Sigue a ShaniShaktiAnanda en Facebook



domingo, 8 de febrero de 2015

Oración para nosotros los necesitados

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo
 
Dios Padre,
Pido por quienes atravesamos situaciones difíciles.
Que entendamos que debemos sentirnos en tus manos, para recibir tu ayuda.
Que aprendamos a ver tu voluntad, en cada situación que vivamos.
Que comprendamos que si creemos estar en manos del mal, te estaremos excluyendo de nuestro lado.
Porque si nos alejamos de tus designios, no podremos avanzar.

Que en nuestro corazón nazca la certeza de que en cada situación que hemos vivimos,
tú siempre has estado con nosotros;
y que si has permitido algunas cosas, habrá sido para que aprendamos a honrarte:
adorándote aún en las adversidades, teniendo compasión por nuestros opresores,
aflorando la humildad ante la adversidad, honrando tu voluntad antes que hacer la nuestra.

Solo cuando aprendamos la lecciones que encierra cada situación,
estas se desvanecerán como humo en el viento.
Y entonces seremos salvos; si bien no en la Tierra, sí en el Cielo a tu lado.

Pero no por eso permitas que las situaciones se extiendan
mas allá de lo que nuestras almas puedan soportar.
Si no te llegamos a comprender, intenta tocar el corazón de los que nos oprimen;
para que ellos si te vean a ti a través de nosotros.

Y solo si está en nuestras manos ayudar a un hermano en tribulación,
permite que lo hagamos con todas las fuerzas del corazón;
pero sin condenarlo a él mismo por nuestras acciones imprudentes hacia los demás.
En esos momentos, que mi voluntad no guíe mis acciones;
sino que sean tus designios mi plan de navegación.

Y si llego a entender mal lo que esperas de mí,
sabré aceptar las consecuencias de mis actos;
y confiaré en que me darás nuevamente situaciones
donde pueda intentar aprender las lecciones.

Y te pido que como ha sido siempre
estés atento a lo que sentimos en lo profundo de nuestros corazones;
y que cuando veas allí tierra fértil
siembres los milagros que necesitamos.
Amén.

PedroAGómezRuzzo
08feb2015 – Por petición.
(Sin licencia Eclesiástica... aún)


Esta es una oración crística llamando a la conversión mariana. Te pido encarecidamente, que no la repitas simplemente; si no que la conviertas en una “Oración Viva”. Esto significa que cada frase, cada afirmación, cada compromiso, debe ser parte de tu esfuerzo diario para vivir.

Mientras todo lo que dice la oración sea una realidad cada vez mayor en nosotros, así obtendremos la gracia que pedimos.

“Debemos esforzarnos y hacer por Dios, para que Dios haga por nosotros.” (PAGR)

Namasté

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: 08 de febrero del 2015
http://cartelesmaestros.blogspot.com/
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777 @AdamaConsc
Palabras-claves: oración crística, mariana, necesitados, viva

sábado, 7 de febrero de 2015

Defensa contra las artes oscuras

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo
 
Estoy seguro de que este va a ser el artículo más leído, pero no sé si será el más gustado.

¿Existe el “daño” que te pueden hacer los demás? Suelo decir que no, pero me voy a sincerar; en realidad la maldad de la gente sí te puede dañar. Permítanme explicarlo bien, porque digo “que no” pero “que sí”.

Imagina que hay una persona que según tu criterio “es mala”, o que está haciendo “cosas malas”. Esta vez no te voy a discutir tu criterio personal; aquí es muy importante lo que tú creas.

Las “cosas malas” que haya hecho esa persona (a ti o a los demás, la conozcas directamente o no), con mucha seguridad le ha “ensuciado el alma”. Eso se puede llamar “karma negativo”; ha acumulado con sus malas acciones mucho karma negativo.

Y ese karma negativo en algún momento (en esta vida, en las siguientes o en el más allá) lo va a tener que “pagar”; y por Ley le va a ir muy mal. A esto también lo suelen llamar “Justicia Divina”.

Pero resulta que esa misma Ley tiene otros párrafos que a lo mejor no sabemos (o nos ocultaron). Veamos algunos de ellos.

“Basta con que tú te molestes (aún ligeramente) con alguien que consideres que hizo algo mal; para que se forme un lazo kármico entre tú y él; aunque el daño no te lo haya hecho a ti directamente.”

“A través de ese lazo kármico establecido entre ustedes dos, se compartirá karma entre ustedes dos (incluyendo el karma negativo)”

Si la otra persona es “más mala que tú”, pues su karma negativo será mayor que el tuyo. Pero a través del lazo kármico formado, él lo compartirá contigo.

Todo lo malo que él haya hecho en su pasado y lo que vaya a hacer en el futuro, te salpicará a ti; porque el karma lo estará compartiendo contigo a través del lazo kármico que tú estableciste con él.

De la misma forma que él debía “pagarlo” en algún momento, ahora la deuda también será tuya; y el peso de toda la Ley caerá también sobre ti.

Atención; y no solo pagarás todo su karma negativo, sino el que trae de sus antepasados. Después no te quejes de que esta vida es injusta e ingrata contigo, tú, el pobre que nunca hace nada malo.

¿No crees esto? Es la misma ley a la que apelas para que “el malo” pague sus fechorías.

¿Que no sabías esto? Se nos advirtió hasta la saciedad; pero creíamos que era una imposición absurda o no lo entendimos o pensábamos que no aplicaba; así que no le hicimos caso. Te lo recuerdo entonces:

Mateo 5:21-22,43-48
Nueva Traducción Viviente (NTV)

(Jesús decía) 21 » Han oído que a nuestros antepasados se les dijo: “No asesines. Si cometes asesinato quedarás sujeto a juicio”.
22 Pero yo digo: aun si te enojas con alguien, ¡quedarás sujeto a juicio! Si llamas a alguien idiota, corres peligro de que te lleven ante el tribunal; y si maldices a alguien, corres peligro de caer en los fuegos del infierno.

43 »Han oído la ley que dice: “Ama a tu prójimo” y odia a tu enemigo. 44 Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen!
45 De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual.
46 Si solo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo.
47 Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo.
48 Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto.

Amar a nuestros enemigos es en realidad un mecanismo de autoprotección; y lo ha sido desde siempre. Es la forma de no dañarnos la Vida por las cosas equivocadas que hagan los demás.

Pensábamos también que hacer esto de “amar a nuestros enemigos” era de ingenuos, estúpidos, ignorantes, débiles y cobardes; cuando en realidad no hacerlo es de tontos e inconscientes, que se dañan la viva a sí mismos y a sus hijos. ¡Ah! porque deberías saber que ese karma negativo que te ganaste, va automáticamente a tus hijos y a los hijos de tus hijos.

¡Cuanta falta hace que se nos devuelva el concepto del karma para poder entender, aceptar y aplicar incluso las enseñanzas de Jesús!

Así que para no salir “dañado” por la maldad de la gente, lo mejor es amarlos. Esta es la mejor defensa contra las artes oscuras de los demás.

¿Ahora me explico ante la pregunta de si existe el “daño” que te pueden hacer los demás? La gente en realidad no te hace daño; pero tú sí puedes salir dañado por el mal que hace la gente. La única diferencia es que no depende de ellos; sino que depende de ti.

Si es un “bicho malo”, lo menos que tú deberías querer es cargar con su karma; porque aun sin tú haber "hecho nada", podrás metafóricamente “caer en los fuegos del infierno”.

Namasté

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: 07 de febrero del 2015
http://cartelesmaestros.blogspot.com/
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777 @AdamaConsc
Palabras-claves: karma, amar, enemigos, lazos, kármicos, jesús, infierno, daño

viernes, 6 de febrero de 2015

Vivir bien - ¿pero dónde?

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo
 
El deseo de vivir bien es muy humano; y el esfuerzo que se haga en pos de esto es muy loable. Pero en algún momento de nuestra existencia, deberíamos preguntarnos si lo importante para nosotros es ¿vivir bien es esta tierra o "vivir" bien después de morir?

Parece un contrasentido eso de "vivir después de morir”; pero todas las religiones se basan en esto, incluso nuestro cristianismo.

Cuando se habla de “vida”, “buena vida”, “vida eterna”, “vida en el Paraíso”; se está haciendo referencia a “esa vida” después de dejar este plano terrenal. El no entender esto, es la razón principal por la cual mucha gente no entiende el enfoque de un estilo de vida espiritual o incluso religioso. “Somos seres espirituales con una existencia terrenal”; no a la inversa.

Para efectos espirituales y religiosos, independientemente de lo que vivas dentro de tu experiencia terrenal; si cualquier cosa la aprovechas para aprender y programar una buena “vida eterna” (cuando estés solo en forma de espíritu), pues estará bien. Eso es lo que se espera.

¿Eso es lo que se espera? Saca la cuente: vida física-> cuando mucho 90 años... Vida “eterna”-> muchísimos más años de los 90. ¿Dónde vamos a pasar más tiempo? ¿Por cuál vida habría que trabajar más?

La respuesta que te des, condicionará la forma de vivir durante el resto de años que respires.

Al final de nuestros días, a veces llegamos a comprender que estos pocos años de vida física solo fueron de preparativos para el resto de la eternidad. Entonces, a lo mejor ya no hay tiempo; y peor aún, a lo mejor nos damos cuenta que nunca lo aprovechamos por estar enfocado en un bienestar terrenal.

Bienestar terrenal

Y no digo que el bienestar terrenal no sea necesario, por supuesto que lo es. Pero mientras se persigue, los esfuerzos deben ser consistentes también con una conquista del bienestar en la otra vida (en “la vida” de verdad).

Porque no deberíamos dañar con los pies lo que construimos con las manos. No puemos descuidar los preparativos de nuestra próxima vida en el más allá, tratando de conseguir nuestro bienestar terrenal.

Y es muy fácil descuidarse. Se suele creer que cuando “hacemos las cosas bien aquí en la tierra”, es porque estamos haciendo las cosas bien incluso para el más allá. Pues no es tan fácil; puede haber diferencias.

“Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”. Podemos tener éxitos en nuestro plano terrenal y estar bastante débiles en nuestro plano espiritual.

El bienestar terrenal y el bienestar espiritual tiene formas diferentes de medirse.

Esperar para trabajar

Algunas personas argumentan que su parte espiritual la trabajarán cuando se mueran; cuando ya esté como espíritus. Y es una realidad que aún muertos, vamos a seguir trabajando por nuestro bienestar.

Pero el esfuerzo que se haga en esta tierra viviendo correctamente enfocado en el espíritu, va a modificar las condiciones de existencia en el más allá. El correcto enfoque espiritual que mantengamos estando en plano terrenal, van a aligerar muchísimo la carga que nos llevemos al morir.

¿Has escuchado del infierno? Puede que no exista como un lugar físico, claro que es una metáfora; pero es una representación muy clara del estado en el que puede terminar tu alma cuando al dejar tu cuerpo aún no habías limpiado o descargado suficientes cosas. Te las llevas al más allá y pesan muchísimo.

La noción de “impermanencia”

Cuando buscamos nuestro “vivir bien” en el plano terrenal, la mayoría de la veces no nos damos cuenta de que lo construimos con cosas que no-permanecen. Este plano terrenal es impermanente.

La noción de impermanencia es un término filosófico budista que resulta sencillo de comprender: es la incapacidad de no permanecer de una misma forma por siempre.

Pero la impermanencia puede verse más allá de la idea de que algo en algún momento puede acabar. Si comparamos la duración de algunas cosas con nuestros pocos años de vida, podríamos encontrar cosas que virtualmente serían permanentes para nosotros.

Por eso, suele ser más claro entender a la impermanencia como: la probabilidad de que en cualquier momento algo deje de permanecer.

Si nos sinceramos, en nuestro plano terrenal “lo único que permanece constante es el cambio” (Heráclito). Incluso en nuestro cuerpo físicos que parecen estables, sanos; todo está cambiando cada segundo; incluyendo a todas las células del organismo. Hay destrucción y construcción, muerte y renacimiento.

Si vemos a nuestro alrededor, parecería que todo esta estable; pero incluso el material plástico de tu computador se está envejeciendo y está cambiando. Los papeles a tu alrededor se están deteriorando, las bebidas y alimentos se degradan, el clima cambia, los planetas se mueven, el universo se expande. Puedes apostar por todo lo que quieras a que tu realidad completa, tal como estaba en el segundo que comenzaste a leer este corto párrafo, JAMÁS se repetirá; fue incapaz de ser permanente.

Si comenzamos a dejar nuestro plano terrenal/material y subimos a planos más altos (astral y espiritual) la impermanencia comienza a disminuir. En el plano espiritual la impermanencia es cero; quiere decir que todo permanece.

Pero aumentar la capacidad de permanecer, no implica inmovilidad. La permanencia no elimina el hecho de que pueda haber cambios. Puede haber diferentes estados, pero estos tienen a permanecer inalterables, el cambio no es lo que manda.

Si basamos entonces nuestro “vivir bien” en aspectos terrenales; la posibilidad de que “no permanezca así” es muy alta; En cualquier momento puede dejar de ser.

¿Acaso se necesita mucho para caer enfermo? Incluso puede no depender de nosotros.
¿Acaso se necesita mucho para quedar sin dinero? Incluso puede no depender de nosotros.
¿Acaso se necesita mucho para que perder a un amor? Incluso puede no depender de nosotros.
¿Acaso se necesita mucho para morir? Incluso puede no depender de nosotros.

Nuestro bienestar terrenal lo debemos buscar, claro que sí; pero quedarnos solo con él es muy triste e incierto. Ni siquiera puede depender de nosotros.

Si por el contrario, comenzamos a pensar en el “vivir bien” desde planos no tan impermanentes; no es solo que van a ser más duraderos, sino que va a depender mucho más de nosotros. ¿Acaso queremos menos?


Trabajar lleva tiempo y dedicación, no te tardes

Y toda esta reflexión muchas veces toma tiempo en echar raíces en las personas. Pero una vez que aparece, se saca el tiempo necesario y el esfuerzo de vivir comienza a valer la pena. Se estará comenzando a trabajar por un bienestar más permanente y más de nosotros (menos dependiente de los demás).

¿Alguna vez has sentido que todo tu esfuerzo no rinde frutos significativos? ¿Alguna vez has sentido que lo que haces no te llena? ¿Alguna vez has sentido que no tiene sentido lo que haces? ¿Alguna vez has sentido que todo lo que haz alcanzado se puede venir abajo de la noche a la mañana?

Pues tal vez te hayas comenzado a dar cuenta de que has estado trabajando en un bienestar que no depende de tu esfuerzo tanto como tú creías.

Lo mejor que podrías hacer es arriesgarte a cambiar tu foco de atención y comenzar a mirar para “arriba” (o a hacia “adentro”). Tal vez estés por convertirte en una persona consciente, despierta.

Si te atreves a hacerlo, el resto de la humanidad comenzará a verte como una persona desadaptada ante una sociedad netamente terrenal y mental. Y termina siendo así, porque la atención no se centra ni en lo terrenal ni en lo mental; al fin y al cabo al morir, estas dos cosas son las primeras que desaparecen.

Imagina a una persona que haya vivido su vida conquistando su realidad terrenal y defendiendo a capa y espada lo que piensa y cree desde la lógica, la razón y el control.

Pues le bastará morirse (en cualquier momento) para que se encuentre en el otro plano “bastante desnudo”, porque habrá sido poco lo que le puso a su alma y a su espíritu.

Pero esas personas conscientes, que se ocupan también de cosas espirituales, se parecen mucho a los muchachos que estudian con afán y responsabilidad. Ellos prefieren limitar sus salidas a fiestas, discotecas, encuentro con amigos; y son considerados "raros". Pero al final de todo, son los que salen mejor.

Pregúntate a ti mismo desde dónde busca “vivir bien”; pero respóndete rápido. Si resulta que estabas equivocado, puedes no tener tiempo de estudiar la noche antes. Porque tu examen final, siempre puede ser mañana.

Solemos perder la posibilidad de vivir bien de forma trascendente, intentando vivir bien nuestra terrenalidad finita; y muchas veces con poca eficiencia.

Namasté
Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: 06 de febrero del 2015
http://cartelesmaestros.blogspot.com/
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777 @AdamaConsc
Palabras-claves: vivir, bien, terrenal, mental, astral, espiritual, muerte, más allá