Sigue a ShaniShaktiAnanda en Facebook



viernes, 3 de abril de 2020

No comer carne


Autor: ShaniShaktiAnanda

El tema de “no comer carne” dentro de algunas culturas espirituales es un tema muy cuestionado por quienes no lo practican y muy selectivo por quienes sí.

Si no la comes, eres un loco para algunos; y si la comes, no eres digno para otros.

Me atrevo a decir que hay seis opiniones generales en el mundo, referentes a este tema de ser vegetariano o incluso el ser vegano (más estricto) en la ingesta de alimentos:

  1. Los practicantes dicen que es indispensable dejar de comer carne (y derivados animales) para purificarse y ser espiritual; y de esa manera complacer a Dios y poder llegar al Cielo; o lo que es lo mismo romper el ciclo de reencarnaciones.
  2. Otras personas dejan de comer carne bajo en argumento de toxicidad biológica en sus organismos. Nada que ver con lo espiritual.
  3. Otras lo hacen para “proteger a la naturaleza”. Menos espiritual aún.
  4. Algunas personas no entienden el porqué dejar de comer carne y por lo tanto no lo siguen.
  5. Más personas dicen que eso de dejar de comer carne es de locos y fanáticos sin sentido; y por lo tanto no lo practican.
  6. Y unas pocas más apuntan que es totalmente contraproducente, orgánicamente hablando, dejar de comer carnes de por vida.

Y se plantean discusiones más rudas todavía en el mismo ámbito espiritual, ya que algunas personas señalan pasajes de escrituras sagradas donde las mismas deidades que adoran los vegetarianos y veganos, comen carne.

Yo quiero plantear, humildemente, otra postura diferente: la que establece que en la mayoría de los casos, las personas no han entendido nada sobre lo que dicen las escrituras sagradas sobre “no comer carne”.

Está bien, no debo desacreditar ninguna de las posiciones anteriores, pero sí quiero dar el significado místico operativo de esta enseñanza sagrada. La validez de mi enseñanza se establecerá en el hecho de que, seas de una opinión u otra, aplica para todos.


Estableciendo correctamente los términos

No me cansaré de repetir que una escritura sagrada debe ser interpretada correctamente. Únicamente un maestro espiritual místico puede y debe hacerlo (lo que en la antigüedad cristiana se conocía como un Maestro de la Ley).

La interpretación correcta no se refiere solo al significado sintáctico o etimológico de las palabras; el significado correcto debe venir del contexto espiritual de la misma enseñanza. Esto implica que la persona que la explica debe tener el contexto completo de la doctrina espiritual para poder saber porqué se utiliza esa palabra y qué es lo que quiere decir allí.

Una escritura sagrada jamás se debe interpretar de forma literal, ya que se ha escrito en metáforas para que se mantenga válida a través de las eras.

La interpretación correcta de “no comer carne” es realmente sencilla; y cabe para todo el mundo (desde el hecho asumido de que todos somos seres espirituales). Solo hay dos palabras que debo interpretar: “comer” y “carne”

  1. Comer”: establece el aquella acción que te permite “estar vivo” gracias a los nutrientes que consumes, que ingieres de los que te alimentas; y si cabe el caso “que te gustan y disfrutas”. Es “aquello gracias a lo cual estás vivo” o “aquello que vives procurando para sostenerte vivo y bien”.
  2. Carne”: nunca ha sido referencia de “proteína animal” ni “productos o subproductos de origen animal”; esta sería la interpretación literal y sabemos que es un error interpretarlo de esa manera.
    La “carne” atañe a aquello que rodea el cuerpo mortal, perecedero o terrenal de los seres encarnados (espirituales). La “carne” comprende el aspecto terrenal (por lo tanto no espiritual) de todo ser espiritual.
    ¿Por qué creen que es malo “comer carne” para un ser humano y no para los animales? Pues porque es un asunto de inconveniencia para seres espirituales.

Con estas dos simples referencias correctas comencemos a entender la enseñanza correctamente.


Primero el contexto; luego la enseñanza final.

Está muy claro que para un ser espiritual encarnado (digamos que para cualquier ser humano) su foco de vida, su intención de vida, debe ser lo espiritual.

El despertarte en las mañanas y ponerte la ropa para salir y vivir ese día, es un símil exacto al proceso de reencarnación. Tu alma espiritual encarna (se despierta a este mundo terrenal) y se viste (toma cuerpo mortal) y debe comenzar a vivir para fortalecerse en espíritu.

Es tonto que alguien que se haya levantado y vestido, comience a vivir su vida cotidiana cuidando y ocupándose únicamente de sus ropas. Va a perder ese día como propósito para sí mismo; ya que al llegar la noche se va a quitar la ropa y esta terminará en el cesto de la ropa sucia para lavar.

Un ser espiritual debe vivir su cotidianidad cuidando y fortaleciendo principalmente lo que es él: espíritu. No estoy diciendo que alguien no deba cuidar sus ropas, por supuesto que sí; pero de cuidarlas a vivir en función de ellas hay mucha diferencia.

Tristemente la gran mayoría de las personas viven, se forman, sueñan, se fijan metas, se preocupan, se enferman, se pelean; en función de sus asuntos mortales (de sus ropas) y olvida perfeccionar y fortalecer el espíritu dentro de sus almas.

Estas personas viven en función de fortalecerse físicamente, mentalmente, emocionalmente y aumentar cada vez más su bienestar o disfrute terrenal; sin saber que estas cuatro cosas conforman solo la vestimenta del Ser Espiritual que son.

Tanto es así que cuando les llega la invitación de dedicar tiempo a cosas realmente espirituales; estas alegan que no tienen ese tiempo, debido a todas su obligaciones terrenales (o mortales) que deben cumplir.

Con los párrafos anteriores, ya debe comenzar a cristalizar la enseñanza real. La humanidad vive con un afán ignorante de fortalecer sus asuntos terrenales, por lo tanto, está “comiendo demasiada carne”.

El “no comer carne” entonces significa que no debes vivir tu vida alimentándote o alimentando solo tus asuntos terrenales o mortales; sino que debes alimentarte de enseñanzas espirituales (de la palabra de Dios) y vivir en función de ellas, no de la “carne”.

Y esta enseñanza bien entendida sí aplica a cualquier doctrina espiritual; comas proteína animal o no.


Entonces, si quieres comer proteína animal o no es tu decisión; te aseguro que eso ni te llevará al Cielo ni te condenará al infierno.

Lo que sí va a hacer la diferencia en tu alma, es si vives principalmente “en función de la carne” (tu físico, tu intelecto, tus sentimientos o tu bienestar y disfrute terrenal) o vives “en función de los planeamientos de Dios”.


Dios te bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 1554 AS. (03 de abril del 2020)
http://pagr777.blogspot.com/
Instagram @ShanisShaktiAnanda @EscuelaparaelAlma.ssa
Palabras-claves: Dios, vegetariano, vegano, vegetarianismo, carne, veganismo, espiritual, terrenal, mortal

No hay comentarios:

Publicar un comentario