Sigue a ShaniShaktiAnanda en Facebook



martes, 18 de diciembre de 2018

No es a tu manera


Autor: ShaniShaktiAnanda

Vivimos en un Universo donde no existe el caos; todo está regido por leyes llamadas, de forma general, Leyes Universales. Algunas de estas leyes ya se han comprendido paulatinamente a lo largo de la historia de la humanidad y han conformado las Leyes Físicas o Leyes Naturales, mientras que otras aún están por comprenderse. Gracias a este hecho es que la Ciencia es una disciplina del conocimiento; esta ha caracterizado algunas leyes Universales y las ha utilizado en beneficio de todos.

Y todos nosotros y todas las situaciones que nos acontecen somos partes de ese universo regido por leyes. Por lo tanto, todo lo que nos pasa está sujeto a leyes, todo pasa por algo; aunque no lo sepamos o no lo entendamos.

Estando nuestras situaciones condicionadas por estas leyes, hay cosas que nos convienen y otras cosas que no nos convienen.

De forma mística, este conjunto de leyes que rigen el universo de alguna manera representa a la Consciencia de Dios. La idea de un Dios creador y regidor del universo visible e invisible, pasa por la idea de las Leyes Universales, ya que serían estas leyes por las que el Universo se crea y se sostiene.

Pero enfoquémonos en esa parte del universo que comprende nuestra vida, específicamente en las situaciones que nos acontecen.


Vivimos en función de las Leyes del Universo

Cuando hablamos de Leyes Universales debemos pensar en cómo nos afectan, o mejor aún cómo afectamos nosotros a dichas leyes.

Como seres espirituales tenemos la capacidad de crear o condicionar a nuestra realidad. Y esta creación o condicionamiento lo hacemos a través de las Leyes Universales.

Aún sin saberlo y sin conocer las Leyes Universales, nosotros estamos sometidos a ellas y las utilizamos. Coloco un par de ejemplos sencillos.

¿Quién colocaría un vaso con agua en la superficie de la mesa que mira al piso? Pues nadie, porque el agua se derramaría y el vaso se caería. De forma práctica e instintiva colocamos el vaso de agua sobre la superficie de la mesa. Lo colocamos allí porque el vaso se mantendría en su lugar y el agua dentro de este.

Esto sucede así porque estamos aprovechando, aún sin saber, la Ley de la Gravedad. Es esta Ley la que mantiene el vaso estable sobre la mesa y el agua dentro de ella.

Un ejemplo que no nos beneficiaría es cuando alguien maneja un vehículo y toma una curva cerrada con mucha velocidad. En ese caso el vehículo se voltea poniendo en peligro de muerte a los ocupantes. También aquí estamos viviendo en función de Leyes Físicas, donde el Movimiento Circular Uniforme plantea una fuerza centrífuga que produce el accidente. Esto ocurre aunque no se sepa de estas leyes.

Lo que trato de plantear en los ejemplos anteriores es que todas las situaciones de nuestra vida (buenas o malas, de provecho o de peligro) ocurren por leyes que rigen el universo, aunque no lo sospechábamos. Y nosotros somos los que accionamos en esas leyes, aun sin saberlo.


No es a tu manera

Así que el Universo (o Dios) sabe cómo, cuándo y porqué ocurren las cosas; no es a tu manera, es a la manera de Dios.

Es típico ver a una persona sumergida en problemas que no consigue resolver, o en situaciones difíciles una detrás de otra, o en metas o sueños que lo logra concretar; y a pesar de todo su esfuerzo, las cosas como que no van.

O tal vez vemos personas que a pesar de llevar una vida aceptable, de repente le asaltan situaciones que no se explica de donde vienen.

En muchos de esos casos, estas personas simplemente “han vivido a su manera”. Vivir a su manera significa actuar en función de lo que ellas creen, de lo que han aprendido de forma personal, de lo que les parece lógico e incluso de lo que les parece justo (desde su punto de vista).

Cuando estas personas se quejan o angustian por las situaciones que viven, hay que decirles: “oye, la vida no se vive a tu manera, sino que se debe vivir a la manera de Dios.”

Vivir la vida según nuestros criterios personales puede traernos consecuencias indeseables si nuestras maneras no coinciden con las maneras que Dios tiene deparadas para nuestro bienestar.

Este tipo de personas que viven a su manera (convencidas de que lo están haciendo bien) generalmente son las que ven a los responsables de las situaciones difíciles por doquier, pero ellas no se suelen sentir responsables. Generalmente se sienten las víctimas y buscan ayuda para que les arreglen el mundo, pero sin ellas hacer cambios personales.


Entonces, ¿a la manera de quién?

Para poder vivir con menos sobresaltos y en caso de que estos se presenten se puedan resolver de la mejor manera posible, debemos vivir “a la manera de Dios”.

Lo lógico es que si creemos que Dios nos ama, pues la forma en la que Él nos invita a vivir debería ser la mejor posible para nosotros. De aquí que deberíamos vivir “a la manera de Dios”; esto quiere decir como Dios lo indica.

Pero el descubrir cómo Dios espera que vivamos no puede ser una búsqueda autodidacta ni solitaria; sino que debemos ser asistido por alguien que presente un escenario donde esa búsqueda no solo se satisfaga, sino que podamos practicar vivir de esa manera.

Ese alguien es un Maestro Espiritual, el cual debe basar sus enseñanzas en escrituras sagradas (de cualquier doctrina espiritual) y el cual proponga escenarios donde se puedan practicar (con otros discípulos) dichas formas de vivir.

En resumen: Cuando tengas tu vida con situaciones complicadas, entiende que has estado viviendo a tu manera y esta ha estado en oposición a como Dios esperaba que vivieras. Si llegas a entender esto debes buscar a alguien que te enseñe cómo vivir a la manera de Dios y cualquier situación que te aqueje comenzará a perder fuerza.

Pero esto no es fácil. Cambiar la manera en la que hemos vivido (aunque esta nos haya traído problemas) suele representar una lucha que muchas veces no estados dispuestos a perder. Asumir vivir como Dios manda y soltar nuestra maneras no se hace de la noche a la mañana, pero es urgente comenzar hoy.


Espero que se haya entendido.

Dios te bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 1082 AS. (18 de diciembre del 2018)http://www.shanishaktiananda.org
Instagram @ShanisShaktiAnanda @Unificandonos
Palabras-claves: Dios, leyes universales, situaciones difíciles, lineamientos, problemas

lunes, 6 de agosto de 2018

La función principal de un Gurú

Autor: ShaniShaktiAnanda

La idea de tener un Gurú o un Maestro Espiritual suele ser “muy loca” o incluso absurda para algunas personas; para otras personas puede ser una posibilidad lejana; pero para muy pocas personas es algo deseado.

Algunas personas imaginan que tener un Gurú es algo idílico y humanamente gratificante; y en función de esas preconcepciones, se asumen falsos escenarios de crecimiento espiritual al lado de falsos maestro espirituales.

Veamos a qué me refiero.


Función de un Gurú

Presentemos primero la etimología de la palabra Gurú.

En sánscrito, la palabra Gurú tiene muchos significados, entre estos están: “pesado”, “de mucho peso”, “largo”, “extenso”, “valioso”, “severo”, “altivo”, entre otros.

Pero generalmente se acepta la interpretación más coloquial que involucra la separación de las dos sílabas de la palabra:

El sonido “gu” hace referencia a “oscuridad
El sonido “ru” hace referencia a “eso que destruye

Por lo tanto, “Gurú” se puede interpretar como: “aquello o aquel que destruye la oscuridad”. Cuando hablamos de un Gurú como Maestro Espiritual, la “oscuridad” se refiere a la “ignorancia espiritual”.

Del significado de la palabra Gurú se extrae la función principal del mismo: “destruir la oscuridad de la ignorancia, iluminando la vida de las personas que se acercan a él; con la intención de que aflore en ellas la correcta consciencia espiritual”.

Veamos ahora cómo ilumina un Gurú.


La habitación oscura

En nuestra vida podemos tener muchas “habitaciones oscuras”. Estas habitaciones reflejan la ignorancia en algunos temas. Cuando se trata del tema espiritual, el Gurú o Maestro Espiritual es quien viene a iluminar dicha habitación.

Pero qué sucede en habitaciones que tenemos a oscuras y que por lo tanto no nos hemos ocupado mucho de ellas.

Al tratar de ingresar y encender la luz en dichas habitaciones, solemos darnos cuenta del desorden y de la suciedad que puede haber en ellas. En la parte espiritual esto ocurre mucho.

Hemos podido estar vivido escenarios “pseudo espirituales” creyendo que lo hacemos correctamente; y eso es similar a tratar de limpiar o poner orden en una habitación totalmente a ciegas.

Cuando llegamos a un Maestro Espiritual y este apenas comienza a iluminar nuestras vidas, nos damos cuenta del desorden y de la poca limpieza que tenemos a nivel espiritual; a pesar de que creíamos que estábamos muy bien.

Aquí comienza la primera reacción de la mayoría de las personas ante la presencia de un verdadero Gurú; “apagar la luz de la habitación (desacreditar o desestimar la necesidad del Gurú) y salir de la habitación cerrando la puerta (apartarse del Gurú bajo diferentes argumentos)”

Pero es tristemente común; ¿a quién le gusta que le muestren que en una habitación tan importante como la que representa su vida espiritual, lo único que hay es un gran desorden? La mayoría de las personas prefiere apagar la luz, cerrar la puerta y seguir viviendo como lo venía haciendo; haciéndose la “vista gorda”.

Y este hecho lamentable muestra la verdadera función principal de un Gurú; que no es solo enseñarte cosas, sino iluminarte “echándote en cara” el desastre que sueles tener en tu vida espiritual.

Muchos creen por el contrario que estar de la mano de un Gurú les va a hacer sentir bien desde un primer momento; y obvian el hecho de que para poner orden en tu vida y limpiar lo necesario, debes darte cuenta antes de la suciedad y el desorden que llevas. El verdadero Maestro Espiritual se va a encargar de eso constantemente, de resaltar el desorden y lo poco aseado que llevas tu vida espiritual. Y luego, gracias a que aceptaste que él te iluminara tus zonas oscuras, es que te va a enseñar como poner orden, como limpiar y sobre todo como no seguir ensuciando.


Es por esta razón por la cual siempre refiero que el crecimiento espiritual es solo para valientes. Solo los valientes son los que se atreven a que un Maestro Espiritual les señale sus propias oscuridades; son los que se dejan iluminar y no cierran sus ojos antes sus errores o debilidades; son los que aceptan aquello que salió a la luz ante un Maestro Espiritual; y son los que comienzan a limpiar y ordenar sus propias vidas.

Pero por el contrario, en nuestra sociedades modernas donde se nos vende la idea de que somos perfectos y que todo lo podemos hacer solos, nunca llegamos a iluminar nuestra zonas oscuras prefiriendo que pasen desapercibidas; y mucho menos aceptamos exponernos a alguien que puede evidenciar que no lo estamos haciendo bien.

No te dejes engañar por falsos profetas, motivadores y “pseudo maestros espirituales” que solo te dicen que lo estás haciendo bien o te aseguran que todo lo vas a lograr con tu poder interior. Esos no te están iluminando, sino que por el contrario te están “desenrroscando los pocos focos de luz que tienes” y sumergiéndote en una oscuridad peor a la que traías antes de llegar a ellos.

Dios te bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 939 AS. (27 de julio del 2018)http://www.shanishaktiananda.org
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777
Palabras-claves: Gurú, Maestro espiritual, crecimiento, oscuridad, iluminar

lunes, 23 de julio de 2018

Los favores - desde nuestras energías

Autor: ShaniShaktiAnanda

Cuando se desea estar bien integralmente (con control, sin sorpresas ni imprevistos) es muy recomendable ver la vida desde la visión amplia de nuestros planos de existencia. Y uno de los planos menos entendidos pero más importantes es el energético; para todo nuestro bienestar, incluyendo el espiritual.

Absolutamente toda interrelación humana es energética en un altísimo porcentaje, mucho más que física, mental o emocional. Esto es una realidad aunque no se entienda o no se comparta.

Incluso en las cosas cotidianas no solo estamos involucrando algunas partes de nuestro Ser de forma evidente; sino que siempre involucramos toda nuestra estructura energética.

Este es el caso de solicitar, recibir o conceder favores. Incluso recibir los favores que no se han solicitados (halagos y detalles). Comencemos con esta frase:

Nadie pide un favor para sentirse mal. Todo favor solicitado implica una solicitud de bienestar a otra persona; todo favor recibido implica una aceptación del bienestar de la otra persona.” SSA

Solicitar un favor, recibirlo o concederlo, es un acto de humanidad entendible, bien visto y que incluso puede llegar a ser altruista. Pero debemos recordar siempre que nosotros, como seres espirituales, no podemos vivir desde la visión humana de la vida; que a pesar de ser buena, lógica y conveniente; puede estar en contra de nuestra integralidad y acarrear problemas en nuestro Ser.

El bienestar en nuestro Ser está directamente asociado a nuestra energía del segundo chakra (Swadhistana). Esta energía es nuestra energía vital, la cual se utiliza para que todas nuestras funciones de vida se mantengan sanas y operativas; y adicionalmente para crecer y evolucionar espiritualmente. Por lo tanto, esta energía se debe mantener lo más limpia y lo más pura posible, lo que implica mucho trabajo intencionado en escenarios particularmente esforzados.

Y la realidad es que nuestras energías se pueden ensuciar; tanto por procesos internos propios como por contaminación de otras personas con las que interactuamos, estás menos limpias que nosotros.

Las personas interactuamos entre nosotros uniendo nuestros chakras y compartiendo las energías que correspondan en dicha interacción. Esto es un proceso automático que determina el tipo de interacción que tenemos, pero que se puede llegar a controlar con algún esfuerzo.

Cuando hablamos de pedir un favor desde el punto de vista energético, sin importar el trasfondo ni la intención del favor, lo que estamos haciendo es pedirle a la otra persona que conecte su Swadhistana con el nuestro y que nos dé de su energía de vital. Así de sencillo. visto desde el punto de vista energético.
Cuando recibimos un favor de otra persona (sea un favor solicitado o no), sin importar el trasfondo ni la intención del favor, lo que estamos haciendo es aceptar (incluso gozosamente) la conexión del Swadhistana de esa persona al nuestro y por allí aceptamos su energía.

Cuando otorgamos un favor a otra persona (sea un favor solicitado o no), sin importar el trasfondo ni la intención del favor, lo que estamos haciendo es conectándonos desde nuestro Swadhistana al Swadhistana de esa persona y por allí le damos nuestra energía.

Sea el favor que sea, siempre ocurre así, y si el favor es concedido, el solicitante termina con la energía de la otra persona en todo su Ser.

Pero ¿qué sucede si la energía del Swadhistana de la otra persona no es muy limpia? Pues que la persona pudo haberse favorecido del favor solicitado o recibido, terrenalmente hablando, pero se pudo haber comprometido fuertemente para corto o mediano o largo plazo desde todo su Ser.

Dependiendo del tipo de favores solicitados, recibidos u otorgados, la energía que se comparte puede incluir la del primer chakra (Muladhara); y recordemos que esta es la referencia de la energía del karma. Así que con una sola petición o recepción de un favor, podemos estar adoptando parte del karma de la otra persona; o si concedemos el favor le daremos de nuestro karma a la otra persona.

No voy a ser extenso aquí señalando las consecuencias de tener una energía sucia de Swadhistana, matizada muchas veces de karma; pero recordemos que podemos estar saliendo perjudicado tanto por Ley de Atracción (que se activa con la energía del Swadhistana) o por la Ley del Karma (que se activa por la energía del Muladhara)


Entonces, ¿no demos pedir ni recibir ni otorgar favores?

La idea con esta enseñanza es solo dar el contexto amplio de lo que sucede en parte de nuestro Ser cuando hacemos algo tan cotidiano como pedir, recibir u otorgar un favor. Lo que haga cada persona después de esta información es asunto de cada quien.

Pero es cierto que hay personas que, por su bienestar terrenal o espiritual, deberían tomar esta enseñanzas muy seriamente, porque de no hacerlo le puede acarrear consecuencia no deseadas en función del esfuerzo que están haciendo; consecuencias físicas/terrenales y consecuencias espirituales.

Pero en esto de pedir, recibir u otorgar favores, hay consideraciones importantes. Si hablamos de nuestra energía de Swadhistana, posiblemente estará tan limpia o tan sucia como la de nuestros familiares cercanos (hablo de los cercanos, de aquellos con los que compartimos diariamente y que son sangre de nuestra sangre, no con los familiares políticos), así que a la hora de la verdad el problema de pedir, recibir u otorgar favores a nuestro familiares cercanos sigue existiendo, pero puede ser que pedirle a no cercanos.

De forma similar es con el karma. Seguramente tenemos el mismo karma los miembros de una familia consanguinea, así que los favores entre ellos se pueden hacer sin mayor compromiso.

Pero claro está, si hay una intención de cortar las relaciones energéticas con alguna persona (sobre todo ex-parejas o amigos problemáticos) lo primero que hay que hacer es sacar de raíz la solicitud, recepción u otorgamiento de favores hacia esa persona. Suena inhumano, pero es total y absolutamente correcto desde la integralidad de nuestro Ser, es una medida que nos salvaguarda nuestra integralidad; inclusive desde la parte espiritual.

Todo esto de solicitar, recibir u otorgar favores, está claro que empeora dependiendo del favor y de la persona que lo otorga o que lo solicita. Pero estos detalles de la enseñanza los dejo para quienes tengo cerca.

Todas estas consideraciones son importantes si nos interesa la integralidad de nuestro Ser; hay que aprender a ver la vida y todo lo que nos rodea y todo lo que hacemos desde las diferentes aristas que tiene. De lo contrario podemos salir perjudicados y moriremos en el intento de vivir.

Dios te bendiga.

Namasté.
ShaniShaktiAnanda
Original: 930 AS. (18 de julio del 2018)http://www.shanishaktiananda.org
Twitters: @SanaCristica @eReiki @EvolConsc @pagr777
Palabras-claves: favores, energía, espíritu. Karma, ley de atracción, LDA