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martes, 12 de febrero de 2013

Dones Espirituales - El verdadero trabajo Espiritual

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Si ánimo de ocupar espacios legítimos de otras prácticas, ni de suplantar funciones de nadie, desde finales de año 2011 comenzó a plantearse dentro de e-Reiki un escenario de crecimiento espiritual de corte místico con enseñanzas bíblicas (cristianas) que se denomina “Evolución Consciente” (EvolConsc -  http://www.evolucionconsciente.org.ve/)

EvolConsc se comienza a enseñar formalmente en enero del 2012 y como en todo esquema de enseñanza espiritual lo primero que se hizo fue plantear los fundamentos u objetivos principales que se mantendrían durante toda la enseñanza.

EvolConsc replantea la forma de presentar y trasmitir mucha de las enseñanzas místicas necesarias para que una persona (hija de Dios) pueda practicar hoy en día su espiritualidad. En un mundo actual tan convulsionado, la Fe muchas veces no se sustenta con facilidad en una realidad que le exige a las personas tener más certezas que esperanzas.

En estos tiempos la consciencia de cómo funciona nuestra vida, bien sea a nivel tangible como intangible, es importante para que el ser humano pueda utilizar su Espíritu (intangible) en su vida terrenal (tangible) y poder conjugarlos para vivir de forma integral y feliz.

Ya no se puede sustentar más la idea de división entre cuerpo y espíritu. Ya no es conveniente seguir considerando que nuestra espiritualidad es difícil de conjugar con nuestra terrenalidad. Más que nunca debemos saber que podemos (y es beneficioso) utilizar a nuestro Espíritu en asuntos terrenales y es la única forma de que nuestra vida valga la pena.

La integración entre el cielo y la tierra es tan importante que así lo plantea el hecho de que el mismo Espíritu - Hijo de Dios se encarnara (viniera a hacer cosas) en un cuerpo físico, nuestro Señor Jesús.

De esta forma, EvolConsc se plantea enseñar la unión entre cielo (espiritualidad) y la tierra (consciencia mental) para así permitir que cualquier “hijo de familia” tuviera un camino de acercamiento a Dios (a la Consciencia Suprema) que sea posible asumir sin abandonar su vida terrenal.

EvolConsc no es una religión, a pesar de que muchas de las enseñanzas que allí se plantean se interpretan de La Santa Biblia (doctrina cristiana-mística), sin dejar de honrar las coincidencias con otras religiones.

EvolConsc no es ni mejor ni peor que otros esquemas de enseñanza espiritual (eso lo podrían decir los que han participado de sus enseñanzas); solo representa las enseñanzas estructuradas de más de 38 años de vivencia y práctica espiritual del Maestro Pedro A. Gómez R..

Y en este esquema de enseñanza espiritual de Evolución Consciente se plantea un solo objetivo general:  

Enfocar nuestro fortalecimiento/crecimiento espiritual trabajando lo único que nuestro espíritu puede desarrollar: el conjunto de Dones Espirituales”


Trabajar estos dones como único objetivo define muy bien la tarea y hace mucho más factible el trabajo espiritual. Cuanto el objetivo no se precisa como pasa con otras prácticas, este trabajo parece inalcanzable.

Las definiciones de los Dones Espirituales como se plantean en EvolConsc son propias de este escenario de aprendizaje. Se han definido o redefinido para ello, se han argumentado y sustentado en conjunto, para que TODA la enseñanza sea consistente.

Estos dones se pueden parecer a los Dones del Espíritu Santo planteados en el catolicismo; y no son muy diferentes, pero sí se han ajustado algunos de ellos para conjugarlos en un ambiente más integral de enseñanza.

Este es, por tanto, el verdadero trabajo espiritual: el estudio y desarrollo de los dones espirituales, con los cuales nuestro espíritu (la misma esencia de Dios en nosotros) se puede aligerar para ir acelerando su camino hacia el Cielo (donde está nuestro Padre)

Y me voy a permitir sólo dar una definición de dichos dones tal y cómo fueron definidos para EvolConsc:
  • Agradecimiento: es la capacidad que va obteniendo el espíritu para: primero identificar las “cosas agradecibles” que tiene en su existencia y luego generar una de las energías más sutiles que podemos manejar y la cual tiene la fuerza de impulsar nuestra sanación/crecimiento/evolución, el agradecimiento
  • Auto-consciencia (o auto-conocimiento): es el conocimiento que cada espíritu debe adquirir en cuanto a: quién es, cuál es su posición en el universo, quién es Dios para él, quién es él para Dios, cuáles son sus relaciones con los demás, cómo interacciona de forma integral con lo que le rodea (para bien o para mal, terrenal o sutil, en todos los planos de existencias), cuales son sus virtudes y miserias, etc. Sin el trabajo hacia el desarrollo de esta auto-consciencia se hace imposible comenzar un camino de crecimiento espiritual.
  • Humildad: es la condición del espíritu que permite entregarse totalmente a Dios, con la consciencia de que es Él el que guía toda la vida (incluyendo las situaciones que le acontecen). La humildad en este contexto no se ejerce hacia otros, sino únicamente hacia Dios. El carácter humilde que los demás ven en la persona que cultiva este don se obtiene como consecuencia.
  • Desapego: es la capacidad que permite ir perdiendo las expectativas. No debe confundirse con perder las esperanzas ni el foco en la intención. La esperanza hay que mantenerla siempre, porque define la meta a la que deseamos llegar; pero sin condicionarla con nuestros miedos. No debe confundirse con la visión limitada del desapego material; hay apegos “espirituales” que son más perjudiciales que los apegos materiales.
  • Compasión: es el don que permite entender que cada uno de nosotros (yo y los demás) actuamos de la mejor forma que podemos hacerlo, según nuestras capacidades (virtudes y miserias). Es el don necesario para ir desterrando de nosotros el “juicio”. No implica inacción o estancamiento o exoneración de responsabilidades.
  • Tolerancia: es el “aguante” necesario hacia personas con las cuales tenemos “relaciones obligantes”. Es un tipo de compasión en la que sí se nos exige acción (servicio) entre otros dones,
  • Servicio (incondicional): es la capacidad de dar/darse a los demás para permitirles avanzar en sus propios caminos de crecimiento integral. Este es un don que caracteriza al espíritu y se ejerce de forma global; no se puede ser servicial con unos y abandonar a otros. Hay que sopesarlo muy bien y no confundir con el servicio condicionado a obtener aprobación o beneficios evidentes (personales o de terceros).
  • Amor incondicional: más allá del significado obvio de ambos términos, el Amor Incondicional es una energía capaz de mover leyes universales más allá de las conocidas; es la energía que permite unirse, fundirse con los otros, con el Universo, en un solo ser. Cuando hay Amor incondicional no hay diferencia entre el que lo siente y los (o lo) demás; con todo lo que esto implica y que no se puede explicar en este corto texto.
Aparte de las anteriores definiciones resumidas (que en la práctica requieren muchos meses de conversaciones), presento unas pocas consideraciones importantes cuando se habla de dichos dones espirituales:
  • Algunos de los dones parecen actitudes emocionales o capacidades intelectuales, pero definitivamente ninguno lo es; por lo tanto no se pueden desarrollar ni desde el corazón ni desde la mente, aunque estos dos estén involucrados en el esfuerzo de desarrollarlos.
  • Estos dones se alojan en el espíritu; así que seres desencarnados también los tienen, los utilizan y deben trabajarlos.
  • Los dones se ejercen tanto hacia afuera como hacia adentro (nos sirven para tratar a los demás y tratarnos a nosotros mismos)
  • Estos dones deben ejercerse en conjunto en cualquier situación particular de vida. Algunos de ellos podrán tender mayor presencia que otros según sea la situación.
  • Nunca el correcto ejercicio de un don puede contrariar/negar/solapar/minimizar a otros.
  • Los dones se ejercen de forma independiente aunque sí hay conjunciones necesarias entre algunos de ellos para actuar correctamente.
  • Existen los anti-dones (carencia de dones).
  • Cada don tiene un valor ponderado (alguna intensidad). El desarrollo es ir aumentando dicho valor; no es cuestión de “tener o no tener” un don.
  • Durante una vida se puede tomar la tarea de desarrollar (aumentar) un único don.
  • Si se acepta la concepción de vidas sucesivas, los dones se pueden trabajar una y otra vez en cada una de ellas para ir aumentándolos.
  • Una vez alcanzado un nivel con cualquier don, nunca se retrocede, pero si se puede actuar si él, o con un anti-don, en alguna situación particular.
  • Cada Ser tiene un “arreglo de dones” en particular, considerando el valor ponderado de cada uno de ellos.
  • Si bien estamos obligados a desarrollar todos los dones, hay algunos que son indispensables para ciertos estados del alma (por ejemplo para el comienzo de la iluminación)
Si no se asume un camino de “crecimiento espiritual guiado” (con la presencia de un Maestro), la misma naturaleza, el universo, las leyes universales, plantean el fortalecimiento de estos dones con las mismas experiencias de vida (¡para eso existimos!). El punto es si quieres ir creciendo por ensayo y error, o con un esquema claro que maximice la eficiencia de tu vida.

Tanto las definiciones brindadas como las consideraciones de los dones que se trabajan en EvolConsc se han presentado en resúmenes mínimos. Dentro de la enseñanza espiritual hay que contextualizarlos de forma compleja y terminar de comprenderlos y practicarlos no desde nuestro entendimiento sino desde la práctica.

Y este punto es extremadamente importante. Un crecimiento espiritual NUNCA se lleva a cabo desde nuestro intelecto, ni la práctica se consigue únicamente desde nuestra acción; así que entender los conceptos no es suficiente ni para comenzar a caminar.

El trabajo de crecimiento hay que ubicarlo en un camino completo con una guía clara y es algo que comienza en algún momento y finaliza cuando lleguemos a Cielo.

Pero ya una parte del camino está clara en nuestro proyecto de EvolConsc; ya no hay transparencias que debamos asumir sin entendimiento. Si tu espíritu despertó y de alguna forma sientes el deseo en tu corazón, no esperes más; cada segundo perdido en esta vida no se recupera jamás.

Namasté. 
Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: 12 de febrero del 2013
Twitter: @eReiki

7 comentarios:

  1. Me maravilla la clara y coherente filosofía de vida que nos plantea el Maestro Pedro. Por una parte nos acerca y reconcilia con las creencias cristianas que nos acompañan desde muy niños, muchas de las cuales cumplimos sin tener conciencia de sus implicaciones espirituales...las creemos y actuamos en correspondencia porque así nos enseñaron...Pero además es eso, una filosofia de vida, una forma de actuar. De tal manera que uno podría decir: si quieres que te vaya bien en la vida come sano, ejercita tu cuerpo y desarrolla los dones espirituales que nos enseñan las tradiciones religiosas y que estan siendo presentadas de una forma sencilla y clara por el Maestro Pedro... El mejor reconocimiento que podemos hacer al Maestro es ponernos a trabajar en ello...
    Gracias Maestro
    Namasté

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  2. Maestro, cómo podríamos saber nuestro "Arreglo de dones" particular ???? Es imprescindible tener un alto grado de Autoconciencia para tener la certeza de que estamos ponderando en su justo valor los dones restantes. Tienes algún método para saberlo? Qué artículo tan valioso para nuestro crecimiento espiritual !!!

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    1. Si Flor, en terapia yo lo puedo hacer con los discípulos (estamos hablando del grupo de Crecimiento Espiritual)
      Hay una metodología empirica para ponderarlos, pero valiosa.
      Namasté

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  3. Realmente hermoso su enseñanza Y lo que dice al final es bien importante...""cada segundo perdido en esta vida no se recupera jamás", Gracias por su labor y apoyo.

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  4. Maestro Namaste...
    Esa ultima frase confieso que me impacto. "cada segundo perdido en esta vida no se recupera jamás"... Maestro una persona puede no practicar ningún don, llegar a tener carencia completamente, de ellos...

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    1. Si no tienes ni un mínimo de vida espiritual, puedes tener dones pero no se utilizan.
      Todos tenemos uno que otro don espiritual trabajado en algún grado, vida tras vidas. El asunto es que si vivimos de forma terrenal prioritariamente, los dones espirituales quedarán sin expresarse.
      Namasté

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