Sigue a ShaniShaktiAnanda en Facebook



viernes, 7 de julio de 2017

Entre conversaciones: El peral que no daba manzanas

Autor: ShaniShaktiAnanda

Adhikari:         Namasté. Maestro, ¿me mandó a llamar?

SSA:              Namasté.
Sí Adhikari. Te he sentido triste por algunas situaciones y quiero darte una enseñanza.

Adhikari:        Gracias Maestro, sí. He estado preocupado en cómo las personas abordan sus problemas con Dios sin conseguir soluciones y aún así siguen haciéndolo.

SSA:              Escucha esto, querido Adhikari.
Érase una vez que un hombre tuvo que mudarse y se fue a vivir en una tierra lejana que era de su familia.
Era en un campo. Había una pequeña casa modesta pero que tenía todo lo que necesitaba; y a su alrededor tenía muchos árboles. También estaban allí unos capataces y algunos obreros, que debían cuidar todo.
El hombre había escuchado que en esa tierra se daban muchas manzanas y él, en algún momento, había comido un pastel de manzana en el lugar del que venía que le había gustado mucho.
Entonces comenzó a vivir allí. Allí trabajaba, a veces tenía abundancia pero muchas otras veces no.
Las veces que pasaba hambre o se sentía mal lejos de su tierra natal, él simplemente se asomaba por su ventana o salía afuera para ver los árboles; y allí soñaba y esperaba que le dieran manzanas.
Situaciones iban y venían; pasaban días, semanas, meses años y en cada momento difícil él esperaba comer manzanas.
Pero lo que él no sabía era que esos árboles eran de peras.
El pobre hombre se fue deteriorando; mientras cuidaba a los perales esperando manzanas.
En los momentos muy duros, él le rogaba a aquellos árboles que por favor le concedieran las manzanas que el tanto esperaba. Y por supuesto, los perales no daban manzanas.
Y él se decía a sí mismo: “debo esperar, a lo mejor no es el tiempo”. Otras veces decía: “sí, los árboles sabrán cuá ndo debo comer manzanas”. No fueron pocas las veces que sentía: “será que no me merezco las manzanas”. Muchas otras repetía: “el tiempo de la naturaleza es perfecto; y en su momento estos árboles me darán manzanas”.
Por supuesto todo esto que se repetía era en vano, porque simplemente eran pretextos lógicos ya que él no sabía que esos árboles eras de peras. Y por supuesto, los perales no dan manzanas.
En algún momento alguien que pasaba por allí le dijo al hombre que esos árboles no eran de manzanas; pero él llevaba mucho tiempo esperando las manzanas, como para creerle a ese caminante ocasional.

Ahora, Adhikari; ¿qué crees que sucedió? ¿Crees que los perales le dieron manzanas por mucho que él les pidió?

Adhikari:         Pues no, Maestro. Seguramente nunca obtuvo manzanas de los perales.

SSA:              Exactamente. Y ese hombre al poco tiempo murió; y murió engañado porque nunca dejó de creer y nunca aceptó que podía estar equivocado. Su alma quedó penando por el terreno.

Adhikari:         Pero Maestro, una pregunta; ¿por qué los capataces y los obreros nunca le dijeron nada? Ellos vivían allí antes que el señor llegara; debían saber que eran perales.

SSA:              Piensas bien, Adhikari.
Pero resulta que muchos de los obreros no sabían que esos árboles eran perales; y algunos capataces sí escondieron lo que sabían, ya que el señor les mantenía con trabajo cuidando a esos árboles en espera de manzanas.
Si el señor se hubiera dado cuenta de que no eran manzanas, pues a lo mejor hubiera despedido a los capataces por no haberles dicho la verdad y porque ya no los necesitaría para cuidar de esos árboles.

Adhikari:        Maestro, entendí el cuento; pero ahora ¿me ayuda a entender la enseñanza?

SSA:              Claro Adhikari; y está en función de tu preocupación.
Muchas personas en problemas piden manzanas a perales; y muchas de estas peticiones las hacen a Dios.
En este caso Dios es el peral y las personas esperan que Él les dé manzanas.
Le piden cosas a Dios que para Dios es imposible concederles.
Porque sí, hay cosas imposibles para Dios; en el sentido de que si alguien incumplió con algunas de sus Leyes, pues es imposible que Dios lo exonere de su responsabilidad. Siempre esperamos la Justicia Divina, pero esto no lo creemos porque no nos conviene.

Mucha veces queremos que Dios nos de cosas buenas y estas nunca vienen; o llegan con destrozos más grandes detrás. Ya sabemos que los perales no dan manzanas.


Adhikari:        Maestro; ¿y los capataces y los obreros en este caso?

SSA:              De igual forma Dios tiene sus capataces y sus obreros, pero muchos no saben de perales ni manzanas; mientras que otros sí esconden la información para no perder el cargo.

Adhikari:        ¡Oh!... ¿y el caminante?

SSA:              Pues los caminantes ocasionales que sí saben la verdad, pasan de vez en cuando; pero difícilmente se les hace caso. E incluso, los capataces y algunos obreros por órdenes de los primeros, echan a los caminantes de la tierras para que no se metan, no opinen, ni vengan a poner en peligro la seguridad de sus posiciones.

Adhikari:         Maestro, pero se necesitan entonces más de esos caminantes que puedan abrirle los ojos a las personas. ¿Cómo hacer?

SSA:              Los caminantes siempre han sido así; siempre están en el camino y pasan.
En realidad lo que se necesita es menos personas cómodas con lo que una vez creyeron. Lo que se necesita son más personas despiertas que se den cuenta de que pueden estar equivocadas, de que pueden estar haciéndolo mal y que siempre acepten revaluarse.

Adhikari:         Ahora entiendo Maestro, el porqué las personas abordan sus problemas con Dios de una forma tan poco asertiva. Y además los capataces y los obreros no ayudan.
Porque ya sabemos que los perales no dan manzanas, por mucho que se les pida.
Maestro, me comprometo a acompañarlo en el camino.
Namasté.

SSA:              Seguiremos caminando mi querido Adhikari.
Dios te siga bendiciendo.

ShaniShaktiAnanda
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: 554AS. (07 de julio del 2017)
Twitters: @shanishakti @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777


Palabras-claves: manzanas, peras, Dios, capataces, obreros, caminante, problemas, pedir

sábado, 1 de julio de 2017

Cuidado, Anticristo a la vista

Autor: ShaniShaktiAnanda

El Anticristo no es ni un ser ni una persona; es un apelativo que se le da a aquello que se opone al Cristo.

Pero el concepto del Cristo va más allá de la figura humana de Jesucristo; por algo es “el Anticristo”; y no “el Antijesucristo”.

Jesús de Nazareth encarnó y manifestó al Cristo; y lo dio a conocer desde las enseñanzas cristianas. Las enseñanzas de Jesucristo son las enseñanzas del Cristo. Así que Anticristo es todo aquello que va en contra de las enseñanzas del Cristo.

Si revisamos las enseñanzas del Cristo (dadas por Jesucristo) es fácil acotar algunas características fundamentales:

  • Preferencia de Dios ante cualquier cosa terrenal. Por lo tanto, los afanes prioritarios de esta vida deben ser hacia Dios, sin necesidad de abandonar los asuntos terrenales. (“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento” - Mateo 12:30)
  • Corrección de los sentimientos hacia los demás. Mantener el corazón limpio. (“
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;...” - Mateo 5:44)
  • La vida espiritual no se vive a nuestra propia conveniencia, sino bajo los lineamientos que el Cristo señaló. (“Jesús lo miró con amor y añadió: - Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.” - Marcos 10:21)
  • La meta de esta vida es llegar al Padre, no necesariamente pasarla bien. (“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros” - Mateo 5:11. “ No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada...” - Mateo 10:34-36)
  • Las situaciones difíciles no son más que escenarios para aplicar las enseñanzas del Cristo. Si bien hay que tratar de solventarlas, la meta en dichas situaciones no es su solución, sino el aprovechamiento espiritual. (“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.” - Mateo 16-24)
  • La muerte física no es lo peor puede sucedernos; la condena más allá de la muerte física sí. (“No tengan miedo de la gente que puede destruir el cuerpo, pero no la vida que está en ustedes. Más bien, teman a Dios, que tiene el poder de destruirlos totalmente en el infierno.” - Mateo 10:28)
  • El enfoque en esta vida es honrar a Dios y hacer su voluntad, más allá de nuestro beneficio terrenal. Porque nuestro beneficio mayor está en el Cielo. (”Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.” Mateo 6:33 TLA)
  • El amor de Dios (por lo tanto sus consideraciones personales hacia nosotros) se debe merecer. (“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.” - Juan 14:21)


  • Características como estas se extraen de cualquier parte del Evangelio y están más que soportadas en diferentes lecturas.

    Pero si debiera resumir en un solo párrafo la enseñanza del Cristo diría:

    Las enseñanzas del Cristo nos invitan a vivir nuestra existencia terrenal con el esfuerzo humano enfocado a llegar al Cielo. Esa existencia debe ser vivida según los lineamientos que Jesucristo nos recordó en el Sermón de Monte. Y vivirla de esa manera implica mucho esfuerzo humano, porque la mayoría de las veces vivir bajo las enseñanzas no parece favorecer de forma evidente los deseos y las expectativas humanas, sino a nuestra existencia espiritual futura.

    Aún más resumido:

    El Cristo nos invita a vivir nuestra existencia humana de forma esforzada bajo lineamientos espirituales estrictos; teniendo como meta llegar al Padre que está en los Cielos.

    De esta forma, cualquier doctrina; cualquier forma de pensamiento, cualquier filosofía, cualquier institución, cualquier grupo, cualquier individuo, cualquier propuesta de vida; aunque se diga a sí misma espiritual, religiosa o cristiana, estará encarnado el concepto de anticristo.

    Nosotros mismos, cuando no nos apegamos a las enseñanzas del Cristo, somos candidatos a recibir el apelativo de anticristos.

    En la era moderna hay una tendencia a plantear el derecho de una vida feliz (sin problemas) como meta más importante de nuestra existencia; cuando ya sabemos que la meta para todo cristiano debería ser llegar al Cielo a pesar del posible dolor terrenal. Este estilo al que me refiero de vida se podría nombrar con el estilo de vida del “anticristo”.

    Las iglesias y representantes religiosos que promulgan que ya no tenemos que esforzarnos para llegar al Cielo; no están alineados con las enseñanzas del Cristo... ¿anticristos?

    Aquellos que promulgan que Dios nos ama incondicionalmente, por lo tanto, nos perdona todo en todo momento con el solo reconocimiento de la falta; van en contra de las enseñanzas del Cristo... ¿anticristo?

    Personas o grupos que promulga la lucha entre hermanos, en vez de invitar a amarse como si uno fuera el otro... ¿anticristo?

    El pensamiento que le da mayor valor a las metas humanas, emocionales, profesionales, económicas que al esfuerzo de vivir con lineamientos espirituales... ¿anticristo?

    La estrategia el Anticristo.

    Pero ¿cómo logra prevalecer el “Anticristo”?

    El Anticristo vence gracias a que la mayoría de las personas no conoce suficientemente su doctrina cristiana; y por lo tanto no saben qué es lo opuesto a ella.

    Cuando existe ese desconocimiento de lo que el Cristo espera de cada uno de nosotros, el Anticristo las gana todas. Y para colmo, las personas no se dan cuenta e incluso niegan su alejamiento al Cristo.

    Pero ¿por qué se ocultarán las verdaderas enseñanzas del Cristo?

    Quiero pensar que es porque algunos religiosos ni siquiera la conocen. Y pienso esto porque no quiero pensar mal.

    Porque, por ejemplo, aún busco una explicación del porqué se le enseñan a los cristianos en formación que los mandamientos a seguir en sus vidas son los Diez Mandamientos de Moisés (Ley Mosaica) y no los “Lineamientos de Jesucristo del Sermón del Monte” (los verdaderos mandamientos de un cristiano)

    De mi parte no queda, yo sí los enseño. Esta es parte de mi lucha en contra del Anticristianismo.

    Dios te bendiga.

    Namasté.
    ShaniShaktiAnanda
    Original: 547AS. (30 de junio del 2017)http://www.shanishaktiananda.org
    Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777

    Palabras-claves: Anticristo, Lineamientos, Jesucristo, Cristo. Sermón del Monte, Ley Mosaica, Moisés

    viernes, 30 de junio de 2017

    Mensaje del Corazón de Jesús

    Autor: ShaniShaktiAnanda

    Sin duda alguna Dios está con todos; pero puede no estar manifiesto en todos.

    Cuando Dios no está manifiesto en ti, ves injusticia a tu alrededor, sientes rabia, tristeza, frustración, impotencia, tienes resentimientos; en fin, no consigues paz a pesar de los problemas. Allí Dios está contigo, pero no está manifiesto en ti.

    Por el contrario, cuando Dios está manifiesto en ti, no hay problema suficientemente grande como para eclipsar tu paz interior; entiendes las situaciones que no te satisfacen como necesidad de corregir tu comportamiento en función de lo que Dios espera de ti; cada caída es para cambiar y hacerlo mejor la próxima vez; en cada situación complicada te esfuerzas como nadie pero teniendo como objetivo agradar a Dios.

    Pero hay una sola manera de que ese Dios con todos se manifieste en ti; y es a través de tu corazón limpio.

    Un corazón limpio que debe estar vacío de sentimientos impuros hacia los demás (aunque estos te parezcan justificados); vacío de angustias por carencias terrenales; vacío de deseos de que sucedan las cosas que tú crees que deban suceder y no lo que la Ley de Dios establece; vacío de halagos pedigüeño hacia Dios; vacío de sensación de injusticia, ya que todo está en manos de Dios y solo debes asumir, corregir y seguir.

    Un Dios manifiesto gracias a tu corazón limpio es aquel que puede ayudarte de verdad; el que te da cosas buenas aún sin pedirle.

    Si tienes a Dios contigo pero no está manifiesto, pues no te sirve de mucho.

    Amar a Dios más que a tus aspectos terrenales y a tu prójimo como si fueras tú mismo son las primeras cosas que debes comenzar a trabajar para ir vaciando ese corazón lleno que no deja que Dios se manifieste dentro de él.

    Primero, esfuérzate por ese corazón limpio, vaciarlo no es fácil. En cada situación difícil tendrás la prueba de cómo lo estás haciendo. La medida será la paz que puedas conseguir en los problemas.

    Y segundo, esfuérzate en mantenerlo limpio, todo lo que vayas logrando lo puedes perder en un instante. Así que el trabajo debe ser constante; cuando creas que lo lograste, lo habrás perdido.

    Para eso es que Jesús te muestra su Corazón expuesto; para que veas que en él no alberga ni rabia, ni rencor, ni resentimiento, ni ira, ni frustración, si sed de justicia; ni deseos diferentes a que se haga la voluntad de Dios sobre sí mismo.

    El Corazón de Jesús a pesar de haber sido herido; a pesar de estar sangrando, a pesar de haber sido sometido a burlas con la corona de espinas, mantenía la llama de pasión por hacer la voluntad de Dios y a la vez irradiaba amor por todos.

    Esto es lo que el Corazón de Jesús espera que imitemos, para eso es que lo muestra.

    Dios te bendiga.

    Namasté.
    ShaniShaktiAnanda
    Original: 547AS. (30 de junio del 2017)http://www.shanishaktiananda.org
    Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777

    Palabras-claves: Corazón de Jesús, limpio, vacío, Dios con todos, Dios manifiesto, Jesucristo, amar, prójimo