulos, pero lo deberán hacer con racimos, con familias, no con personas individuales. Esta etapa siempre ha sido así y debe continuar siéndolo.

El mismo Jesucristo, cuando mandó a algunos de sus discípulos a anunciar la Buena Nueva (y estamos precisamente al comienzo operativo de esta nueva etapa de evangelización), lo hizo con la indicación de llegarle a las familias:

Mateo 10:11-15 (NVI)

11 »En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar. 12 Al entrar, digan: “Paz a esta casa”. 13 Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y, si no, que la paz se vaya con ustedes. 14 Si alguno no los recibe bien ni escucha sus palabras, al salir de esa casa o de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los pies. 15 Les aseguro que en el día del juicio el castigo para Sodoma y Gomorra será más tolerable que para ese pueblo.

En el mandato directo y expreso de Jesús, el abordaje para los nuevos llamados a Dios (tal vez para los granos inmaduros) se debe hacer por “casa”, por “hogar” por “familia”. Claro está, ubicando primero a algún miembro de esa familia por el cual merezca la pena hacer el esfuerzo del abordaje grupal.

Esta es clave para este período que comienza en este 2018. Es el final de los llamados individuales.

Pero la definición de hogar o familia debe ser aclarado. No se trata de una familia académicamente definida: papá, mamá, hijos... Se trata de “familias de convivencia”; que pueden estas conformadas a lo mejor por los hijos y uno solo de los progenitores, por nietos y abuelos, o cualquier combinación de familiares que formen “la familia de convivencia”.

Pero en esta definición de familia, todos los que convivan en ella se deben involucrar en el esfuerzo de caminar hacia Dios tomados de las manos, con lineamientos claros. Si uno no lo acepta o se excluye; la enseñanza no va. Revisemos el versículo 14 de la cita anterior: “Si alguno (de la casa) no los recibe bien ni escucha sus palabras, al salir de esa casa o de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los pies.


Pero ¿dónde entra el Año de Los Milagros?

Todo lo descrito anteriormente comienza a preparar al año 2018 como el Año de los Milagros.
Siempre repito que la energía que se describe a principio de cada año no necesariamente corresponde a un año calendario, ni comienza el primer día del mes de enero. Más bien representa un período evolutivo que puedo haber comenzado ya antes de liberarse estas enseñanzas; y que probablemente durará más allá del año en el cual se nombra.

Todo lo descrito en los párrafos anteriores comienza entonces a preparar el terreno necesario para que comiencen a ocurrir verdaderos milagros desde el plano espiritual.

No me refiero a milagros ocasionales que suelen suceder a personas aleatorias en circunstancias imprecisas; me refiero a vidas llevas de milagros hasta el punto que los milagros se vuelven lo cotidiano.

¿Acaso esto parece una promesa insustancial?

Si lo desean, pregunten a algunos de los que han estado conmigo estos años. Pregunten sobre “los milagros” ocurridos a su alrededor, algunos más allá de la sospechosa casualidad y otros tan sutiles y naturales que para los mismos involucrados pasas desapercibidos.

Y esto es porque los milagros de verdad son una consecuencia de vivir en función de Dios. No hay mucho secreto.

No solo hablo de los milagros que nos libran de enfermedades o que nos salvan de situaciones peligrosas; sino que hablo de milagros más grandes y profundos como cambiar corazones o despertar el amor de Dios sobre todas las cosas.

No hay que creer que los milagros son solo la ocurrencia de cosas que nos convengan humanamente. Dios promueve muchos milagros con la única intención de acercarnos a Él; y la mayoría de las veces los dejamos pasar porque solo pensamos en lo que nos conviene según nuestro criterio humano.


Pero hablemos un poco de los milagros.

Místicamente, el funcionamiento del universo es inmutable y está determinado por leyes universales. Por lo tanto, todo lo que ocurre en él está regido por combinaciones de dichas leyes.

Alguna vez escuche que Dios no juega al azar. Y esto es una verdad tan sagrada como un templo.

El mismo Dios no puede saltarse sus propias leyes para hacer que ocurran cosas que no están argumentadas para ocurrir. Eso sería tristemente discrecional para un Dios que preferimos justo.

Si Dios fuera discrecional, este universo sería no solo un caos, sino el peor lugar donde existir, ya que no sabríamos nunca a que atenernos.

El hecho de que las personas piensen que los milagros son “cosas especiales que ocurren más allá de la lógica o de las leyes naturales” simplemente indica que la mayoría de las personas “no tienen ni la más mínima idea de cómo ocurren las cosas en el universo”, no conocen cuáles son las leyes que rigen el universo, ni tampoco aquellas que posibilitan un milagro.

Aquí no voy a explicar dichas leyes universales (es parte de la enseñanza maestro-discípulo), pero bastará con una sola frase: “los milagros ocurren por merecimiento”.

Para que ocurra un milagro todos los involucrados o posibles beneficiados del milagro deben merecerlo.

Pero no hablo de un merecimiento por buenas acciones humanas. Los milagros “los hace Dios”. Por lo tanto, el merecimiento necesario para los milagros debe ser espiritual, por acciones correctas espirituales; no por buenas acciones humanas.

Esta sencilla explicación comienza a dar sentido del porqué a muchas ”buenas personas” (humanamente hablando) no les ocurren milagros.

El merecimiento espiritual se obtiene de forma sencilla (pero no fácil).

Si deseamos “merecer cosas especiales” de Dios; pues debemos “cumplir con Él de forma especial”.

El cumplir con Dios significa ajustar nuestra vida, nuestras conductas, nuestra reacciones, nuestra percepción de las situaciones y de los demás, todo en función de lo que Él espera de nosotros.

Esa forma de vivir en función de Dios está indicada con lineamientos precisos en cualquier escritura sagrada existente en el mundo. Posiblemente se encuentre con diferentes palabras e imágenes y metáforas, dependiendo de los momentos históricos y culturales donde fueron recordadas, lo que sí requiere de la interpretación apropiada.

Pero si luego de entender dichos lineamientos de vida en función de Dios, no nos esforzamos en cumplirlos, ¿podemos acaso esperar que Él se esfuerce en ayudarnos? Sabemos que la respuesta es “no”; más allá de toda percepción o deseo ingenuo que nos hayan vendido de Dios.

Juan 14:21-24 (NTV)

21 (Jesucristo decía...) Los que aceptan mis mandamientos y los obedecen son los que me aman. Y, porque me aman a mí, mi Padre los amará a ellos. Y yo los amaré y me daré a conocer a cada uno de ellos.
22 Judas (no Judas Iscariote, sino el otro discípulo con el mismo nombre) le dijo:
Señor, ¿por qué te darás a conocer solo a nosotros y no al mundo en general?
23 Jesús contestó:
Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos. 24 El que no me ama no me obedece. Y recuerden, mis palabras no son mías; lo que les hablo proviene del Padre, quien me envió.

Queda claro nuevamente en estos pasajes de la Santa Biblia, que debemos aceptar y obedecer los lineamientos de Dios Padre, recordados por Jesucristo para Dios nos ame. Si no los cumplimos, Dios no nos ama.

Pregunto, ¿acaso no es de esperar que Dios nos ame antes de concedernos algún milagro?

Entonces, debemos ganarnos (merecernos) el amor de Dios, cumpliendo con sus mandamientos, antes de que nada especial nos suceda. Si te quedó alguna duda, vuelve a leer la cita bíblica.

¿Recuerdas acaso algunos de esos lineamientos? Cosas como “amar a tus enemigos”, “poner la otra mejilla”, “no juzgar/quejarte”, “amar a Dios antes que a nada más”; estas son algunas pocas con las cuales ganamos merecimiento espiritual.

Claro, hay otras formas en las cuales un merecimiento espiritual especial y suficiente se te asigne para conceder un milagro, pero son casos tan especiales que no aplican para esta explicación.


La herencia espiritual.

Ahora mismo puedes estar pensando que conoces a personas que no viven de ninguna de esas maneras y aún así ha recibido milagros. Y es un hecho real; pero hay que seguir entendimiento lo del merecimiento espiritual.

El merecimiento espiritual se hereda. Muchas personas reciben “milagros” gracias a que alguno de sus padres o abuelos o en algunas generaciones anteriores lo acumularon en función de Dios.

Si este es el caso, el merecimiento se puede “invertir” en la ocurrencia de algún hecho “milagroso”, sin que el afortunado haya movido un solo debo por vivir en función de Dios.

Y dije “invertir” el merecimiento, porque se puede ver como una “cuenta espiritual de ahorros”. Algún familiar deposita en la cuenta gracias a su afán por cumplir y agradar a Dios con su propia vida; y ese dinero queda en herencia y en algún momento otro miembro de la familia puede aprovecharlo.

La nota triste de esto es que también se heredan las deudas espirituales con Dios. Llegado el momento esas deudas se deben cancelar, y pueden suceder cosas difíciles a alguien y la persona se pregunta “¿por qué a mí?”. Pero bueno, esto es harina de otro costal.

Entonces, ¿podemos dejar merecimiento espiritual como herencia a nuestros hijos para que a ellos les sucedan milagros en caso de que los necesiten?

Claro que sí; eso siempre ha sido así. Y esta es una de las razones por las cuales un padre o una madre debe afanarse en vida por agradar a Dios, para así bendecir a sus hijos en el futuro.


Merecimiento compartido

Pero volvamos a los milagros. Supongamos por un momento que una persona tiene el merecimiento necesario para que le ocurra un milagro.

Si el milagro que le ocurre a ella, también van a salir favorecidos sus seres queridos que están a su alrededor. Pensemos ahora; ¿acaso los seres queridos a su alrededor tienen el merecimiento suficiente para beneficiarse indirectamente del milagro que le pudiera ocurrir a ella?

Esta es la realidad. Si bien un milagro le puede ocurrir a una persona por su propio merecimiento, este también beneficia a los que están a su alrededor; a sus familiares. Pero para que esto ocurra, ellos (sus familiares) también deben tener el merecimiento suficiente para el milagro.

Nadie se imagina la cantidad de milagros que dejan de ocurrir en algunas personas, simplemente porque los que están a su alrededor no tienen el suficiente merecimiento para beneficiarse de este.

El merecimiento de los familiares o cercanos también debe existir para que ocurran los milagros. Este merecimiento de ellos puede también ser personal o heredado.

La idea de que un milagro se pueda “cancelar” porque las personas alrededor del beneficiado no tengan el merecimiento suficiente para que este ocurra, puede sonar muy injusto. Pero recordemos que este y todos los procesos del universo y por lo tanto de la vida, están regidos por leyes; y lo que esté regido por leyes por definición no es injusto. Nos puede parecer injusto seguramente porque desconocemos dichas leyes.

Posiblemente ahora se comienza entender la relación que hay entre la energías del 2018 como en comienzo del Año de los Milagros y el abordaje espiritual de las familias.

Si muchos milagros se dejan de manifestar porque algunos miembros de una familia no tienen los merecimientos suficientes, a pesar de que el primer beneficiario sí lo tiene; cuando toda la familia comience a acumular merecimiento caminando juntos hacia Dios, pues los milagros comenzarán a ocurrir uno tras otro en esa familia. Este es el proceso en el cual se debe comenzar a trabajar. Esto comienza en el 2018.


¿Qué hacer para comenzar a recibir milagros tras milagros?

Este proceso que comienza en el 2018 del Año de los Milagros, no es una energía que actúa por si sola. En ningún caso de ningún año ni de ningún fenómeno energético lo es.

Todas las energías que se establecen en el mundo (tanto evolutivas como planetarias) plantean solo escenarios aprovechables; los cuales requieren del esfuerzo real de aquellos que lo quieran aprovechar.

Pero en cuestión del merecimiento espiritual necesario para los milagros, quienes han comenzado a caminar con pie firme hacia Dios, incluso en contra de sus comodidades terrenales, saben que no es una tarea trivial. Y además saben que es imposible hacerlo por su cuenta, fuera de un escenario de crecimiento espiritual.

Recordemos que un escenario de crecimiento espiritual es aquel donde hay un maestro espiritual presente; el cual da enseñanzas en función de escrituras sagradas; y donde es indispensable el compartir con otros discípulos. Cualquier cosa que se haga fuera de este esquema de tres actores (maestro espiritual, enseñanzas sagradas y discípulos) es cualquier cosa menos caminar hacia Dios.

Ya sabiendo lo difícil que es caminar hacia Dios (crecer espiritualmente), ahora vemos que no solo hay que seguir haciéndolo de forma personal, sino que la familia completa es la que se debe involucrar.

Pero para esto, mis queridos discípulos cercanos están preparados para ayudar a los que deseen ser ayudados.

Simplemente, si deseas aprovechar estas nuevas energías evolutivas que comienzan en el 2018, búscanos y acércate. Tú y tu familia. Aquí estamos nosotros trabajando por años en el cambio que el mundo espera.

No son pocos los años que hemos estado presentando y trabajando las energías de cada período; nosotros existimos por Dios y para Dios. No somos novatos ni improvisados.

No hay escenarios apropiados para esto fuera de los nuestros.

El tiempo trascurre inexorable y no habrá vuelta atrás. Observa tu vida, has consciente cómo te sientes; y sabrás si puedes dejar pasar esta oportunidad.

Dios les bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 781AS. (31 de diciembre del 2017)http://www.shanishaktiananda.org
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Palabras-claves: energías, año, 2018, merecimiento, milagros