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domingo, 5 de abril de 2015

Crónicas de Viernes Santo

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

22:27 - 2 de abr. de 2015
Ya fue apresado Jesús. Esta noche, muchos discípulos del Maestro se quedan en vigilia;  porque una vez apresado Jesús, no saben que pasará.

22:28 - 2 de abr. de 2015
Lo primero que se les ocurre es avisar a José de Arimatea, para que hablara con los que tenía que hablar.

22:33 - 2 de abr. de 2015
El más desesperado era Pedro; siempre fue el más dependiente emocionalmente del Maestro...

22:40 - 2 de abr. de 2015
Como era ya usual, las mujeres del grupo eran las más activas. Iban de casa en casa dando la noticia del apresamiento de Jesús.

1:13 - 3 de abr. de 2015
... a esta hora muy pocos discípulos duermen. Nadie llega con noticias... no se sabe qué va a pasar con Jesús...

1:16 - 3 de abr. de 2015
... mientras, Jesús está en una habitación; lo dejaron solo... y Él, lo único que hace es orar, preparándose para su hora.

1:19 - 3 de abr. de 2015
A veces se oyen ruidos afuera de la sala donde está; guardias pasando... y el corazón se le sobresalta. El Maestro tiene miedo.

1:22 - 3 de abr. de 2015
De momento, Jesús oye voces que le parecen conocidas... pero nuevamente se sumerge en sus oraciones.

1:24 - 3 de abr. de 2015
Tiene los pies fríos como muerto; y se agarra muy fuerte las manos al orar. Su rostro se contrae del llanto callado que no quiere dejar ir...

1:27 - 3 de abr. de 2015
Y a través de sus ojos apretados, brotan lágrimas que le llena el rostro y las manos...

1:29 - 3 de abr. de 2015
Jesús no llora por Él; llora por su familia y por sus discípulos. Pero sobre todo, por quienes no le creyeron, por quienes le ignoraron...

1:33 - 3 de abr. de 2015
Pero el Maestro no llora por dolor ni por rabia. Ese llanto profundo es de petición al Padre, para que le dé a ellos una segunda oportunidad...

2:15 - 3 de abr. de 2015
Y a esta hora de la madrugada, poco más; un joven lleva a Jesús un poco de pan y un vaso de vino; y se los coloca a sus pies...

2:19 - 3 de abr. de 2015
Jesús sale de su sopor; y con sus párpados hinchados, ve al joven y le brinda una sonrisa de ternura celestial... El Padre le había escuchado

2:21 - 3 de abr. de 2015
El Maestro toma un poco de pan, lo moja en vino, agradece al Padre y lo lleva a su boca... Todo está hecho; ahora puede descansar.

2:23 - 3 de abr. de 2015
Benditos los que no durmieron esa noche, acompañando al Maestro desde lo lejos.

2:24 - 3 de abr. de 2015
A primera hora (6am) vendrían a buscar a Jesús para comenzar el viacrucis que ya conocen bastante bien.

8:54 - 3 de abr. de 2015
A esta hora espera Jesús que lo condenen las autoridades... ya lo han vestido de nazareno y coronado, como burla a su estirpe...

13:00 - 3 de abr. de 2015
Ya camino al Gólgota. Solo algunos discípulos lo acompañan, porque los demás están destrozados...

13:03 - 3 de abr. de 2015
Las mujeres aún cuidan y sirven a Jesús en su camino al calvario; y Él ya no puede con su alma. Su dolor es por la gente que ve a su alrededor.

14:48 - 3 de abr. de 2015
Y esta es la hora cuando todo se comienza a consumar...

14:50 - 3 de abr. de 2015
A Jesús no lo sostenían los clavos que le clavaron; sino trozos de lino fino que le amarraban los brazos y la cintura a la cruz...

14:54 - 3 de abr. de 2015
... este lino se lo había dado al guardia que clavaba a Jesús, uno de sus discípulos; de su misma vestidura.

14:56 - 3 de abr. de 2015
El discípulo le había pedido al guardia como favor especial, que amarrara a su Maestro con tiras de ese lino blanco.

Y las últimas lágrimas de Jesús fueron por aquellos que dijeron conocerle, pero que nunca aprenderían a amar a sus enemigos; por aquellos que dijeron amarle, pero que tendrían sus corazones llenos de sufrimiento; por aquellos que estaban con él en la cruz, pero que nunca entregarían su lucha a la voluntad del Padre; por aquellos muchos que habían estado con él; pero nunca lo reconocieron. Por aquellos fue que Jesús dijo: "Perdónalos Padre, que no saben lo que hacen"

15:30 - 3 de abr. de 2015
Son momentos de mucho dolor; y los seguidores y discípulos de Jesús se apoyan unos a otros...

15:31 - 3 de abr. de 2015
Ya todo acabó muy rápido, el Maestro no estaba muy fuerte. Mientras tanto, José de Arimatea con lágrimas contenidas, va de un lugar a otro.

15:33 - 3 de abr. de 2015
José de Arimatea debe lograr que le entreguen el cuerpo de Jesús antes de las 6pm; está buscando el contacto.

19:01 - 3 de abr. de 2015
Las mujeres deben apurarse antes de que sea más noche. Ya trabajan en el cuerpo de Jesús en el sepulcro; las espera afuera José de Arimatea.

19:02 - 3 de abr. de 2015
Mañana será otro día... Jesús vendrá de nuevo. FIN DEL VIERNES SANTO.

Namasté

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: 04 de abril del 2015
http://cartelesmaestros.blogspot.com/
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777 @AdamaConsc

Palabras-claves:  viernes santo,  Jesús, pasión, josé, arimatéa

sábado, 4 de abril de 2015

Las bienaventuranzas

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Una de las enseñanzas más hermosas de nuestro cristianismo es la que se da en lo que se conoce como Las Bienaventuranzas. Es una de las más hermosas pero también una de las más extrañas.

De hecho, las bienaventuranzas son tan extrañas que muchas veces son tomadas para desprestigiar a la doctrina Cristiana. Muchos argumentan que ellas demuestran que nuestro cristianismo es de "personas sufridas"; y que no es más que una apología al dolor como forma de llegar a alguna parte; e incluso un tanto masoquista.

Imagínense por un momento a Jesús, hablándole a sus seguidores sobre los infortunios de la vida:

Mateo 5:3-12

Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)


Las Bienaventuranzas

“Bienaventurados (Felices) los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos.
“Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados.
“Bienaventurados los humildes[a], pues ellos heredarán la tierra.
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.
“Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia.
“Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.
“Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios.
10 “Bienaventurados aquéllos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.
11 “Bienaventurados serán[b] cuando los insulten y persigan, y digan todo género de mal contra ustedes falsamente, por causa de Mí. 12 Regocíjense y alégrense, porque la recompensa de ustedes en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que ustedes.

Más de una explicación he leído y escuchado desde ámbitos eclesiásticos; pero más allá de ser claras y convenientes, he visto a personas que terminan "peor" en cuanto a su opinión hacia nuestra fe.

Muchas de las explicaciones se limitan a parafrasear lo que el texto bíblico dice; y todas terminan diciendo, de forma acertada, que en cualquier caso de dolor, maltrato, injusticia, etc.; si buscamos a Jesús conseguiremos más recompensas de las que podemos imaginar.

Pero para algunas personas aún es inconcebible que tengamos que pasar por penurias, de forma obligatoria, para poder llegar al Cielo; más aún si tenemos un buen comportamiento.

Ampliar el lenguaje.

Una de las tareas más hermosas que hay, es convencer o argumentar a personas que se cuestionan o no entiende muy bien algunas verdades cristianas. Afortunadamente me ha tocado más de una vez. De por sí, predicar a cristianos ya convencidos es mucho más fácil.

Cuando las bienaventuranzas han sido el tema de apostolado, claro que no las puedo abordar con la explicación de un cristiano católico a alguien que cuestiona el cristianismo católico. En ese caso tengo que ampliar el lenguaje. Es entonces cuando utilizo el "Cristianismo Místico".

Muchas veces la gente se pregunta qué es ese "cristianismo místico"; e incluso apuesta a que es un término inventado. Claro; para quien no lo conoce, el "Cristianismo Místico" es un término tan inventado como lo es el de "Efecto de Campo de transistores unipolares de GaAs". Si no tienen la preparación necesaria, hay muchas cosas que no existen.

Pero lo que la gente no suele pensar, es que las iglesias cristianas que conocemos hoy en día no existían cuando Jesús estuvo por el mundo. Jesús no era católico, ni protestante, ni luterano, ni ortodoxo, ni copto; Jesús era un Maestro Místico, por lo cual su cristianismo era...

Pero ese nombre de "místico", no crea ningún cristianismo diferente al que manejan las iglesias que frecuentamos hoy. Todas estas iglesias son perfectas para practicar nuestro cristianismo; la parte mística es solo la forma en la que se ven, se enfocan y se explican las enseñanzas de Jesús en un plano mas hermético.

Para que no se extrañen, la Santa Biblia no es únicamente un texto Sagrado; sino que es un texto místico; muy bien entendido desde el enfoque místico.

Es por esto, que las bienaventuranzas son una enseñanza que se entiende de maravilla desde la explicación mística.

Hoy en día, con tanta exquisitez intelectual, las cosas de fe corren peligro. Se requieren de explicaciones más convincentes.

El misticismo común.

Una de las cosas que destaca al conocimiento místico, es que es el mismo para cualquier doctrina espiritual.

Desde el misticismo, no existen diferentes religiones con diferentes dioses; sino que hay un único Dios con diferentes formas para llegar a Él. Pero siempre pueden haber formas equivocadas de entender a Dios. Y no es solo decirlo, sino argumentarlo con cosas que sean comunes para todas las religiones.

El misticismo se suele ver como la "ciencia de lo que no se ve"; ya que a través de Leyes Universales o Espirituales trata de explicar cómo funciona esa realidad intangible e incomprensible para la ciencia. Esas leyes explican el universo y por lo tanto las Leyes de Dios; el mismo quien creó el universo.

¿Y qué son las religiones? Pues la forma de llevar al pueblo las Leyes de Dios aplicables a nosotros; traducidas en conducta humana. Solo que con las religiones se explican de forma más popular; únicamente lo indispensable para que de forma sencilla el pueblo se sumerja en un comportamiento sano espiritualmente. Lo que no se puede o no conviene explicar, entra dentro de los actos de fe.

Leyes detrás de las Bienaventuranzas.

En nuestro cristianismo existe una noción muy clara y fuerte de las consecuencias de nuestras obras. Si actuamos mal, tendremos consecuencias desagradables; pero si nuestras obras están acordes con las que Dios dictaba, pues tendremos premios y bendiciones. Del primer caso nace la noción del pecado.

Cada cosa que causamos tiene una consecuencia; a cada acción hay una reacción. ¿Acaso saben cómo se llama eso a nivel místico? Ley Universal de Acción y Reacción, o de Causa y Efecto.

¿Acaso saben cómo se llama eso en otras religiones? Ley del Karma. Aunque lo nieguen, es exactamente lo mismo. Negar que dentro del cristianismo originario está implícita la noción del karma; es no saber nada de karma (y quien sabe si de cristianismo).

Las bienaventuranzas son una de las explicaciones operativas más magistrales de Jesús sobre la Ley del Acción y Reacción. Yo voy a puntualizar algunos aspectos simplificados de esta ley y ustedes van a sacar sus propias conclusiones.

  1. Todas nuestras acciones (obras) generan "consecuencias", las mismas que en algún momento tendremos que honrar.
  2. Estas "consecuencias" se quedan en nosotros (se almacenan) y pueden estar "inactivas".
  3. A pesar de que comencemos a comportarnos bien desde un momento de nuestras vidas en adelante, estas "consecuencias" se van a mantener en nosotros; son nuestras y somos responsables de ellas.
  4. En algún momento o situación apropiada, esas "consecuencias" se pueden "activar"; y entonces comenzarán a condicionar nuestras vidas. Si fueron "consecuencias" generadas en acciones negativas, pues nos crearán situaciones difíciles. Esto es el "pecado"
  5. La forma de llegar a Dios, es limpiando todos "nuestros pecados" (nuestras "consecuencias negativas")
  6. Pero poder limpiar nuestras "consecuencias negativas", estas primero tienen que "activarse". Pero al activarse nuestra vida se complica; y son esas situaciones las que debemos ver como oportunidades de limpiar nuestros pecados (para llegar al Cielo).
  7. Pero únicamente por "activarse" nuestros pecados, no quedamos limpios. Muy por el contrario, debemos abordar dichas situaciones difíciles con los Lineamientos Espirituales apropiados.

Pero no únicamente las bienaventuranzas.

Y el punto séptimo anterior es el más importante.

La mayoría de la gente cuando lee las bienaventuranzas se queda solo con ellas; y olvida la imprescindible continuación que plantea cómo hacer para que todas estas promesas sean realidad.

En los versículos que les siguen, se lee la respuesta a la posible duda que los mismos discípulos podían estar teniendo: ¿entonces es suficiente sufrir para llegar al Cielo?

¡Pues no!

Jesús continúa en los párrafos siguientes a las bienaventuranzas, enseñando cómo se debe actuar ante cada sufrimiento o situación difícil. Estas formas de actuar son indicadas por Jesús como mandato (voluntad) del Padre hacia nosotros, esto lo que se conoce como el Sermón del Monte; y son los verdaderos lineamientos que todo cristiano debe seguir.

Seguro recuerdas algunos de estos lineamientos: no te enojes con tu hermano; buscar ser perdonado; "sácate tu ojo" o "corta tu mano derecha" si te son motivos de pecado; ama a tus enemigos; no te tomes la justicia por tu propia mano; no hagas cosas buenas de forma vistosa para tener notoriedad; ora sin ostentación; no seas lastimero; no juzgues a los demás; ... etc.

A lo mejor algunos de estos lineamientos no se entienden bien cómo hacerlos una realidad; pero a nivel místico están clarísimos.

Al final.

Y tanto es que no es suficiente sufrir para llegar al Cielo, que el mismo Jesús termina toda la enseñanza diciendo:

Mateo 7:21

Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)


21 “No todo el que Me dice: ‘Señor, Señor,’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.


Traducción mística.

Si me atrevo a traducir las bienaventuranzas hacia un nivel místico tendríamos de forma simplificada:

"Cada vez que la vida se te complique porque se haya "activado algún karma", serás bienaventurado ya que tendrás la oportunidad de llegar al Cielo si lo asumes correctamente. Y la forma correcta de comportarte para eso, es siguiendo los lineamientos que el Padre espera que entiendas a través de mí; tu Señor y Salvador Jesús." (Traducción mística de PAGR)


Palabras finales.

Queridos lectores; escribir cosas como estás ha ayudado a algunas personas; pero también me han hecho ganar muchas enemistades. Me quiero dirigir a ti, en caso de que aún no seas de ninguna de estas dos partes.

Que yo hable de misticismo y me diga cristiano; molesta a algunas personas. Que yo hable de karma y me diga católico; indigna a muchos más.

Mi afiliación a Nuestro Señor Jesucristo y mi confianza en Él, se basan en la certeza de que sus enseñanzas sirven con total seguridad para llegar al Padre; y que Él fue Dios hecho hombre.

Mi cristianismo no es una lucha por si existe o no el karma; o por si la reencarnación es cierta o no; o si la virginidad de la Virgen fue física; o si Jesús no tuvo hermanos.

Debemos conquistar un cristianismo más esforzado en amar a nuestro prójimo, que en negar al karma; un cristianismo más esforzado en amar a nuestros enemigos, que en negar la reencarnación; un cristianismo más esforzado a no juzgar; que en satanizar a otras creencias.

Cuando aprendamos a amar a Dios sobre todas las cosas, a nuestro prójimo y a nuestros enemigos; y además a no juzgarlos; descubriremos entonces que no importa si el karma o la reencarnación son ciertas; y entenderemos que las otras religiones van al mismo Dios nuestro, pero por diferentes caminos.

Que Dios te siga bendiciendo.

Namasté

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: 04 de abril del 2015
http://cartelesmaestros.blogspot.com/
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Palabras-claves:  bienaventuranzas, karma, misticismo, cristianismo místico, leyes, universales, espirituales, sermón, monte, 

miércoles, 1 de abril de 2015

¿Cómo metes a Dios en tu vida?

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo
 
Cuando tú “metes” a alguien en tu vida, es porque quieres establecer una relación con ese alguien. “Meter a Dios en tu vida” hace referencia a la relación que llevas o quisieras llevar con Él.

Lo normal es que independientemente de la práctica religiosa o espiritual que se tenga, las personas busquen relacionarse con Dios; bien sea porque lo consideran su creador; o su posible ayuda; o por un sentido de trascendencia al mas allá. No hablo de esas personas que se dicen “ateas”. Muchas de ellas no creen que Dios tenga nada que ver con sus vidas; hasta el momento en que les sucede algo que consideran muy difícil (incluyendo la muerte). Entonces mágicamente descubren a Dios y cambian de idea convenientemente.

Pero ¿cómo llevamos esa relación con Dios?; asumiéndola que debe ser especial. Veamos.

Generalmente vemos a Dios como Padre “proveedor” y relacionándonos con Él:

  1. A Dios le solemos “pedir”; porque queremos que Él nos dé algo.
  2. A Dios le solemos “agradecer”; porque ya nos dio algo; o nos evitó algún mal.
  3. A Dios le podemos “hablar”; en lo cual puede estar oculta una petición.
  4. A Dios le podemos “orar”; para sentirnos con Él o para pedir cosas generales.
  5. A Dios le podemos “alabar”, con la esperanza de que vea que estamos pendientes de Él. Lo hacemos cuando estamos “de humor” y con el objetivo de estar bien con Él; o incluso de que esa alabanza nos alegre también a nosotros. Él nos continúa dando.
  6. A Dios le podemos “adorar”, con lo cual nos entregamos intensamente a su grandeza pero “por momentos”. Lo hacemos generalmente cuando estamos “sin problemas”

¿Pero se nos ha ocurrido que Dios espera que le consideremos de alguna otra forma?

¿Qué tal una relación con Dios que sea más permanente; más en doble vía; más cotidiana y menos “de vez en cuando”?

¿Qué hacemos nosotros constantemente? Pues “vivir”. Sean momentos bonitos o difíciles; cosas grandes o pequeñas; importantes o triviales; de mucho esfuerzo o de poco; sea lo que sea, la vida se nos va simplemente “viviendo”

¿Y si metemos a Dios en toda nuestra vida; en toda nuestra cotidianidad?

Meter a Dios en cada cosa que vivimos parece lo más razonable, incluso para Dios; porque si lo consideramos proveedor, pues que nos provea siempre.

Esta idea de vivir constantemente con Dios comienza a crear ruido; porque surge la idea del “libre albedrío”. El libre albedrío es muy complejo para discutir en este escrito; pero es válida la preocupación. Entonces, puedes ejercer tu libre albedrío de dos formas: metiendo a Dios en toda tu vida; o solo cuando tú creas necesitarlo. Es tu decisión, pero será tu responsabilidad y correrás con las consecuencias.
Pero si te suena la idea de vivir constantemente con Dios aún hay una aclaratoria que hacer.

Vivir constantemente con Dios no significa: pedirle constantemente, ni agradecerle constantemente, ni orarle, ni alabarle, ni adorarle constantemente. Si hacemos esto no viviríamos nuestras vidas humanas.

Por el contrario, vivir con Dios constantemente es considerarlo en las cosas cotidianas, en las que hacemos comúnmente; incluso en las que no parecen tener nada de sagradas o divinas. ¿Cómo se hace eso?

Si prestamos un poco de atención a lo que es la “verdadera espiritualidad” (expresada generalmente a través de las religiones), no es difícil darse cuenta que lo único que hace es establecer “lineamientos de vida”; es decir, formas (espiritualmente correctas) en las que debemos comportarnos mientras estamos vivos. Y estos lineamientos son suficientemente generales (cuando se comprenden de forma acertada) como para aplicarlos en cualquier situación cotidiana; incluso las más banales.

Entonces, ¿qué tal si metemos a Dios en nuestras vidas, de forma tal que cada acción cotidiana que hagamos este “moderada” por los “lineamientos de vida” que Él nos indicó?

Esta es la forma correcta de “vivir con Dios”. No no es tan descabellado, porque las acciones en las que debemos estar pendientes, son donde interaccionamos con otras personas.

Y es lógico que nuestro Padre Creador haya dado reglas claras para que nosotros, sus criaturas y hermanos de un mismo padre celestial, nos comportemos correctamente los unos con otros. Es lógico, ¿no?

Si en la interrelación cotidiana con nuestros semejantes, nosotros estuviéramos pendiente de cumplir con lo que Dios espera de nosotros, pues entonces tendríamos a Dios en nuestras vidas. No es más complicado que eso.

Pero nuestros semejantes no son solo nuestros cercanos; sino todas las personas con las que nos relacionamos: de forma presencial o directa; o de forma remota o indirecta.

Por supuesto que más que las acciones, lo que debemos cuidar son los sentimientos que sentimos por ellos y lo que les hacemos sentir por nosotros. Pero no voy a complicar el asunto, ya lo he hecho en otros muchos escritos.

Por ejemplo, nuestro cristianismo tiene lineamientos claros como:

  • Ama a Dios sobre todas las cosas.
  • Ama a tu prójimo como a ti mismo.
  • Busca siempre ser perdonado.
  • Bendice a tus enemigos.
  • No juzgues a los demás.

y otros doce lineamientos más, aproximadamente.

¿Verdad que no te son desconocidos? Difíciles, puede ser; pero extraños no.

Hasta que no asumamos estos lineamientos espirituales cotidianos, los que el mismo Dios nos ordenó seguir; no podremos decir que hemos metido a Dios en nuestras vidas. Porque el ir a misa o el agradecer o el rezar o alabar son necesarios, pero no son nuestra cotidianidad; sino que son momentos puntuales y esporádicos de nuestras vidas.

Cuando cada una de nuestras acciones, palabras, pensamientos y sentimientos hacia los demás; los midamos con los lineamientos espirituales antes de que se salgan de nosotros; entonces podremos decir que Dios guía nuestras vidas y que vivimos “con Él” y “para Él”.

Si nos acordamos de Él después que “metemos la pata”, espiritualmente hablando; es porque no estuvo con nosotros en ese momento, no lo tuvimos presente. Y entonces debemos pedirle perdón, ayuda, o intercesión para que nos saque de apuros. Así no se vive con Dios.

Ahora, si te das cuenta que nunca te presentaron a la espiritualidad o a la religión como forma de vida cotidiana; pues búscala rápido mientras estés con vida. El día que muramos no habrá más tiempo y ninguna excusa servirá.

¿O crees que sí tendrás excusas? Dios te habrá esperado suficientes años de vida, para ver si lo dejabas entrar en ella. Pero tranquilo; a lo mejor y te da otras oportunidades.

Recuerda siempre lo que dijo Jesús:

Mateo 7:21
Palabra de Dios para Todos (PDT)

21 (y Jesús dijo) No todo el que afirma que yo soy su Señor entrará en el reino de Dios. Sólo entrará el que obedezca a mi Padre que está en el cielo.

Y la obediencia no se demuestra ni orando, ni alabando, ni agradeciendo y mucho menos pidiendo; sino aceptando y cumpliendo los lineamientos que el mismo Dios nos dio a través de las palabras de Jesús (el Sermón del Monte).

Esfuérzate mientras tengas vida en donde meter a Dios. No creas que en el último momento te vas a salvar por gracia divina; vuelve a leer lo que dijo el mismo Jesús.

Ya Dios fue suficientemente misericordioso enviando a su único Hijo y permitiendo que muriera para que así tuviéramos en claro cómo debíamos vivir. ¿Acaso tenemos el descaro de pedirle más?

Namasté

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: (31 marzo) 01 de abril del 2015
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Palabras-claves: Dios, Jesús, lineamientos, espirituales, sermón, monte, vida, vivir con Dios.