Autor: Pedro A. Gómez Ruzzo
Una vez de niño (alrededor de los once años) estuve
en una situación (infantil) donde me incomodaba estar. Nada grave, gracias a Dios. Y estuve en esa situación por más de tres años.
Si sufría con esa situación, porque era una angustia sostenida; y la cual,
dentro de mi corta edad, no sabía manejar.
Dentro de ese sufrimiento, ya con enseñanzas de mi Maestra, me mantenía
con la confianza de que Dios y los de arriba estaban conmigo. Por eso no
reaccionaba ante lo que me pasaba.
Llegó un momento en el cual no podía más, y comencé a ejercer lo que
llamo el "sufrimiento paciente"; un estado en el cual acepté
que yo no sabía qué hacer; deje de intentar salir de la situación (solté);
y mi única arma fue saber que Dios también estaba allí, no solo en mis momentos bonitos; confiando
además en que desde arriba me iban a ayudar, sin tener idea de cómo.
Fue una total "humildad hacia Dios"; por lo cual, a pesar
de mi sufrimiento, no renegaba en mi corazón de la situación. Solo pedía
hacia el Cielo que me ayudarán a salir de eso.
Mantuve mi confianza de que estaba en manos de Dios; mantuve mi “sufrimiento
paciente” y recuerdo que no tuve que esperar mucho para que todo se definiera
para bien, de forma imprevista y extraordinaria, lo que se pudiera ver como un
milagro. Gracias a Dios.
Nunca lo conté a nadie a mi alrededor; pero desde entonces, siempre le digo
a la gente: “paciencia”.
No sirve de nada “sufrir, confiar
en Dios, pero a la vez luchar sintiendo que lo que te pasa es injusto o malo”.
Si quieres que Dios aleje de ti alguna situación, debes asumir que Él fue
quien te la ofreció; que Él es el dueño de eso. Por lo tanto, no te quejas;
solo asumes lo que te sucede como te corresponda y sigues confiando en Él, con
paciencia.
No solo estoy contando una anécdota personal; estoy enseñando un proceso
que puedes aplicar.
Solo alguien como un niño puede
ejercer el “sufrimiento paciente” ante una situación difícil, con la total
convicción de que PapáDios con sus ángeles lo van a ayudar. Esa actitud, Dios
nunca la pasa por alto.
Quien tenga oídos que oiga.
Namasté.
Pedro A. Gómez Ruzzo.
Master Reiki Usui-Tibetano, Karuna Ki, Reiki Mineral
Original: 05 de diciembre del 2015.
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Palabras-claves sufrimiento paciente, niño
Tener el corazón limpio para que PapaDios nos escuche como usted nos ha enseñado. Namaste. Bonito artículo!
ResponderEliminar"Humildad" uno de los dones espirituales más importantes a mi parecer, y tal vez, uno de los más difíciles, ya que no siempre aceptamos las situaciones inconvenientes como voluntad de Dios... pero si creemos que Dios es omnipotente y omnipresente, pues debemos aceptar que absolutamente TODO es su voluntad... y soltar...
ResponderEliminarGracias por enseñárnoslo y recordárnoslo siempre Maestro.
Namasté