Sigue a ShaniShaktiAnanda en Facebook



sábado, 7 de marzo de 2015

Pseudo-sentimientos

Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo (v1.3)
 
En estos tiempos que corren nos hemos convertido en seres muy “mentales”, muy “lógicos”: Hay mucho que aprender, hay mucho a lo que debemos estar atentos a nuestro alrededor, debemos controlar muchas cosas y debemos actuar según convenga; si no lo hacemos podemos dejar de ser “adecuados” o “convenientes” para nuestro medioambiente.

En esta necesidad de tener el control, nuestra mente muchas veces se toma atribuciones o acciones que no le corresponde, para lo cual no fue creada ni preparada; y como en toda usurpación, los problemas comienzan a aparecer porque las actividades usurpadas no salen correctamente.

Una de esas actividades que nuestra mente suele atribuirse sin permiso es la de “sentir”, refiriéndome como “sentir” al reconocimiento, manejo, control y expresión de nuestros sentimientos.

Ha sido siempre una verdad en el ámbito realmente místico y lo está siendo cada vez más para la ciencia moderna, que los sentimientos (a veces decimos emociones) condicionan nuestro bienestar; entendiéndose nuestro bienestar como integral, pasando por la salud física, mental, emocional, energética, espiritual y hasta kármica.

De hecho, cuando asumimos con seriedad cualquier terapia de sanación (holística) o cualquier camino de crecimiento personal/espiritual, debemos asegurarnos que se trate de la forma más directa posible a nuestras emociones/sentimientos; pero a las emociones/sentimientos reales. Aquí nace la noción de “pseudo-sentimientos”

Los “pseudo-sentimientos” entonces son aquellos sentimientos que aparecen en nosotros pero como resultados de procesos mentales; es la usurpación de nuestra mente. Estos “pseudo-sentimientos” presentados por nuestra mente tienen como materia prima sentimientos reales (alojados en nuestros corazones); pero el producto final puede ser diametralmente opuesto a los sentimientos reales originarios.

Un ejemplo sencillo puede ser un sentimiento de “rabia” hacia nuestro “jefe” (figura de autoridad). Esta “rabia” parece un sentimiento válido a tratar y desterrar; pero con un sencillo análisis se puede descubrir que esta rabia puede originarse de un sentimiento real de “miedo a la crítica”, a ser corregido por nuestro jefe, a que descubran nuestras debilidades. Estos sentimientos originarios, mediante procesos mentales, se manifiestan como un rechazo hacia el jefe.

Con este ejemplo pareciera ser fácil inferir en otras situaciones, pero no lo es. Si con cualquier terapia tratamos de sanar la “rabia” descrita, descubriremos que los resultados son desalentadores o en el mejor de los casos lentos. Esta “rabia” es un pseudo-sentimiento y pudiera estar disfrazando, por ejemplo, un sentimiento real de miedo. Este último es el que deberíamos sanar.

Cuanto más mental y lógica sea una persona en su vida, más difícil puede ser para ella diferenciar un “pseudo-sentimiento” de un sentimiento real; discernimiento este que puede estar ligado a lo que se conoce como Inteligencia Emocional.

Entonces, el problema comienza a surgir cuando el terapeuta o la persona tratan los sentimientos que están causando malestar sin tener la capacidad de diferenciar si estos son reales o son “pseudo-sentimientos”. Se estarán dando golpes a ciegas.

Afortunadamente hay técnicas de sanación que no hacen mucho hincapié en el origen del malestar (Reiki, EFT, meditación, entre otras) y son las mejores para muchas personas. Pero está claro que si podemos ser más precisos en el abordaje, los resultados pueden ser más rápidos, eficientes y efectivos.

Si no hablamos ya de terapias sino de prácticas de vida, como pueden ser todo lo concerniente a procesos de Ley del Atracción (LDA) y a Crecimiento Espiritual; el reconocimiento de la emoción/sentimiento real es MUY necesario.

Las técnicas que se basan en LDA son siempre muy rápidas y efectivas; y por eso vale la pena el esfuerzo de aprender a distinguir a los sentimientos reales y no centrarse en los “pseudo-sentimientos”.

Y si hablamos de Crecimiento Espiritual, dejar la mente fuera de este proceso y comenzar a trabajar con los verdaderos sentimientos es simplemente indispensable.

Generalmente yo utilizo una frase que en algunas personas causa mucho desconcierto, duda o compasión hacia mi forma de pensar y es la que dice “Para poder VIVIR y no solo sobrevivir, debemos aprender a pensar con el corazón”.

Cuando oyen esta frase, algunas personas automáticamente apuntan que debemos también ser racionales, porque si actuamos solo con “el corazón” podemos salir heridos. Generalmente este es el caso de personas que han sufrido decepciones sentimentales, porque han “actuado de corazón” y no se han sentido correspondidas (amor, amistad, entrega familiar, compañerismo, etc.)

En caso de que yo esté actuando como terapeuta con una persona que haya argumentado a mi frase anterior, debo comenzar el abordaje planteando que probablemente ese “actuar con el corazón” que la persona menciona, pudo no haber sido tal.

Una de las formas en la que podemos diferenciar sentimientos (reales) de “pseudo-sentimientos” es precisamente mediante el reconocimiento de las expectativas que estos últimos mantienen.

En las situaciones donde nos “involucramos sentimentalmente” y salimos heridos, lo más seguro (me atrevería decir que el ciento por ciento) es que hayamos actuado desde un “pseudo-sentimiento” de amor.

Este “pseudo-amor”, con mucha seguridad, fue originado de sentimientos reales no reconocidos, como pueden ser: el miedo a quedarse solo/a, la necesidad de recuperación de autoestima, el de conveniencia, el de rebeldía a nuestros padres, la inconformidad con nuestra vida (para lo cual busco una nueva vida)... y todos estos sentimientos reales se tradujeron gracias a de procesos mentales (generalmente inconscientes) en “amor” (en realidad “pseudo-amor”).

De hecho, podríamos jurar que estamos enamorados; a lo que en verdad deberíamos decir que estamos “pseudo-enamorados”.

Eso no quiere decir que el amor por alguien no se pueda sentir. Como seres energéticos y seres emocionales, vivimos nuestra realidad experimentando sentimientos/emociones constantemente. Y sí, nos enamoramos (¡constantemente!) pero nuestro cerebro siempre intercede para “protegernos”, según él y las vivencias que le haya tocado vivir.

Aquí comienzan a tener valía conceptos reales como: Amor Incondicional, Compasión (diferente de lástima), Agradecimiento Incondicional, etc., todos ellos que debemos aprender y cultivar; y que reconocemos como sentimientos (energías) sanadores.

Por el contrario, los sentimientos reales no generan expectativas; los mentales (“pseudo-sentimientos”) sí lo hacen. Y es normal, porque la mente entiende de lógica, de acción y de reacción; y por lo tanto es “lógico” que si hacemos o damos algo, esperemos recibir lo que corresponda.

Y no pretendo desacreditar a nuestra mente, pero “zapatero a sus zapatos”. La mente es indispensable para percibir a nuestro mundo 3D (y un poquito más allá) y desde allí ofrecer posibles acciones; pero en el sentir, debemos hacerle caso al corazón.

¿Recuerdan? “El corazón tiene razones que la razón no entiende”

Namasté
Ing. Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki
Original: Junio, 05 del 2011
Última corrección: Octubre, 01 del 2012
Última corrección/ampliación: Marzo, 07 del 2015
http://cartelesmaestros.blogspot.com/
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777 @AdamaConsc

2 comentarios:

  1. Hola maestro.

    Un placer, anda muy perdido. Se le extraña....

    Le toco el turno a las #RELACIONESDEPAREJA. #energetico #entreconversaciones.

    1. ¿Cómo elegimos o se elige bien a la pareja? condiciones.

    2. ¿Existe las almas gemelas en las relaciones de pareja? xq se da?

    3. ¿Es posible amar y enamorarse de dos personas a la vez, al mismo tiempo? ¿por qué?

    Gracias por sus enseñanzas y por estar para nosotros dandonos luz!!!!

    Namasté.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Namasté Samir.
      1. La elección de pareja generalmente debería ser un proceso energético, pero suele ser muy mental y argumentado por la conveniencia ylas expectativas.
      2. No existen almas gemelas (no se de donde sacaron ese termino). Pueden haber almas con mayor compromiso karmico una con a otra, pero no se porque le llaman gemelas. Y en caso de haberla, no tiene nada que ver con parejas.
      3. Si es posible amores multiples, ya que es un asunto energético y con solo 7 charkas principales, podemos encontrar varias personas que se acoplen energéticamente con nosotros. Eso no implica que debamos tener sexo con todas ellas, ni nos da derecho a ser infieles o promiscuos.
      Namasté

      Eliminar