Sigue a ShaniShaktiAnanda en Facebook



miércoles, 19 de julio de 2017

Shiva y Shakti

Autor: ShaniShaktiAnanda

En una camino que te lleve a Dios, ya sabemos que la unificación de los complementarios es indispensable; ya que esto es lo único que vence a la dualidad.

Dentro de hinduismo esta verdad se plasma en la idea de unificación de la Conciencia de Dios y la Fuerza del Universo. Esto se representa el Señor Shiva y en la Shakti (representada por alguna personalidad de la Devi, en particular Madre Kali)

Si esta unión se debe dar en el camino al Cielo, pues esta misma unión se debe dar también en un escenario de Crecimiento Espiritual: entre el maestro espiritual y los discípulos.

El Maestro Espiritual representa la consciencia del Señor Shiva, en su manifestación de escencia masculina. Esto se manifiesta en la correctitud y coherencia total de su vida desde el punto de vista de enseñanzas sagradas. La correctitud es escencia masculina, representa los preceptos espirituales; por eso el Maestro Espiritual encarna las enseñanzas desde la Consciencia de Dios. Donde está el Maestro, está la consciencia del Señor Shiva. Esta es una verdad que solo los verdaderos discípulos pueden validar al haberlo sentido delante de su Maestro.

Como el Maestro Espiritual representa la consciencia del Señor Shiva, pues los discípulos deben representar a la Energía de la Shakti; que debe ser complementada con la Consciencia de Dios, para así crear armonía.

La armonía entre Shiva y Shaki no se refiere a tranquilidad desde el punto de vista terrenal. Tampoco se refiere a ausencia de situaciones esforzadas. La armonía se refiere a una existencia que guía hacia Dios; ya que Dios es el fin último de toda alma, encarnada o no encarnada.

Así que ese despertar de la Shakti en cada discípulo es lo esperado dentro de un escenario de crecimiento espiritual; y la manifestación de dicho despertar no es siempre la misma en todos los discípulos. Cada discípulo vive su experiencia Shakti de forma personal; aunque no quiere decir que cualquier sensación en un discípulo es una manifestación de dicho despertar Shakti.

Aquí no voy a hablar de qué significa ser Shakti, ni cómo se manifiesta; ya que he dejado plasmada esta enseñanzas en suficientes escritos (me refiero a aquella enseñanza que es posible dejarla por escrito). Por el contrario, quiero hacer algunas acotaciones especiales que aclararán dichas enseñanzas hacia lo cotidiano.

Cuando un discípulo comienza el buen camino, se despierta la energía Shaki relacionada a su Maestro Espiritual. Entonces suelen ocurrir cosas que siempre corren peligro de quedar paralizadas.

La energía Shakti debe impulsar al discípulo a “someterse a las enseñanzas espirituales que su maestro encarna”.

La palabra someterse en el mundo occidental está mal entendida y por lo tanto satanizada. No es un sometimiento en contra de sí mismo ni de nadie; por el contrario, trae beneficios sobre toda la realidad de quien logra hacerlo. No es un sometimiento que traiga pesar ni que anule las personalidades del discípulo; por el contrario, perfecciona la personalidad de quien logra someterse y lo hace menos dependientes de los malestares de la vida. No es un sometimiento pasivo; por el contrario, es un sometimiento que logra el perfeccionamiento del Ser de forma constante e incansable. No es un sometimiento a la personalidad humana del Maestro, sino a Dios a través de las enseñanzas dadas por el Maestro.

Pero esta energía Shakti (indispensable como combustible para recorrer en vida el camino al Cielo) muchas veces se queda solo en el arranque; y muchos discípulos no llegan a soltar el freno de mano y por lo tanto no avanzan lo que pudieran.


Algunas manifestaciones truncadas de la energía Shakti

La forma más básica de manifestación de la energía Shakti hacia el Maestro espiritual se puede asemejar a: una admiración especial, un respeto instintivo, un enamoramiento que trasciende a lo humano, un encantamiento o identificación natural ante lo que dice o lo que hace el Maestro.

Estas sensaciones nunca son comprendidas por personas externas a un proceso de Crecimiento Espiritual, porque ninguna de dichas sensaciones corresponden a razones humanas.

Esto precisamente es otra fuente de tergiversación de los que significa una relación maestro-discípulo, pudiéndose malinterpretarse como manipulación o lavado de cerebro de parte de Maestro Espiritual, identificación con sectas, actos indecentes, abusos, aberraciones, etc.

Pero aclaremos antes de continuar.

Toda persona tiene su propia energía Shakti (asociada a la energía del Swadhistana); y esta es la misma energía vital que utiliza para vivir; es la misma energía de bienestar.

Cuando se habla de la energía Shakti de un discípulo frente a su Maestro, se hace referencia a una energía adicional de Swadhistana que aparece y suele dar un bienestar nunca antes experimentado por la persona. De aquí que el común de las personas no entienda el porqué de esa atracción del discípulo hacia su Maestro. Un Maestro Espiritual produce de forma automática un bienestar adicional a sus discípulos; solo con su presencia o cercanía.

Si alguien no ha tenido nunca un Maestro espiritual, no puede pretender entenderlo.

Y si no lo creen, pregúntenle a algún discípulo qué ha sentido cuando ha tenido que estar lejos de su Maestro.


Pero a pesar de lo importante y fuerte de la impronta de esta energía Shakti, muchos discípulos (o discípulos potenciales) que la sienten, se la truncan a sí mismos.

Para que esta energía Shakti pueda ser complementada/perfeccionada y que de esta forma sea útil para llegar al Cielo, debe ponerse a disposición de Shiva (de Maestro Espiritual). Esto es lo que se conoce como la entrega de la Shakti al Señor Shiva.

Esta entrega no implica obligatoriamente actos particulares ni puntuales, sino que está más asociada a cómo se vive con dicha energía.

Si bien siempre se habla del hinduismo, en el cristianismo hay muy claras enseñanzas de dicha entrega Shakti-Shiva. Una de esas referencias está en La Anunciación.

Como es sabido, el Señor Shiva es representado en el cristianismo por el Espíritu Santo; y la Shakti no es otra que la Virgen María. En el momento de La Anunciación, cuando la Virgen María acepta vivir con lo anunciado por el ángel en función de la Concepción por el Espíritu Santo de Nuestro Señor Jesucristo (Lucas 1:35, 38). Aquí se da la primera entrega de Shakti al Señor Shiva. ¡Una entrega con un fruto más que afortunado!

Así de benditas son las entregas de la Shakti al Señor Shiva.

Pero entonces, ¿dónde está el problema?

Como la energía Shakti debe entregarse a Shiva para que sea de provecho espiritual; cuando un discípulo utiliza esa energía Shakti para sí mismo, pues deja de entregársela al Maestro; y por lo tanto pierde dicho provecho espiritual.

¿Acaso es malo que un discípulo utilice esa energía en sí mismo? Pues no es malo, seguro le dará bienestar; pero no estará siendo utilizada para el objetivo por el que apareció: para llegar a Dios.

Si recordamos bien sabemos toda persona tiene su energía shakti personal (relacionada con el Swadhistana), la cual debe cuidar y cultivar para asegurar su bienestar personal.

Pero cuando nos referimos a la energía Shakti adicional que brota en el discípulo ante la presencia de su Maestro Espiritual por un fenómeno energético/espiritual; ¿a quién le corresponde dicha energía adicional?

Replanteo. Si el Maestro no existiera, esa energía Shakti en el discípulo no existiría. Por lo tanto, si fluye una energía Shakti ante el Maestro, pues es para que él sea quien la utilice para el propio bienestar del discípulo.

Pero esa “no entrega” de la Shakti a Shiva es muy común. Coloco algunas de las actitudes más comunes de aquellos discípulos que evitan esa entrega:

  1. El discípulo que vive el bienestar que le produce la presencia del Maestro a modo muy personal; dejando que dicha energía se diluya en su vida sin mayor gloria que el bienestar temporal en algunos asuntos. Es similar a desear un vehículo, tener el dinero para comprarlo, pero nunca hacerlo.
  2. El discípulo que se queda en la apreciación, en el alago, en la repetición y en el reconocimiento de “lo bien que está con el Maestro”, de “lo mucho que quiere al Maestro”, expresando en palabras lo que “el Maestro significa para él”, pero en ninguno de los casos se crea una acción en correspondencia a esos sentimientos. Es como tener el carro encendido, alegrarse porque tiene gasolina, pero no ir a ninguna parte.
  3. El discípulo que se niega o se paraliza por miedo a lo que esa energía le hace sentir; que presupone que esas sensaciones son inapropiadas; o que tiene miedo a que sus acciones en función de esa energía vayan a traer consecuencias negativas. Esto suele ocurrir incluso por el miedo a dar a conocer lo que siente. Esta energía Shakti debe mover a la acción, pero siempre serán acciones dentro de la correctitud espiritual. Es similar a tener un carro bonito, con gasolina, pero no utilizarlo por miedo a que vaya a pasar algo malo; y ni siquiera averiguar cómo está la vía para ver si de verdad habría peligro.
  4. El discípulo que siente su energía Shakti y vive en un malestar quejumbroso: que siente que no puede hacer nada, que no sabe qué hacer, que quisiera hacer esto pero no lo dejan, que se siente relegado y apartado (incluso por el mismo maestro), que piensa que su vida debería ser diferente, que aún espera pacientemente por cumplir lo que desea, que cree que los demás sienten celos de él, etc., etc., etc. Es similar a tener ese mismo bonito vehículo, con gasolina, manejarlo pero ir por caminos con baches y piedras, donde a cada paso van dañando el vehículo, hasta convertirlo en chatarra.
  5. El discípulo que siente intensamente esa energía hacia el Maestro, pero la utiliza para buscar poseerlo, celarlo, protegerlo de los demás. Es como tener un carro bonito, con gasolina, montarse en él, pero no ir a ninguna parte para que no se ensucie y cubrirlo para que no lo vea nadie.
Estos casos encierran en mucho las características de esas personas que desperdician la bendición de tener una energía Shakti que aparece por una consciencia encarnada del Señor Shiva

No corresponde en este escrito explicar cuál entonces sería la actitud correcta de un discípulo Shakti. Como lo dije anteriormente, ya hay suficientes artículos publicados. Si es de interés, lo podrán encontrar.

Esto debe servir a aquellos que han sentido o descrito.

Nunca seas temeroso de sentir la energía Shakti que tu Maestro Espiritual despierta en ti. Debes utilizarla; debes actuar con ella; debes ponerla en funcionamiento; sin desestimar nunca ninguna precaución humana.

Pero nunca actúes con esa energía Shakti desde tu propio Ser; desde tus propios argumentos humanos. Primero debes entregarla para que sea perfeccionada. Si te la quedas, solo tendrás más energía; pero no mejor energía.

Debes ofrecer dicha energía a quien te la originó, porque por él es que ella aparece. Encontrarás muchas formas de entregarla; en particular con tu esfuerzo activo de vida, rompiendo tus esquemas y condicionamientos que plantean la dualidad que te aleja de Dios.

Esta energía deberá enseñarte que mereces la Gloria, pero que no es únicamente tuya.
Esta energía deberá enseñarte que tienes más de Dios cuanto más lo compartes.
Esta energía deberá enseñarte que para Dios no hay correcto ni incorrecto si todo lo haces con el corazón limpio.
Esta energía podrá enseñarte únicamente si la entregas para que pueda ser complementada/perfeccionada. Si lo haces correctamente, siempre será para beneficio tuyo.


Como se puede notar a todas luces, no hice el menor esfuerzo de que esta información quedara totalmente clara para todo público. Solo me interesa que se vean reflejados aquellos discípulos verdaderos y que puedan corregir si es el caso.

Dios te bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 566 AS. (19 de julio del 2017)http://www.shanishaktiananda.org
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777

Palabras-claves: Maestro, discípulo, Shakti, Shiva, relación maestro-discípulo, energía, Cielo, Dios

domingo, 16 de julio de 2017

Las tres anclas del alma

Autor: ShaniShaktiAnanda

Somos almas encanadas; pero también somos almas que debemos llegar al Cielo.

Nuestro intento de llegar al Cielo se parece mucho a tratar de brincar muy alto. Es similar a prepararnos y echar un poco hacia atrás para tomar impulso; y luego brincar fuerte para vencer a la gravedad. Lo alto que lleguemos en el brinco dependerá no solo de la fuerza de nuestras piernas, sino del buen soporte y de la buena posición que consigamos cuando retrocedemos para preparar el salto.

En el intento de llegar a Cielo, un alma encarna y comienza a vivir (viene a preparase, a ganar fuerzas, a lograr la posición más óptima); para luego de algunos años pegar el brinco (cuando se produce la muerte física) y así intentar subir lo más que pueda para llegar al Cielo (resucitar).

Pero es muy poco probable que en un solo salto (en un solo ciclo de reencarnación-muerte) un alma llegue al Cielo. Por lo tanto, la misericordia de Dios permite muchos intentos de preparación y salto (reencarnaciones sucesivas); hasta que el alma logre resucitar y fundirse con Dios.

¿Pero qué tenemos en contra a la hora del salto? Pues el peso del alma.

Si en una reencarnación un alma no se aligera (no pierde peso), por muy fuerte que salte las posibilidades de llegar al Cielo son pocas. Y más aún, si no llega a comprender en vida que debe aligerarse para llegar alto en el próximo salto, en cada intento que haga (en cada reencarnación que tenga) se va a cansar más y más, e irremediablemente se sumirá más “en la condenación de estar lejos de Dios.”

¿Acaso estamos conscientes de que el motivo de nuestra vida es prepararnos para esa gran salto que nos llevará al Cielo?

¿Acaso estamos conscientes de esa necesidad de aligerarnos para lograrlo?

¿Acaso estamos conscientes de que el resultado de la muerte depende de cuánto nos aligeremos en vida?

¿Acaso sabemos en qué debemos aligerarnos?


En este escrito lo que precisamente quiero es plantear la idea de qué debemos trabajar en nosotros para aligerar nuestra alma. Esta idea está implícita en todas las doctrinas espirituales que correctamente definen como meta del Ser la resurrección, la trascendencia a la Vida Eterna, la vuelta al Paraíso, o simplemente el romper el ciclo de reencarnaciones. Todo es lo mismo.

Pero este proceso de llegar al Cielo no es automático ni fácil, a pesar de que muchas iglesias modernas lo vendan como una Gracia Divina otorgada por el solo hecho de mantenerse en sus filas. Esto es muy conveniente para asegurar feligreses a toda costa.

El proceso de resucitar no es fácil, pero sí está descrito en toda enseñanza sagrada. Todo el proceso se pudiera resumir como: el asumir de las situaciones que nos acontecen en nuestra vida terrenal con un estilo de vida sujeto a lineamientos espirituales; no solo de acción y pensamiento, sino sobre todo de sentimientos. Todo esto con el fin de aligerar el peso al alma para la hora de morir.

Porque sí, lo importante de vivir no está en nuestro bienestar terrenal; sino en lo que trabajemos y nos preparemos para lo que sucede luego de morir. Toda religión lo sabe, aunque lo esconda.


Las anclas del alma.

Esto que pretendo exponer en este escrito no es nada nuevo dentro de la enseñanza, pero si es una forma diferente de plantear el esfuerzo necesario para el crecimiento espiritual. Será similar a otros enfoques espirituales, en especial al Budismo, cuando se refiere a los Venenos del Alma. En nuestro caso, utilizaré las enseñanzas desde varias aristas; y sin ser un escrito definitivo, será el comienzo de muchos próximos años de práctica para el interesado.

Retomando el símil al alma que busca brincar para llegar al Cielo en cada muerte física, el peso de esta es el primer obstáculo a vencer.

Muchos dirían que el peso no importa, ya que si se desarrolla mucha fuerza, aún con mucho peso se puede ganar altura en el salto.

Yo concedo que lo más lógico sería trabajar ambos aspectos:
mayor fuerza y menor peso. Inclusive un tercer aspecto que se podría llamar mejor técnica. Pero cuando se analiza el trabajo dentro de un escenario de crecimiento espiritual, definitivamente el peso es lo más sencillo de trabajar.

Todo discípulo debe trabajar con su maestro espiritual tanto la fuerza como la técnica para el gran salto al Cielo; pero si el sobrepeso del alma no se trabaja también con sinceridad, el trabajo del maestro será en vano.

Por culpa a la “fuerza de gravedad de la tierra”, cualquier sobrepeso del alma la ancla al suelo, y por lo tanto la aleja del Cielo. Y ese sobrepeso no es más que aspectos o actitudes de vida que se deben ir trabajando para aligerar.

Aligerar el peso del alma es similar a dejar de comer ciertas cosas para bajar el peso corporal. Para el caso del alma, se deben erradicar ciertas conductas, comportamientos y formas de ver la vida; que anclan a nuestro ser a la tierra y nos impiden alcanzar a Dios.

Estas anclas son:

1. Los pseudosentimientos
2. El apego
3. Los sentimientos difíciles


Cuando c
ada una de estas anclas es erradicada, el Ser alcanza estados más puros y naturales (espiritualmente hablando) que se identifican con conceptos que se explicarán en su momento. A estos conceptos se les pueden llamar “Virtudes”. A continuación se nombran:

Anclas
Virtudes (lo que aparece mientras se vaya erradicando cada ancla)
Los Pseudosentimientos
El corazón al descubierto – Se reconocen los verdaderos sentimientos - Los verdaderos sentimientos a trabajar
El apego
El desapego a los resultados
Los sentimientos difíciles
El corazón limpio


Y a la vez estas tres anclas se identifican con los dones espirituales (desde la enseñanza del Cristianismo Místico) que son necesarios trabajar para erradicarlas. A acotar:


Anclas
Virtudes (lo que aparece mientras se vaya erradicando cada ancla)
Dones espirituales necesarios para que cada ancla se erradique
Los Pseudosentimientos
El corazón al descubierto – Se reconocen los verdaderos sentimientos - Los verdaderos sentimientos a trabajar
Autoconsciencia, Agradecimiento
El apego
El desapego a los resultados
Humildad, Servicio, Desapego
Los sentimientos difíciles
El corazón limpio
Compasión, Tolerancia


Notamos que solo se nombran siete de los Dones Espirituales, porque el Amor incondicional no se trabaja mientras se esté encarnado.


La Trinidad Espiritual

La Santísima Trinidad (Cristianismo) o la Trimurti (Hinduismo) representa todo el esquema evolutivo que un alma encarnada debe seguir y respetar para poder volver al Padre.

Por eso no es de extrañar que las tres anclas del alma también se relacionen con la Trinidad Espiritual. En realidad, la relación plantea que cada una de las anclas eclipsa a alguna de las Tres Divinas Personas; evitando así el retorno al Cielo.

Cuando cada una de las anclas del alma se va erradicando, la correspondiente Personalidad Divina (de Dios) se manifiesta e impulsa el avance espiritual del alma. Si el alma está anclada en ese aspecto, el avance espiritual no es posible.

La correspondencia de anclas con Personalidades Divinas es la siguiente:


Anclas
Virtudes (lo que aparece mientras se vaya erradicando cada ancla)
Dones espirituales necesarios para que cada ancla se erradique
Divina Persona eclipsada por cada ancla
Los Pseudosentimientos
El corazón al descubierto – Se reconocen los verdaderos sentimientos - Los verdaderos sentimientos a trabajar
Autoconsciencia, Agradecimiento
Dios-Padre Creador, el Señor Bhrama
El apego
El desapego a los resultados
Humildad, Servicio, Desapego
Espíritu Santo, el Señor Shiva
Los sentimientos difíciles
El corazón limpio
Compasión, Tolerancia
El Hijo, el Señor Vishnu



Ya he conversado ampliamente sobre el significado de la Santísima Trinidad y/o de la Trimurti dentro del proceso de vivir espiritualmente y ganarse el Cielo; queda de parte del lector ubicar dicha información y revisarla (incluso videos y audios).

Por ahora es suficiente recordar que el camino de crecimiento espiritual de un alma, lo que se conoce también como el proceso de retorno al Padre; se representa en la Santísima Trinidad. Esto es así para el alma, tanto en estado encarnado como desencarnado. No hay misterios ni dogmas de fe, está todo muy claro.


El trabajo de la iluminación

Desde este concepto de las anclas del alma, la iluminación es equivalente a la erradicación de dichas anclas; lo que aligera al mínimo el peso al alma y que esta pueda entrar en el Cielo.

Pero la iluminación no es un hecho puntual ni fortuito, no hay un antes y un después; no viene por una experiencia cercana a la muerte ni mucho menos.

Un alma puede dedicar muchas encarnaciones a trabajar de forma específica una sola de las anclas. Cada una es suficiente trabajo para muchas vidas. Si bien se pueden alternar el trabajo de diferentes anclas en diferentes vidas.

Si bien en una vida se presentan diferentes experiencias que nos permiten trabajar con las diferentes anclas, generalmente una de ellas es el motivo principal del aprendizaje espiritual.

No son muchas las almas que pueden trabajar dos o tres anclas en una sola reencarnación; porque esto solo ocurre cuando el alma se encuentra en una de sus reencarnaciones con la Escencia Espiritual Manifiesta en su Gurú.


La estrella de Cielo y Tierra

Si a la Santísima Trinidad la podemos representar como un triángulo con un vértice hacia arriba (hacia el Cielo); con las tres anclas también podemos hacer algo similar, pero con un vértice apuntando hacia abajo (hacia la Tierra), representando esto el anclaje del alma a planos de existencia no espirituales. Esto es lo que llamo la “Estrella de David Evolutiva”.



Si el triángulo de Tierra es más “pesado”, esto empuja a toda la estrella a planos más terrenales; pero si la manifestación de las Personalidades Divinas de Dios es más fuerte (triángulo del Cielo), la estrella tendrá un impulso a ascender; aumentando la espiritualidad del Ser.

Esta “Estrella de David Evolutiva” es precisamente la que representa a los Maestros Encarnados de Escencia Pura Manifiesta; que vienen con la misión de “salvar almas” ayudando a los seres humanos a manifestar a Dios mucho más a sus anclas; favoreciendo el camino al Cielo.



Todo esto es solo el principio del proceso de elevación del alma (o proceso de resurrección) desde el punto de vista místico (uniendo cristianismo e hinduismo).

Y trabajar cada ancla del alma en función de erradicarla, puede marcar un camino autocontenido único de dedicación en toda una vida, para avanzar hacia Dios.

En escritos posteriores se irá planteando parte de la enseñanza que sea posible escribir.

Dios te bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 560AS. (13 de julio del 2017)http://www.shanishaktiananda.org
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777

Palabras-claves: anclas del alma, estrella de David evolutiva, dones espirituales, virtudes, trimurti, santísima trinidad, divinas personas, personalidades de Dios

miércoles, 12 de julio de 2017

Los Misterios Angelicales

Autor: ShaniShaktiAnanda

Dentro de la historia sagrada cristiana, presentada en mucho en el Nuevo Testamento de la Sagrada Biblia, vemos una mezcla de historia, hechos fantásticos, metáforas, imágenes, anécdotas; que en conjunto tiene como objetivo dar la enseñanza espiritual necesaria para adecuar nuestra forma de vivir y así poder llegar al Padre.

Por lo tanto, vemos muchos personajes, desde los principales hasta los “extras”, pero ninguno está allí en vano. Todos son indispensables para encuadrar la enseñanza.

Y unos personales principalísimos en toda la historia sagrada son los ángeles.

Muchas veces se dejan de lado a los ángeles dentro de nuestra historia sagrada; pero si leemos con el corazón abierto nos damos cuenta de que ellos marcan o inician o promueven cada proceso vital dentro de las enseñanzas sagradas; tanto en el antiguo como en el nuevo testamento. Yo aseguro que sin la participación protagónica de ellos no tendríamos historia sagrada.

Esto ha sido un tema amplio de enseñanza hacia mis discípulos, pero aquí simplemente quiero presentarlo sin mayor explicación. Pretendo dejar lo que he denominado “Los Misterios Angelicales”, para ser rezado junto al “Santo Rosario Crístico”; o sin ánimo de ofender a la Santa Iglesia Católica, también con el Santo Rosario que ya es común.

En los santos rosarios se cantan cinco estaciones por misterios, pero como verán en los Misterios Angelicales hay ocho estaciones: Por esto, dejo también la forma de agruparlos.

Recuerde que al rezar el Santo Rosario, no es solo nombrar la estación el misterio; sino que se debería leer la referencia bíblica correspondiente o por lo menos reflexionar sobre dicho misterio mientras se repite la seguidilla de oración mariana.

Espero que estos misterios sean de utilidad para reforzar el compromiso con Dios de quienes lo utilicen.

Misterios Angelicales (Nuevo Testamento)

1- La anunciación del nacimiento de Juan el Bautista a Zacarías, su padre. (Lucas 1:5-20)
2- La anunciación del nacimiento de Jesús a Nuestra Madre la Virgen María. (Lucas 1:26-38)
3- El mensaje a José para que aceptar al hijo de María. (Mateo 1:18-24)
4- La anunciación a los pastores del nacimiento del Salvador. (Lucas 2:8-15)
5- La advertencia a José de huir con María y Jesús a Egipto. (Mateo 2:13-17)
6- Los ángeles al servicio de Jesucristo victorioso. (Mateo 4:1-11)
7- El ángel consolador de Jesucristo en Getsemaní. (Lucas 22:39-46)
8- La noticia de la resurrección de Jesucristo por los dos ángeles en el sepulcro. (Lucas 24:1-10)

Forma de combinarlos de 5/8: 1,2,a,6,b,8 (Sustituir a ó b, en orden). Las estaciones 1, 2, 6 y 8 son fijas; siempre se deben presentar. Queda entonces:

1,2,3,6,8 (pueden ser utilizados de esta forma los lunes y viernes)
1,2,4,6,8 (pueden ser utilizados de esta forma los martes y sábados)
1,2,5,6,8 (pueden ser utilizados de esta forma los miércoles y domingo)
1,2,6,7,8 (pueden ser utilizados de esta forma los jueves)

Adelante.

Dios te bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 558AS. (11 de julio del 2017)http://www.shanishaktiananda.org
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777
Palabras-claves: Santo Rosario Crístico, Misterios, Angelicales, ángeles, nuevo testamento, antiguo, historia sagrada