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viernes, 12 de febrero de 2016

El positivismo desde nuestras energías



Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Todos los que me conocen personalmente y algunos pocos que habrán leído cosas mías, saben la grandes reservas que tengo sobre lo que se suele llamar “el positivismo” o el “ser positivo”. Me voy a referir como “positivismo” a la forma de enfrentar los problemas de la vida, no como teoría filosófica.

Y dije “reserva” en el párrafo anterior, para no utilizar en este texto la frase dura que utilizo en persona.

Simplemente cuando escucho a personas recomendando ser “positivos antes los problemas” aludiendo a que con eso todo se va a resolver, me entra una angustia ajena y me pregunto: ¿acaso este “gurú” que recomienda ser positivista se ha “partido el brazo” tratando de ayudar a personas con problemas? ¿O simplemente lo recomienda porque lo leyó en algún libro barato de autoayuda y le parece “bonito, lógico y conveniente” para ganar seguidores?

Mi recelo ante la actitud positivista no nace de mi soberbia, ni de mi rebeldía ante el mundo, ni de mis ganas de llevar la contraria, ni mucho menos de mi ingenuidad o de mi ignorancia. Mi actitud nace de pasar años de mi vida al lado de persona, ayudándolas a que logren superar sus problemas o a sobrellevar sus vidas.

Y en toda mi experiencia, no solo he podido comprobar que el positivismo no ayuda (salvo en ocasiones aleatorias que entran dentro de probabilidades muy bajas); sino que este puede llegar a ser TOTALMENTE CONTRAPRODUCENTE en un proceso de sanación.

Los argumentos en contra el positivismo, los pudiera presentar desde los planos emocional, energético, astral, kármico o espiritual; pero me voy a quedar en este artículo con el segundo: desde nuestras energías.

El positivismo al que me refiero es la actitud que aconsejan algunas personas (y otras desgraciadamente  adoptan) de “pensar o emitir frases opuestas al estado real en el que se sienten”.

Ante una situación difícil, un malestar o una enfermedad, se comienzan a decir cosas como: “estoy bien”, “estoy sana”, “estoy sanando”, “estoy feliz”, “la vida es perfecta”, “soy un ser de luz”, “todo está perfecto en mi mundo”, “todo pasará”, “la vida es bella, sonríe”, “mente positiva”, incluso “Dios me ama”; y un largo etcétera.

Señoras y señores, hay una regla categórica en cualquier proceso real de sanación, desde los procesos físicos hasta los espirituales, esta regla indica que:

“En un proceso de sanación, es indispensable el propio reconocimiento y la aceptación de la enfermedad, del malestar, de la perturbación o del pecado; porque únicamente desde allí se pueden trabajar las causas del problema y comenzar a sanarlas.
En el mismo momento en el  que se distrae la atención del malestar, el proceso de sanación se detiene o retrocede.” (PAGR)

Y esto es precisamente lo que produce el positivismo en la mayoría de las personas: “logra minimizar u opacar el problema”, lo que imposibilita la verdadera sanación. Siempre utilizo esta frase: “Si es poco lo que tienes (o dices tener), pues es poco lo que sanarás”.


¿Pero a qué corresponde energéticamente el “positivismo”?

Es realmente sencillo.

En cualquier tipo de enfermedad,  malestar o situación difícil, nuestro uso de energía vital aumenta; por lo tanto, nuestras reservas bajan.

Entonces, resulta indispensable ahorrar las energías que tenemos, para que sean medianamente suficientes tanto para nuestras funciones de vidas ordinarias (para seguir viviendo), como para los procesos de sanación (que requieren mucha energía vital adicional).

Si incurrimos en gastos innecesarios de energías, no solo entorpeceremos los procesos de sanación que tratan de resolver los problemas, sino que pondremos en peligro las partes que tenemos sanas.

¿Y saben qué consume mucha energía? Precisamente el asumir, forzar o creernos “estados de bienestar” cuando en realidad no los estamos sintiendo.

Como se sabe, el asumir posturas de vida, expectativas de bienestar o sensaciones de empoderamiento, se lleva a cabo desde nuestro tercer centro energético (chakra) llamado Manipura. Y este chakra, seguido por el Ajna (sexto chakra), es el que más energía consume en nuestro organismo.

Entonces, la actitud “positivista” activa nuestro Manipura; lo que consume mucho de nuestra energía vital que debería dedicarse a sanarnos. Dos más dos son cuatro; eso nunca ha fallado.


Tampoco pesimista

Pero una advertencia final para los que ya están buscando argumentos para invalidar este escrito: “No ser positivista no significa ser pesimista,

Ser pesimista tampoco ayuda al proceso de sanación, pero debido a otro mecanismo que involucra la depresión del Anahata (chakra cardíaco) que es el sistema de bombeo que permite que la energía vital entre en nosotros. Pero este sería otro artículo.

No practicar el positivismo a la hora de sanar, es simplemente asumir la situación y esforzarse; solo eso. Esto es mucho más efectivo y eficiente que autoengañarnos.


Muchos dirán que tienen pruebas de que una actitud positiva ante los problemas sí funciona; y yo les retaría a que llevaran la contabilidad real de los éxitos y los fracasos. El ser humano tiene una necesidad malsana de recordar y resaltar solo los casos de éxitos y olvidar los fracasos: Eso también es positivismo.

Otros me asegurarían que realmente se han sentido mejor siendo positivos antes los problemas; y yo les recordaría que una cosa es “sentirse mejor” y otra es “sanar”.

No te engañes nunca, sanar es una tarea muy sería que requiere de mucha atención, mucho esfuerzo y mucha energía; no te distraigas en fantasías.


Namasté

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: día 43 A.S. (12feb2016)
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777
Palabras-claves  positivismo, energía, sanar, pesimismo, ahorro energético.

3 comentarios:

  1. Es una manera muy interesante de ver el positivismo Maestro, el hecho de que disminuya la energía disponible para sanar por nuestra insistencia de pretender algo que no sentimos es muy importante...

    Gracias por sus enseñanzas.
    Namasté

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  2. Realmente interesante tema, nunca me había encontrado una explicación sobre el positivismo y su dinámica energética en nuestro cuerpo. Que bueno saberlo.
    Gracias por sus enseñanzas Maestro
    Namasté

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  3. Extraordinario articulo. Gracias Maestro. Namaste

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