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domingo, 29 de septiembre de 2013

Ángeles y otras esencias



Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Hoy en día todo el mundo, sea creyente o no, está familiarizado con el concepto de “ángeles”

Pero la categoría de ángeles se ha utilizado de forma muy genérica hasta el punto de llegar a la confusión; llegando a llamar “ángeles” a otros seres que en realidad no tienen nada de ángeles.

En nuestra misma Biblia se habla de ángeles de forma etimológicamente clara, pero que se ha prestado a confusión  por no enmarcarse correctamente en lo que es el conocimiento místico.

En la Biblia se habla de “ángeles” o “ángeles del cielo” cuando se debe hacer referencia a “cualquier ser no terrenal” que viene como “mensajero de Dios”. Pero entiéndase bien: “cualquier ser no terrenal”.

De hecho, la misma representación de hombres con alas emplumadas, es hecha por la mente humana de aquel entonces. La única forma de que un ser viniera de arriba y se posaran sobre la tierra sin hacerse daño, era teniendo algo similar a las aves: alas.

Pero volviendo al punto, cuando hablo de “seres no terrenales” me refiero a seres que “existen” fuera de este plano tierra; que conviven e interactúan con nosotros, estando en lo que se denomina Plano Astral (es un error llamar “espiritual” ese plano)

El plano astral está entonces fuera del plano terrenal y por eso no disfruta de sus características. Por esta razón en astral no hay: ni lugar (posición geoespacial), ni tiempo, ni materia, ni color, ni forma, ni tamaño, ni peso; en fin, nada que podamos percibir con nuestros cinco sentidos físicos.

¿Pero, por qué la gente dice que “ve” a esos seres?... Si, es cierto, esos seres se pueden “percibir”, pero es un tema muy largo como para muchas charlas.

Pero entonces, si en plano astral no hay materia, ni forma, ni estatura, ni nada, pero allí viven seres, ¿cómo son?

Si volvemos un momento a nuestro plano tierra, nosotros en nuestros aspectos terrenales  nos diferenciamos según parámetros terrenales: facciones físicas, lugar de nacimiento, idioma, fecha de nacimiento (generación), grupo étnico, etc. En el plano astral, ninguno de esos parámetros existe; sino que se comienza a manejar el concepto de “esencias”

Una “esencia” se asemeja más a una “energía en plano astral” que tiene una serie de características particulares. Las características de las esencias no corresponden a parámetros físicos, aunque a veces estos se suelen utilizar para poder “imaginarlos” y hablar de ellas. Por tanto, una esencia podría ser: más luminosa, o más densa, o más liviana o hasta buena o mala.

Lo más correcto suele ser darle atributos más espirituales que físicos; obteniéndose esencias más amorosas, más compasivas, más de servicio, más humildes, etc.

De cualquier forma, sí existen “gentilicios” en plano astral. Estos gentilicios no son más que la forma de nombrar a Seres que comparten una calidad energética en astral (esencia) similar entre ellos. Tenemos entonces:

  • Ángeles
  • Seres de Luz
  • Guerreros de Luz
  • Maestros
  • Sanadores
  • Sanadores con la Naturaleza
  • Magos
  • Realeza (reyes, reinas)
  • Religiosos (monacales, sacerdotales, religiosas)
  • Elementales (con sus individualidades)
  • Esencias no terrestres
  • Algunas esencias específicas relacionadas con ciertas religiones; por ejemplo de deidades del Hinduismo.
  • Y algunas esencias particulares/personales: Crística, Mariana, Búdhica, Espíritu Santo, entre otras.

Probablemente haya otras esencias con las que no esté acostumbrado, pero las presentadas aquí son las comunes.

Si vemos la lista, encontramos que los ángeles no son más que seres que tienen una esencia Angelical. Esta misma esencia angelical hay que subdividirla en esencias más específicas, que se conocen en plano tierra como la jerarquía angelical: ángeles, arcángeles, serafines, querubines, tronos, potestades, etc.

Cada esencia tiene características particulares que determinan, en mucho, la actuación de los seres que la poseen, su forma de ser o el tipo de ayuda que puedan brindar. Por ejemplo, los ángeles son seres que hacen la voluntad de Dios, “sin chistar”, sin cuestionar; por ser esencias muy altas no se debaten entre el bien y el mal, salvo los arcángeles, que de alguna forma deben hacerlo porque son los llamados a interactuar más directamente con los seres encarnados (terrenales).

El conocimiento de las esencias es importante si deseamos comenzar a tratar con los seres en astral; podemos estar pidiendo algún tipo de asistencia particular a seres que no tienen la capacidad de darla porque no está en su esencia.

Por ejemplo, un error común es decirle a todo el mundo que es un “Ser de Luz”. Algún ser con esencia de “Ser de Luz” es un ser muy luminoso, pero extremadamente frágil; no lucha por definición porque se puede quebrar como si fuera un cristal. Por el contrario, un “Guerrero de Luz” si lucha, pero no es tan luminoso.

Pero no hay esencias mejores o peores; cada una tiene una función particular y es buena en eso específico.

Por otra parte, no todos los seres en astral tienen esencias puras. Generalmente tenemos esencias mezcladas; y digo “tenemos” porque nosotros, que si bien estamos encarnados, también tenemos nuestra porción astral que habita en ese plano. La esencia en astral que mantengamos condiciona en alguna medida el cómo vemos o actuamos en nuestra realidad.

Este tema es muy extenso e imposible de brindar por escrito; y más que aclarar, seguro se han planteado más interrogantes luego de leerlo. El punto final es el de crear consciencia de que llamar a alguien o a algo “ángel” no es necesariamente lo más correcto.

Namasté.

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: 29 de septiembre del 2013
Twitter: @eReiki @EvolConsc @pagr777

sábado, 28 de septiembre de 2013

Diferenciando herramientas de sanación



Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Recientemente hice un comentario en las redes sociales sobre una incorrecta clasificación de algunas técnicas y terapias como herramientas espirituales y como era de esperarse (pero sin haber sido mi intención) se levantaron voces disonantes en contra de lo que yo había dicho. Eso me llevó a considerar escribir un poco más extenso sobre lo que varias veces he dicho de voz.

Definitivamente, uno de los problemas de siempre es la semántica; en este caso el significado que se le da al adjetivo “espiritual”.

No pocas veces he comentado el hecho de que solemos enmarcar dentro del nombre “espiritual” a cualquier cosa más allá de nuestra parte física. Y esa parte no física, que se podría llamar más correctamente “sutil” (en contraposición a lo físico/tangible), en realidad está subdividida; y dentro de esta subdivisión está la parte espiritual. Te invito a leer el artículo “Qué significa realmente el término Espiritual”

Tan solo para contextualizar, recordamos que nuestra existencia como seres terrenales está expresada en Planos de Existencia: físico, mental, emocional, energético, astral, akáshico y espiritual; y cada un de ellos tienen características específicas, energías particulares y procesos únicos de funcionamiento.

Como seres vivos, todos funcionamos en todos los planos. Por esto podemos enfermar y sanar en cualquier de ellos; ya que puede haber procesos que estén ocurriendo de mala forma y también procesos que se recuperan.

Pero cada plano tiene su energía particular y por tanto sus procesos para tratarla. Entender esto nos permite enmarcar correctamente a los diferentes procesos de sanación.

A continuación, coloco una tabla explicativa que nos puede ayudar a comprender la idea y que en realidad es el corazón de esta reflexión.


Planos de Existencia
Materia/energía/esencia que permite la existencia del plano
Algunas técnicas/ terapias/ procedimientos que actúan directamente sobre la energía del plano (para mantenerlo o sanarlo)
Plano Físico/biológico
Material biológico
Ejercicio físico,  alimentación, medicina alopática, cirugía, fisioterapia, entre otras.
Plano Mental
Pensamiento
Instrucción, adiestramiento, pensamiento positivo, terapias psicológicas, autosugestión, meditaciones (visualizaciones), entre otras.
Plano Emocional
Sentimientos/ emociones (energía vital humanizada)
Relaciones interpersonales, consejos, expresión de los sentimientos, sentimientos positivos, terapias emocionales, hipnosis, entre otras.
Plano Energético
Energía vital (Ki, Chi o Prana)
Todas las técnicas que actúan sobre la energía vital corporal o del ambiente: Reiki, sanación pránica, terapias tántricas, acupuntura, marmaterapia, yoga (asanas), Feng shui, cristaloterapia, majases (energéticos), entre otras.
Plano Astral
Esencias (como Seres creados)
Rituales, “magia”/“brujería”, oraciones, extrasensorialidad, trabajo con seres desencarnados, Metafísica, entre otras.
Plano Akáshico
Karma
Incursiones con vidas anteriores, TRE, algunas prácticas mántricas, terapias de registros akáshicos, astrología, entre otras.
Plano Espiritual
Nuestro Espíritu (la energía de más alta vibración)
Prácticas religiosas, Enseñanzas Espirituales guiadas por Maestros, práctica de Dones Espirituales, Meditaciones (mántricas) de Adoración a la Deidad, entre otras.


Por supuesto, en esta tabla está un número ínfimo de técnicas/terapias/procedimientos, pero estoy seguro de que con la columna de Material/energía/esencia, resultará fácil enmarcar a cualquiera que no esté allí.

Entendiendo los planos de existencia, nunca nadie podría decir que uno es más o menos importante que otro, ya que en un ser vivo todos los planos deben estar correctamente integrados y funcionales. Es por esto por lo que toda terapia/procedimiento/técnica es importante. No es así, obviamente, cuando morimos.

Cuando uno de los planos se enferma, este se debe sanar; ya que puede entorpecer el bienestar o el crecimiento de los otros; así se asegura un bienestar integral.

Pero si bien decimos que todos son importantes, reconocemos a nuestro plano espiritual como el que aloja a nuestro espíritu, el cual es el único eterno y que trasciende más allá del tiempo.

Cuando nos referimos a Crecimiento Espiritual, debemos  referirnos al plano correcto; y si queremos buscar herramientas directas para fortalecerlos, no podemos confundir las que se refieren directamente a otros planos.

La falta de claridad en los conceptos cuando definimos terapias de sanación o propuestas de mejoramiento personal, es lo que muchas veces enfrenta a diferentes profesionales de la salud y del bienestar. Que por ejemplo un reikista esté claro en su posición como terapeuta energético, es lo que le va a permitir que coexista respetuosamente y hasta de forma armónica con un médico alópata (terapeuta físico/biológico) y también con un sacerdote  (encargado del aspecto espiritual).

Pero si por ejemplo otro terapeuta energético dice que su técnica es “espiritual”, lo menos que va a provocar es la molestia y el recelo de los otros especialistas, desprestigiando inclusive la técnica que practica.

Esto ha llevado a luchas épicas a lo largo de la historia de la humanidad entre: la ciencia, los sanadores y las religiones. La seriedad profesional para la coexistencia armónica es importante, aún más si estamos en profesiones liberales.

Estamos claros que toda terapia ayuda y que el bienestar también se contagia, al igual que el malestar. Pero es importante que le demos “al Cesar lo que es del Cesar” y que llamemos a las cosas por su nombre.

Namasté.
Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: 28 de septiembre del 2013
Twitter: @eReiki @EvolConsc @pagr777

jueves, 26 de septiembre de 2013

Todo lo demás es dado por añadidura



Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Les traigo una reflexión que muchas veces me han pedido hacer; pero esta vez con la esperaza que lo lean personas nuevas; ya que estoy seguro de que será un “llover sobre mojado” para los que siempre me preguntan.

Mateo 6:33

33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás os será dado por añadidura.


Esta cita se enmarca dentro de una de las conversaciones que tenía Jesús (el Maestro) con sus discípulos y gente en general; y en la cual respondía preguntas y enseñaba la forma correcta de vivir.

Si bien es una pequeña línea, extraigamos todos los pedazos necesarios.

Mas buscad primeramente el reino de Dios...

“Mas” es igual a “Pero”. Dentro de las indicciones de vida que nos está dando Jesús en las líneas que anteceden a este versículo bíblico, se nos llama la atención en que también hagamos lo que se indica a continuación, pero que lo hagamos de forma prioritaria, como algo más importante que lo demás; de allí el “primeramente”

 “Buscar” implica acción. Cuando buscamos algo no esperamos que nos caiga del cielo; sino que de forma activa hacemos algo para encontrarlo.

Cuando “buscamos” un lugar en realidad lo que estamos en caminando, andando, recorriendo un camino que nos debe llevar a ese lugar.

El lugar es el “reino de Dios”, la meta final para todo ser que se sepa espiritual; se asume un lugar de Paz.

Pero “recorrer el camino hacia el reino de Dios” es lo que se llama “estar en un camino de crecimiento espiritual”; crecimiento espiritual que no es sólo aprender cosas, o leer o practicar.

Una persona que está en crecimiento espiritual, tiene unas características generales MUY claras, sin las cuales estará haciendo cualquier otra cosa menos crecer espiritualmente:

  1. TODA experiencia de vida la asume como una posibilidad de crecimiento espiritual; así que ya la queja y el pesar tienen cada vez menos cabida en su vida.
  2. Tiene herramientas muy claras, precisas y definidas en su espíritu (no hablo de rituales, ni oraciones, ni mucho menos cosas externas) para asumir dichas experiencias de crecimiento.
  3. Sabe que todo es para su provecho.

Esta forma de ser define la frase “Mas buscad primeramente el reino de Dios...”

... y su justicia ...

“Justicia” implica igualdad, implica no discrecionalidad. Para que algo sea justo, debe ser igual, posible y probable para todos. Y esto es así solo si los procedimientos, causas y consecuencias (las leyes) son conocidas por todos.

La “justicia” de Dios plantea una correctitud en los hechos que suceden; esto únicamente se puede argumentar si todo lo que sucede está claramente definido a nivel de causa y efecto.

Así que buscar “su justicia” significa esforzarse en entender las leyes que rigen la vida y las cuales plantean esa justicia, ya que las leyes son para todos por igual.

Lo siento, porque sé que para algunos de ustedes este punto aún no queda claro; ya que necesitaría diez horas de Alineación con la Fuente para las argumentaciones completas. Confío en que los Alineados me entenderán.

... todo lo demás ...

Con “todo lo demás” Jesús se refería a las otras necesidades; pero no necesidades únicamente enmarcadas como situaciones deseadas,  cosas materiales, dinero, etc. sino en “todo lo demás que necesitamos para ser felices, para tener paz” sean cuales sean las situaciones en las que nos veamos involucrados.

... os será dado por añadidura.

“Por añadidura” significa sin esfuerzo adicional, sin invertir nada más.

Tu esfuerzo mayor debe ser tu crecimiento espiritual (real, guiado, no mental, esforzado, vivencial, constante) y todo lo demás te vendrá automáticamente.

¿Lo dudas? Sale en la Santa Biblia, el manual de instrucciones de todo buen cristiano.

Si aún la falta de Paz en tu vida parece la norma o si cuando te falta Paz no tienes herramientas para reconquistarla, no te engañes; replantéate qué estás haciendo con tu vida espiritual.

Namasté.
Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: 26 de septiembre del 2013
Twitter: @eReiki @EvolConsc @pagr777