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jueves, 7 de mayo de 2015

El arrebato celestial – ¿cuento?

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo

Había una vez un planeta que estaba muy cerca de destruirse por un cataclismo planetario; y Dios había enviado a sus mensajeros a que ayudaran en ese proceso a la gente que allí habitaba.

Se formaron entonces grupos de trabajo de estos seres para ayudar a las personas de ese planeta. Se denominaron ellos mismos Hermanos Mayores (HM). La misión era ir rescatando a las personas de ese cataclismo para ofrecerles una vida mejor. Pero entre los HM había una mezcla de compromiso y tristeza; porque sabían que no podrían ayudar a todos los que allí habitaban.

A un grupo de HM les parecía mejor llevarse a las personas que ya conocían por estar dedicadas a Dios en cuerpo y alma. Así el trabajo de asistencia podía ser más rápido y más puro.

Pero estaba conformado un Consejo Especial de Hermanos Mayores, más sabios y justos, que pusieron las cosas en claro.

Este Consejo aclaró:

“No es justo negar una última oportunidad a estas personas antes del cataclismo; y solo seleccionar a los que Dios ya conoce en persona. Así que debemos proponer otra forma.”

Entonces algunos HM votaron por bajar y decirles a todas las personas sobre aquello que iba a suceder; y comenzar a hacer los viajes necesarios a ese planeta para llevarlos a todos a su nuevo hogar.

Aclaró el Consejo:

“En esta propuesta masiva, existe un problema mayor.

Sería ideal que pudiéramos llevarlos a todos; y tenemos la capacidad. Pero en el lugar donde los llevaríamos, solo podrían sobrevivir aquellos que tuvieran ciertas características.

Los que no estuvieran preparados, sufrirían demasiado en el traslado; hasta el punto que sus átomos sutiles y sus escencias personales se destruirían y se desmembraría. Su dolor sería indescriptible, mucho más allá de los que ellos mismos pudieron haber imaginado jamás.

A los no preparados les va mejor que mueran con ese planeta.”

Y el resto de los grupos de HM menores preguntaron al consejo cuáles eran estas características. El Consejo respondió:

“El traslado al nuevo hogar es un asunto de vibración; de energías.
La vibración que la mayoría de las personas tienen es muy baja; durante el traslado no soportarían las energías de alta vibración del proceso.
Si en un estado tan bajo se sometieran a nuestras energías, ellos simplemente “estallarían” y se desaparecerían. Volverían a ser átomos inertes.
Únicamente podrán soportar el traslado los que tengan una vibración suficientemente sutil y elevada, como para poder soportar los procedimientos.”

Entonces, otros HM plantearon bajar masivamente y decirles a todos que cambiaran su estado de vibración. El Consejo volvió a tomar la palabra.

“El asunto no es avisarles para que ellos hagan el intento de subir su vibración.
Ellos pueden intentar hacerlo, pero una de las vibraciones más bajas que manejan es su propia voluntad.
Si intentan elevarse con sus propios medios e intenciones, no lo podrán hacer más allá de sus ganas de hacerlo; su voluntad les fija un techo.
Si las personas se enteraran abiertamente, intentarían elevarse por sus propias fuerzas de forma desesperada; y no se darían cuenta de las limitaciones que tienen haciéndolo desde su voluntad.

Nosotros como Consejo, hemos venido trabajando en esas personas desde hace ya bastante tiempo, con lo único que puede servirles.
Les hemos estado enviando a emisarios nuestros y estos han sido conocidos como Dioses, Maestros o Iluminados. Algunos de nosotros hemos bajado también y nos han llamado ángeles, El punto es que las personas que les han recibido, no han cumplido con todo lo que se esperaba de ellos.

El proceso que debían cumplir es sencillo.
Como primer paso, las personas de ese planeta deberían reconocerse con limitaciones, para así dejar de actuar únicamente desde su voluntad propia. Eso les hubiera permitido dejar de sentirse dueños del mundo, más ahora que se va a destruir.
Y como segundo paso, ellos tendrían que haber aceptado la supremacía de Dios, adoptando entonces a cabalidad las enseñanzas dadas por nuestros emisarios. Todas estas enseñanzas espirituales tienen como trasfondo vivir en función de la voluntad de Dios y no de la voluntad ni de las expectativas personales.”

Entendiendo cabalmente, los HM menores preguntaron:

“Eso es coherente. Pero en tal escenario de caos donde viven, es posible que se erijan líderes que probablemente les confundan. ¿Cómo esas personas podrán reconocer a los verdaderos emisarios nuestros?”

El Consejo aclaró:

“Efectivamente, eso pasará; pero está claro que las formas y los objetivos de nuestros emisarios no serán de ese mundo.
Nuestros emisarios no tendrán como misión hacer por el planeta; sino que harán por el espíritu de cada uno de sus habitantes. Ellos trabajarán por Dios y para Dios únicamente. Les darán oportunidades a las personas para que eleven sus propias vibraciones y así puedan trascender a ese plano donde viven; no para que busquen perpetuarse en él.

No es difícil reconocer a nuestros emisarios. Cuando aparezca un líder que tenga objetivos, metas o ideales de bienestar terrenal; y que las formas de conseguirlo sean también terrenales, pues ese líder no será de nosotros.

Durante todas las épocas anteriores a esta, nosotros los del Consejo, hemos enviado a ese planeta a escencias espirituales manifiestas. Estas iban a enseñar a las personas a reconocer sus propias limitaciones, no solo a través de palabras, sino con su ejemplo de vida. El reconocimiento de las limitaciones personales les invitaría a las personas a confiar en Dios y por lo tanto a someter la voluntad personal a lo que Dios proponía como comportamiento personal.
Pero la altivez de muchas de esas personas no les permitió ni confiar ni someterse a nuestros emisarios.”

Los HM menores interrumpieron:

“Cuando ustedes se refieren a emisarios, estamos hablando de...”

Atajó el consejo:

“Sí, hablamos de aquellos que llamaron Krishna, Buda, Jesús y algunos otros; algunos de ellos incluso pasaron desapercibidos.
Muchas veces fueron reconocidos y adorados, pero muy pocas veces honrados; con la honra que implica bajar la cabeza ante ellos y someterse a sus enseñanzas; incluso sin esperar entenderlas.

Siempre ha sido lamentable que a una información de tan alto nivel de vibración como una enseñanza crística, por ejemplo, las personas busquen bajarla de vibración a un plano mental para intentar entenderla y adoptarla.
Es por eso, que muchas de las enseñanzas no se siguen; porque se busca entender antes de someterse a ella desde el espíritu. El buscar entenderlas les baja el nivel de vibración y pierden su efecto en las personas.

Para intentar salvar esta forma de actuar, hemos enviado maestros que sí tienen esa capacidad; presentar a las enseñanzas de forma mental, si dejar de trabajarlas en una vibración muy alta. Pero aún estos maestros han tenido muy poco alcance.”

Intervinieron otros HM:

“¿Pero se seguirán enviando emisarios?”

Respondió el Consejo:

“Por ahora no está planteado el envío de ningún emisario más; aún están los últimos y no hay mucho más que hacer. Las personas que decidan aprovechar a nuestros emisarios actuales, lo podrán hacer. Aún les queda tiempo, aunque muy poco.

El período de existencia planetaria está por acabar y las personas siguen viviendo desde sus asuntos terrenales; aún cuando tienen emisarios nuestros como vecinos y conocidos.
Definitivamente, cuando los asuntos terrenales son los que les dan a las personas sus alegrías o sus sufrimientos, es un indicativo muy claro de que sus existencias las llevan desde una muy baja vibración.

Las personas de ese planeta tuvieron muchas oportunidades de dejar el apego a su mente; a su inteligencia; a su capacidad de razonamiento; a su obsesión de bienestar terrenal; a sus emociones; a su orgullo; a sus miedos; a sus inseguridades; a sus frustraciones; a su percepción de injusticia; a juzgar; y a varias cosas más. Todas estas cosas son de tan bajo nivel de vibración que llegado el momento no permitirá que le llevemos con nosotros.

Este proyecto no fracasó, porque el resultado no se medía por la cantidad de personas a salvar; sino por el esfuerzo y las oportunidades que les dimos. Y definitivamente las tuvieron todas las oportunidades. Nadie dejó de conocer, aunque sea de forma indirecta, a uno de nuestros emisarios. De eso nos ocupamos bien.”

Al finalizar, todos los HM se levantaron y reanudaron las tareas de preparación de salvamento; llevando adentro lo que todo ángel debe llevar: la honra hacia la voluntad de Dios.

De repente todos oyeron en su interior:

“Ha llegado la hora del Arrebato Celestial; intenten que los que deban quedarse no sufran tanto. Recuerden que yo les he amado a todos; y más de una vez he estado entre ellos y he dado mi vida humana para ayudarles.”

Dos HM novatos preguntaron a otro mayor:

“¿De quién es esa voz?”

Y el HM mayor les respondió:

“Esa voz es del Regidor Supremo de todo este proyecto; Él es la misma escencia crística, es el mismo Cristo. Es uno de los que más ha amado a todos los de este planeta.”

“Y por cierto ¿cómo se llama este planeta?” preguntaron los novatos.

“Le dicen La Tierra; pero será ya por muy poco tiempo.”


Fin del ¿cuento? Qué bueno sería si esto fuera solo un cuento más.

Namasté

Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: 06 de mayo del 2015
http://cartelesmaestros.blogspot.com/
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777 @AdamaConsc

Palabras-claves: arrebato, rapto, ángeles, hermanos mayores, Jesús, Buda, Krishna

4 comentarios:

  1. Maestro ¿Cuento? , es un gran mensaje lleno de Amor incondicional que una vez más muestra lo que realmente debe ser importante para nosotros seres encarnados, una y otra vez vivir por y para Dios para servirle vivir su voluntad. .. sin "entender" desde la mente, sin chistar. Vivir como lo que usted nos ha dicho que somos "Seres espirituales teniendo experiencias terrenales"
    Gracias Maestro, mi honra y respeto
    Namaste

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  2. Namaste Maestro.
    Gracias . Hermoso cuento. Claro y muy real.

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  3. Namasté Maestro.

    Este cuento, los anteriores y las cosas conversadas en los recientes escenarios en los cuales hemos compartido contigo me han dado mucho en que pensar... Intentando ver tus enseñanzas como procesos, tal como nos has explicado muchas veces, entiendo que este proceso que describes en este cuento posiblemente este ejecutándose en estos momentos.
    El que tenga la curiosidad de leer este artículo y los comentarios relativos a él probablemente se preguntará de qué estamos hablando y pensará que tenemos una imaginación calenturienta.
    No sé si es casualidad, pero se me han estado atravesando en el camino muchas cosas referentes a un evento celeste cuyo ciclo está por cumplirse nuevamente...
    O quizá se trate de un desenlace que tendrá lugar en planos sutiles y quizá no sea perceptible para la mayoría de las personas. De todas formas ya tu nos has dado muchas advertencias al respecto.
    Mi preocupación personal ya no es lo que pase en plano terrenal; el miedo a la muerte física lo he vencido, a Dios gracias.
    Mi dolor personal radica realmente en lo que mi espíritu manifiesta (o deja de manifestar) en las situaciones. Todavía hay cosas que me duelen, todavía tengo "personalidades" que no mueren... y como resultado de esto, cuando todo esto que nos explicas pase, quizá tenga que permanecer en algún estado lejos de la conciencia de Dios. Pero esto sin duda, también será su voluntad.

    CEH

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  4. Namasté.
    Tú tranquila!.
    Si se va en el autobus correcto, siempre se llegará; a pesar que a veces estemos de pie, o incómodos, o cayendo en baches, o se nos salga alguna grosería.
    OJO, siempre que se vaya en el autobus correco!!!!!! (y con un buen chofer!!!)
    Namasté

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